Pues va, venga, por una vez me voy a poner a hablar de política.
Y es que estos muchachos (los del gobierno) me tienen loco. ¡Cómo me gustan! Verles jugar a la política despierta en mi en ocasiones las mismas sensaciones que el ver un golazo en el fútbol o una magistral jugada de ajedrez. ¡Qué buenos son!
La última, la del aborto. Una jugada elaborada con tiempo y mimo de la que estamos a punto de ver la culminación, no por previsible menos admirable.
Primero sacan una ley del aborto bastante homologable con la europea, pero claro, no se puede correr el riego de que el PP se muestre como un partido moderno y europeo y la acepte con pocas pegas, eso rompería todo el discurso de la derecha cavernaria y casposa que tantos réditos da al PSOE.
Por lo tanto, le metemos a la ley un punto que sabemos que es polémico y que va a escandalizar: lo del aborto en chicas de entre 16 y 18 años.
La derecha, no se va a estar callada ante esto. No puede hacerlo (demasiadas hipotecas ante ciertos sectores de su electorado). Y sobre todo la derecha más católica y conservadora va a poner el grito en el cielo. No van a entrar en matices ni en académicos debates sobre los puntos más polémicos. ¡¡No al aborto!!, gritarán. Y ya los tenemos donde queríamos, la derecha junto con la iglesia en la calle soltando soflamas de lo más casposo.
¡¡Perfecto!!
Pero no se crean, la jugada no se acaba allí, queda el último acto que nuestra querida Bibiana ha empezado a desarrollar, jugando con los tiempos de una manera magistral.
Evidentemente, el gobierno, con su talante conciliador y democrático está dispuesto a debatir este punto polémico (que saben que genera el rechazo de una amplia parte de la sociedad). Y cederán, como tenían previsto desde el principio, demostrando así frente a la derecha intolerante y cerril que el gobierno escucha a los ciudadanos y a la oposición. PSOE = talante. PP = intolerancia.
Y de paso las sociedad y la oposición tragan con la nueva ley, encima agradecidos porque "se ha conseguido" evitar tamaña aberración.
¿Son buenos o no son buenos?
Y es que esta técnica viene en todos los manuales de negociación. Empiezo planteando entre mis exigencias una que sé inaceptable para la otra parte para luego renunciar a ella presentándo esta renuncia como una cesión y una muestra de buena voluntad. "Yo ya he cedido en lo que tú querías, y ahora ¿en qué vas a ceder tú?"
Si es que son muy buenos, joer.
sábado, 28 de noviembre de 2009
Pasmo nº 15: La ley del aborto
lunes, 23 de noviembre de 2009
Pasmo nº 14: Símbolos religiosos

Hace pocos días nos encontramos en los medios con la siguiente noticia:
AGENCIAS.ESTRASBURGO.3/11/09
La exhibición obligatoria de crucifijos en las aulas "una violación de los derechos de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones" y de "la libertad de religión de los alumnos", según una sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos difundida hoy.
Es el Iº fallo de la Corte de Estrasburgo sobre exposición de símbolos religiosos en las aulas.
La sentencia se produce tras el recurso presentado por Soile Lautsi, una ciudadana italiana de origen finlandés, que en el 2002 había pedido al instituto estatal en el que estudiaban sus 2 hijos que quitara los crucifijos de las clases.
En este caso (y ya es raro viniendo de mi) sí que tengo una opinión formada. Lo que me deja "pasmado" es la reacción de algunas personas y colectivos.
Para mi es OBVIO que si un Estado es aconfesional, es decir, no está ligado legalmente a NINGUNA religión (art. 16.3 CE: ninguna confesión tendrá caracter estatal [...]), no deberían aparecer símbolos religiosos en ninguna institución pública.
¿Por qué ha de encabezar un crucifijo (o una estrella de David, o un Buda,...) un aula en un colegio PÚBLICO?
Es algo para mí evidente y que no admite discusión alguna. Pues bien, hay gente que lo discute.
