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viernes, 30 de marzo de 2012

Pasmo nº 86: ¿Guatemala o Guatepeor?


Curioso lo que pasa con UPyD. En diversos foros periodísticos que he estado leyendo estos días, se está criticando a este partido por la decisión “que va a tomar” en Asturias.

Uno agita la cabeza extrañado. Lo normal es criticar a alguien por las decisiones que “ya ha tomado” y no por “las que va a tomar”. Sobre todo cuando aún no se ha pronunciado al respecto.

Hay mucha pitonisa y mucho vidente por ahí. Y lo gordo es que no coinciden. Los de derechas afirman con rotundidad que UPyD va a apoyar a PSOE-IU porque son unos rojos y siempre ha estado claro. Los de izquierdas tienen clarísimo que va a apoyar a PP-Foro porque “es evidente que UPyD es un partido de derechas”.

Todos parecen frotarse las manos porque UPyD por fin va a tenerse que definir. Pero se va a definir -lo tienen claro- para lo malo. Por fin va a demostrar esa maldad intrínseca que hasta ahora tan hábilmente habían ocultado. Por fin se va a demostrar lo que ellos (los adivinos) siempre decían; que UPyD era un tapado de la derecha/izquierda.

No he leído NI UN SOLO COMENTARIO (no digo que no los haya) que diga: “señores, esperemos a que se pronuncien, y entonces criticaremos/alabaremos