Evidentemente el Vaticano. Bueno, estos miran por sus intereses y perder presencia pública les perjudica y van a luchar por mantenerla. Pero fíjense en los argumentos: "Es equivocado y miope querer excluir a la religión de la realidad educativa"
Pero yo diría que lo que realmente ven "equivocado y miope" es excluir a SU religión de la realidad educativa, ya que si no, abogarían por que en las instituciones públicas haya símbolos de TODAS y CADA UNA de las religiones existentes. Vale, la religión cristiana es mayoritaria en Europa, PERO NO ES LA ÚNICA, y uno de los pilares del Estado de Derecho es el respeto a las minorías ¿o no?
Además, ¿quitar un crucifijo de la pared es "excluir a la religión de la realidad educativa"? ¿No es esto un tanto exagerado?
Por otro lado, Eurodiputados italianos dicen que se deben mantener porque "los símbolos religiosos son representativos de la cultura y de la identidad de un pueblo".
AGENCIAS.ESTRASBURGO.3/11/09
La exhibición obligatoria de crucifijos en las aulas "una violación de los derechos de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones" y de "la libertad de religión de los alumnos", según una sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos difundida hoy.
Es el Iº fallo de la Corte de Estrasburgo sobre exposición de símbolos religiosos en las aulas.
La sentencia se produce tras el recurso presentado por Soile Lautsi, una ciudadana italiana de origen finlandés, que en el 2002 había pedido al instituto estatal en el que estudiaban sus 2 hijos que quitara los crucifijos de las clases.
En este caso (y ya es raro viniendo de mi) sí que tengo una opinión formada. Lo que me deja "pasmado" es la reacción de algunas personas y colectivos.
Para mi es OBVIO que si un Estado es aconfesional, es decir, no está ligado legalmente a NINGUNA religión (art. 16.3 CE: ninguna confesión tendrá caracter estatal [...]), no deberían aparecer símbolos religiosos en ninguna institución pública.
¿Por qué ha de encabezar un crucifijo (o una estrella de David, o un Buda,...) un aula en un colegio PÚBLICO?
Es algo para mí evidente y que no admite discusión alguna. Pues bien, hay gente que lo discute.
Evidentemente el Vaticano. Bueno, estos miran por sus intereses y perder presencia pública les perjudica y van a luchar por mantenerla. Pero fíjense en los argumentos: "Es equivocado y miope querer excluir a la religión de la realidad educativa"
Pero yo diría que lo que realmente ven "equivocado y miope" es excluir a SU religión de la realidad educativa, ya que si no, abogarían por que en las instituciones públicas haya símbolos de TODAS y CADA UNA de las religiones existentes. Vale, la religión cristiana es mayoritaria en Europa, PERO NO ES LA ÚNICA, y uno de los pilares del Estado de Derecho es el respeto a las minorías ¿o no?
Además, ¿quitar un crucifijo de la pared es "excluir a la religión de la realidad educativa"? ¿No es esto un tanto exagerado?
Por otro lado, Eurodiputados italianos dicen que se deben mantener porque "los símbolos religiosos son representativos de la cultura y de la identidad de un pueblo".
¿O sea que el crucifijo se pone como representación de la identidad de un pueblo? ¿Y por qué un crucifijo? ¿Por qué no un cuadro de Goya? ¿O algún símbolo grecolatino que no pueda ofender ninguna susceptibilidad religiosa y que nos remita a nuestra herencia más antigua? ¿o, si nos ponemos identitarios por qué no una cabeza de toro? ¿de verdad nos quieren hacer creer que su pretensión de mantener los crucifijos no es un intento de favorecer a una determinada religión?
Por último ¿Ofende o puede ofender a alguien una pared vacía? Un determinado símbolo puede, en un determinado caso llegar a ofender, pero la ausencia de símbolos solo indica una escrupulosa neutralidad. Es aséptica. Sólo ofende al que quiere que su tendencia predomine por encima de otras.
Y piensen ustedes una cosa. En determinados lugares de Europa empieza a haber gran número de ciudadanos de otras religiones. En algunos lugares incluso pueden ser mayoría. ¿Qué opinarían ciertas personas si en un determinado instituto público una mayoría musulmana sustituyera el crucifijo por una media luna? Si son mayoría ¿por qué no van a hacerlo? ¿Quién se va a sentir legitimado para impedírselo? ¿No es mucho mejor que los lugares públicos sean territorios "areligiosos" donde no tenga porqué tener lugar ninguna expresión de religiosidad? (ya que por otro lado los fieles ya tienen sus lugares propios para vivir su religiosidad).
Por último ¿Ofende o puede ofender a alguien una pared vacía? Un determinado símbolo puede, en un determinado caso llegar a ofender, pero la ausencia de símbolos solo indica una escrupulosa neutralidad. Es aséptica. Sólo ofende al que quiere que su tendencia predomine por encima de otras.
Y piensen ustedes una cosa. En determinados lugares de Europa empieza a haber gran número de ciudadanos de otras religiones. En algunos lugares incluso pueden ser mayoría. ¿Qué opinarían ciertas personas si en un determinado instituto público una mayoría musulmana sustituyera el crucifijo por una media luna? Si son mayoría ¿por qué no van a hacerlo? ¿Quién se va a sentir legitimado para impedírselo? ¿No es mucho mejor que los lugares públicos sean territorios "areligiosos" donde no tenga porqué tener lugar ninguna expresión de religiosidad? (ya que por otro lado los fieles ya tienen sus lugares propios para vivir su religiosidad).
Para mi, ya digo, es de cajón. Pero para algunos de ustedes seguro que no lo es tanto. Hale, no se cortén, critiquen, critiquen...
sábado, 21 de noviembre de 2009
¡¡¡¡¡PELICULÓN!!!!!

¡¡Por fin una película española que se ve con entusiasmo!!
La historia te atrapa desde el primer instante, los actores cojonudos, (Ay, ese Luis Tosar -alias Malamadre- qué miedo da) la acción impecable y creible.
Por fin una película que cuenta una historia apasionante y no se dedica a explorar los traumas infantiles del director o sus reflexiones más íntimas en un ejercicio de onanismo (o enanismo) intelectual.
Y encima, a pesar de que el argumento te hace casi morder la butaca en ocasiones de pura tensión, aún sales del cine dándole vueltas y reflexionando sobre un par de cuestiones. No como en el cine americano comercial, que desborda acción pero que pasa sobre ti como una ducha de verano (refresca cinco minutos y te olvidas de ella en otros cinco).
Vamos, para mi una película altamente recomendable. Pero, claro, es mi opinión. Si ustedes ya la han visto opinen y contradíganme si lo ven necesario. (o si se atreven, que he oido que Malamadre está suelto por ahí).
Una de las mejores películas que he visto en los últimos tiempos y, por supuesto, la mejor española en MUUUUCHO tiempo.
viernes, 13 de noviembre de 2009
Pasmo nº 13: ¡¡¡ PIRATAS !!!

Hay que ver como pierde el romanticismo el término "pirata" cuando te enfrentas a ellos de verdad. Qué lejos están estos piratas somalís de Errol Flynn, Johnny Depp o el esproncediano capitán de "El temido".
Al fin y al cabo, y a pesar de lo que la literatura y el cine nos han metido en la cabeza, supongo que la única diferencia entre un pirata y un criminal convencional (asesino, ladrón, secuestrador,...) es que uno de ellos realiza sus fechorías en el mar.
Mucho se ha hablado sobre el secuestro del Alakrana. Opiniones hay para todos los gustos y colores. No me voy a meter aquí sobre si el gobierno lo ha hecho bien o no; otros lo han hecho seguramente con más base y criterio del que pueda tener yo.
Lo que a mi me quita el sueño es, ¿qué se debe hacer en estos casos? ¿Cuál es la actitud correcta que debe mantener un Estado (un gobierno)? (Aparte de no cometer torpezas como traerse a unos secuestradores que luego, presumiblemente, va a haber que devolver)
Por un lado ¿Podemos aceptar que la primera obligación de un Estado es la defensa de la vida de sus subditos? ¿Es la vida humana el valor supremo al que se deben supeditar todos los demás principios o valores?
Pero ¿negociar con secuestradores? Yo siempre he oido (igual veo demasiadas películas) que pagar un rescate es incluso delito. La policía nunca recomienda, por lo menos oficialmente, que se pague a los secuestradores. ¿Puede (debe) entonces hacerlo el Estado?
Recordaba el otro día Arcadi Espada en la radio que cuando el secuestro de Miguel Angel Blanco, el Estado no cedió a las pretensiones de los criminales y, a causa de ello, Blanco murió. ¿Qué hace este caso diferente? ¿Que no está amenazada la integridad política o terrorial de España (o sea que no son ETA)? ¿Qué todo ha ocurrido en un pais lejano? ¿Qué son 33 y no uno sólo los secuestrados?
Por otro lado, Alemania pagó, tardó 5 meses pero pagó. Francia, al parecer pagó pero luego atacó a lo secuestradores y recuperó el dinero.
¿Deberíamos pues nosotros supeditar la vida de los subditos al honor y dignidad patrios? ¿Está el imperio de la ley por encima de la vida de los ciudadanos?
Y por último ¿se imaginan que tuvieran que ser ustedes los que dieran la orden de no pagar (o de atacar a los piratas) sabiendo que condenan a muerte a 33 personas? ¿Podrían mirarse al espejo? ¿podrían enfrentarse a las familias (y al pueblo español) y justificar su decisión?
Yo la verdad no lo sé. Es uno de esos endiablados asuntos en que ninguna solución es buena.
Tan sólo me alegro de no tener que tomar yo esa decisión.
viernes, 6 de noviembre de 2009
Pasmo nº 12: La censura y el cine español.

La muerte de José Luis López Vázquez me ha hecho recordar una reflexión que me he hecho varias veces y que siempre me causa cierta desazón (o pasmo, incluso).
Quizás sea porque soy muy carca, antiguo, o incluso igual es que soy un franquista de tomo y lomo tal y como algunas gentes se han atrevido a afirmar, pero el caso es que el cine español que más me gusta se hizo durante la dictadura.
Échenle un vistazo por ejemplo a Berlanga. ¿Qué prefieren; "El verdugo" (1963), "Bienvenido Mr. Marshall" (1953), "Plácido" (1961)? ¿o bien sus películas más modernas como "Moros y cristianos" (1987), "Todos a la cárcel" (1993) o "París-Tombuctú" (1999)?
Es curioso como durante el franquismo se hicieron muchas producciones de género como "Muerte de un ciclista" (policiaca) o "La Torre de los siete jorobados" (terror) - y muchas otras-. Este tipo de películas no se ha retomado en nuestro cine hasta hace relativamente pocos años y con resultados desiguales (salvando las excepciones que ustedes quieran).
Pero el género estrella del franquismo por lo menos en los primeros años, hasta que llegó el meloso y conformista cine musical - Joselito, Marisol- y las pacatas y ultraconservadoras comedias de Paco Mártínez Soria (pero divertidas las jodías, mal que me pese), fue lo que podríamos llamar "Tragicomedia Social".
Ya he nombrado la trilogía de Berlanga que constituye posiblemente la obra maestra del género, ya he dicho en el blog de Daniel que, para mi, "El verdugo" es la mejor película del cine español (es una opinión como otra cualquiera), pero recordemos estremecedoras obras como "El pisito", "El cochecito" (inolvidable Pepe Isbert) o "Historias de la radio" (también con Isbert).
Eran historias tremendas, que mezclaban magistralmente la tragedia más cruda con la comedia más aguda, de forma que muchas veces te sorprendías riendo con un nudo en la garganta.
Como en aquella ridícula (y abrumadoramente triste) escena de "Historias de la radio" en la que dos ancianos llevados por la miseria acuden a la radio vestidos de esquimales (con trineo y todo, creo recordar) para ganar unas pesetas en un absurdo concurso radiofónico, y acaban peleando de forma patética en las escaleras llevados por el ansia (y la necesidad) de llegar el primero.
Aquellas películas conseguían con habilidad esquivar una censura ignorante y obsesionada hasta límites absurdos con la más mínima referencia sexual para mostranos una cara extraordinariamente patética y descarnada de esa España atrasada, pobre y cruel.
¿Por qué cineastas extraordinariamente brillantes como Berlanga se mostraron luego mediocres cuando llegó la democracia?
¿Es posible - y voy a decir una burrada- que la censura "les viniera bien"? ¿Es posible que los censores les hicieran ser sutiles, ingeniosos y agudos y perdieran esa brillantez cuando vieron el campo abierto a su expresividad?
No lo sé, pero si fuera así, sería una gran desgracia que las trabas y límites a la libertad de expresión fueran acicates para sacar lo mejor de un artista.
miércoles, 28 de octubre de 2009
Pasmo 11: Publicidad de juguetes ¿publicicidad sexista?

Como ya habrán apreciado mis (pocos) lectores habituales, los temas referidos al marketing y a la publicicidad me interesan especialmente.
En estas fechas tan entrañables que ya tenemos aquí (y quien lo dude que eche un vistazo a los anuncios de TV), no puedo menos que recordar un tema sobre la publicidad de juguetes que ya hace tiempo me desazona.
Los lectores perspicaces hace ya tiempo que tendrán claro que la publicidad tiene varios modos (argumentos) de llegar a influir en su "target". Algunos argumentos son eminentemente racionales: tu tienes un problema y mi producto te lo va a solucionar así o asá. Bien, correcto, ningún problema.
Otros son claramente emocionales y tratan de hacernos ver cómo un determinado producto va a cambiar nuestra vida, nuestra personalidad, nuestras relaciones,... Nos va a hacer felices vamos.
Entre estos últimos no faltan aquellos que yo llamo "aspiracionales" porque se dirigen no a su público objetivo, sino a quien su público objetivo querría ser. ¿Quién no ha visto anuncios de productos de limpieza protagonizados por "amas de casa" jovencísimas, monísimas, elegantísimas y con unos hijos rubios y con ojos azules?. ¿Son así las amas de casa españolas? ¿Y no saben que no son así? Pues claro que lo saben, no son idiotas, pero en el fondo es así como querrían ser y posiblemente es así como se sienten. La mente humana es complicada.
También hay anuncios de productos de bollería-pastelería dirigidos a niños, que están protagonizados por adolescentes que ya se afeitan. El anunciante sabe que su público objetivo es mucho más joven, pero también sabe que el componente aspiracional, las ganas de ser mayores, en los niños es muy fuerte.
Y así entro ya ¡por fin! en el núcleo de mi exposición. Los niños son prácticamente todo aspiración. La fuerza de los niños está en su potencialidad, no en sus logros, de ahí su enorme imaginación.
Por ello los anuncios de juguetes son promesas de vidas futuras imaginarias. La inmensa mayoría de los juguetes están basados en la vida (más o menos idealizada) de los adultos y, de hecho, los muñecos y muñecas con los que juegan los niños suelen representar a personas adultas o al menos mayores que los niños que juegan con ellos. Los muñecos en forma de bebé no son en realidad una excepción puesto que también proyectan la mente del niño o niña hasta un estadio adulto en el que ya es padre o madre.
Y aquí es donde se encuentran claras diferencias entre los juguetes para niños y para niñas.
El contenido aspiracional de los juguetes para niños (varones) es claramente fantástico, inalcanzable. Abundan los superheroes, los piratas, los alienígenas. Es imposible que los niños alcancen EN NINGUNO DE LOS CASOS ninguno de estos estatus. Los niños lo saben (al menos a partir de ciertas edades bastante tempranas) pero no parece importarles. Excepto casos muy raros diferencian perfectamente la ficción (el juego) de la realidad.
En cambio, a mi me deja atónito comprobar (Hay que ver en que cosas me fijo) que las aspiraciones que se les presentan a las niñas a través de sus juguetes son perfectamente realistas y alcanzables.
Las niñas no vuelan ni salvan el mundo: maquillan o cortan el pelo. Los ídolos de las niñas no son superhéroes ni grandes guerreros, han sido tradicionalmente Barbie, una joven profesional de éxito elegante y preciosa, y actualmente las adolescentes y "supernormales" Bratz (Echenle, échenle un ojo a su web y verán a que me refiero).
Al parecer Barbie era un modelo demasiado lejano para muchas niñas y las Bratz (el pelotazo de estos pasados años) representan simplemente a unas adolescentes obsesionadas por las amigas, la moda y salir de fiestas. Es decir, un futuro cercano y que, desgraciadamente, se convertirá en realidad para la niña en tres o cuatro años.
Pero ¿qué lleva a una niña a jugar a ser algo que podrá ser REALMENTE en tres años? ¿No parece, en principio (desde mi mentalidad masculina) más enriquecedor y divertido para un niño jugar a algo cuanto más fantasioso mejor?
Aparte de esto, traten de contar cuantas veces aparecen las palabras: moda, "fashion", "in", "trendy", ropa, complementos,... en los anuncios para niñas.
Entiendo que los anunciantes ni publicistas no tienen ninguna obligación (salvo quizás la moral) de educar ni influir positivamente en la sociedad, tan sólo buscan ganar dinero. Para ello no se fijan en como la sociedad DEBERÍA ser sino EN CÓMO ES.
¿Y entonces por qué esta diferenciación tan clara entre ambos tipos de anuncios?
- ¿Pese a lo que dicen algunos grupos feministas (no todos) hay clarísimas diferencias psicológicas entre chicos y chicas?.
- ¿Son las chicas menos imaginativas y más pragmáticas y por ello prefieren jugar con juguetes que les muestran futuros "alcanzables"?
- ¿Las grandes jugueteras tienen intereses en el mundo de la moda, cosmética, etc... y ya desde pequeñistas lavan el coco a nuestras niñas para que de mayores sean "fashion victims" y compradoras compulsivas?
No lo sé, pero desde luego el tema, que al final se reduce al famoso "los hombres son de Marte, las mujeres son de Venus" puede dar para largo.
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comportamiento,
infancia,
marketing,
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sábado, 17 de octubre de 2009
Pasmo 10º: El cine español


El tema del cine español, su calidad o falta de ella, las subvenciones,..., es recurrente en muchos foros de opinión. La verdad, cuando uno se entera de que en España se hacen más películas "per cápita" que en Alemania o Francia y de que la mayoría de ellas (subvencionadas con dinero público, of course) no llegan ni siquiera a estrenarse o consiguen un número de espectadores (total) menor al centenar, el primer impulso es el grito desgarrado ante tanto despilfarro.
También entran ganas de llorar cuando uno ve los bodrios que se hacen en este pais y que pagamos entre todos vayamos a verlos o no.
Chungo.
Pero quizás merece la pena echarle al asunto una mirada más pausada y reflexiva y echarle un ojo a las peculiaridades del mercado de la distribución cinematográfica. Un ejemplo típico de como el mercado no tiende a la libre competencia sino al oligopolio.
En mi ciudad al menos, y me imagino que en todas las ciudades razonablemente grandes, hemos visto como los pequeños cines independientes han desaparecido desbancados por enormes multisalas ultramodernas. Estas multisalas son propiedad de las grandes majors del cine (como Warner) que, realizando lo que los economistas llaman una integración vertical, han entrado en el mercado de la exhibición para tenerlo controlado. Y han entrado tan a lo grande que controlan la práctica totalidad de la exhibición de una gran ciudad.
El resultado es que hay un número enorme de salas (no de cines) pero un número ridículamente bajo de películas en exhibición. Todos los cines exhiben las mismas.
En Zaragoza, sólo un cine de la cadena Renoir exhibe peliculas independientes, ya sean americanas o de otros paises.
Según tengo entendido (corríjanme si tienen información diferente) los grandes cines multisalas reciben las películas en lotes (un exitazo y varios bodrios) que están obligados a exhibir (órdenes de arriba, oiga) y además con un criterio comercial super estricto (estilo TV). Si una peli no obtiene una determinada taquilla el primer fin de semana, es eliminada.
Y aquí es donde pincha el cine español, con muy poco dinero para promoción, es imposible llegar rápidamente a una determinada taquilla ya que la difusión de la peli se va a hacer boca a boca y eso requiere tiempo.
Estas películas directamente no son exhibidas o lo son durante un tiempo ridículo. El exhibidor tiene una serie de películas que está obligado a echar y no gasta tiempo de proyección en una peli de dudosa (no necesariamente baja) rentabilidad. A mi me ha pasado querer ir a ver una peli española (El embrujo de Sanghai, por ejemplo), pasárseme el estreno por falta de publicidad y, cuando me enteré y me decidí a ir a verla, encontrame con que ya no estaba en cartelera.
Es un tema correoso y complicado. Yo no creo que las subvenciones sean la solución. Propician la mala calidad y el "divismo" de directores que se ruedan las pelotillas del ombligo sabiendo que van a cobrar aunque no vaya NADIE a ver su película.
¿Cuotas obligatorias de pantalla? ¿Subvencionar con porcentajes de la taquilla obtenida? ¿Dejar que se muera el cine español? No lo sé. Un tema para la reflexión.
P.D: Antonio Mercero, creador de grandes éxitos de la TV como "Farmacia de Guardia" o "Verano azul", dijo en una entrevista que "Farmacia de guardia", uno de los grandes éxitazos de la TV española, hoy en día no hubiera sobrevivido. Sin tener en cuenta el evidente cambio de los gustos, Farmacia de guardia no tuvo una audiencia gloriosa hasta que "maduró" y la gente se lo fue contando. "Hoy en día hubiera desaparecido de la parrilla a la primera semana".
Para pensárselo.
El resultado es que hay un número enorme de salas (no de cines) pero un número ridículamente bajo de películas en exhibición. Todos los cines exhiben las mismas.
En Zaragoza, sólo un cine de la cadena Renoir exhibe peliculas independientes, ya sean americanas o de otros paises.
Según tengo entendido (corríjanme si tienen información diferente) los grandes cines multisalas reciben las películas en lotes (un exitazo y varios bodrios) que están obligados a exhibir (órdenes de arriba, oiga) y además con un criterio comercial super estricto (estilo TV). Si una peli no obtiene una determinada taquilla el primer fin de semana, es eliminada.
Y aquí es donde pincha el cine español, con muy poco dinero para promoción, es imposible llegar rápidamente a una determinada taquilla ya que la difusión de la peli se va a hacer boca a boca y eso requiere tiempo.
Estas películas directamente no son exhibidas o lo son durante un tiempo ridículo. El exhibidor tiene una serie de películas que está obligado a echar y no gasta tiempo de proyección en una peli de dudosa (no necesariamente baja) rentabilidad. A mi me ha pasado querer ir a ver una peli española (El embrujo de Sanghai, por ejemplo), pasárseme el estreno por falta de publicidad y, cuando me enteré y me decidí a ir a verla, encontrame con que ya no estaba en cartelera.
Es un tema correoso y complicado. Yo no creo que las subvenciones sean la solución. Propician la mala calidad y el "divismo" de directores que se ruedan las pelotillas del ombligo sabiendo que van a cobrar aunque no vaya NADIE a ver su película.
¿Cuotas obligatorias de pantalla? ¿Subvencionar con porcentajes de la taquilla obtenida? ¿Dejar que se muera el cine español? No lo sé. Un tema para la reflexión.
P.D: Antonio Mercero, creador de grandes éxitos de la TV como "Farmacia de Guardia" o "Verano azul", dijo en una entrevista que "Farmacia de guardia", uno de los grandes éxitazos de la TV española, hoy en día no hubiera sobrevivido. Sin tener en cuenta el evidente cambio de los gustos, Farmacia de guardia no tuvo una audiencia gloriosa hasta que "maduró" y la gente se lo fue contando. "Hoy en día hubiera desaparecido de la parrilla a la primera semana".
Para pensárselo.
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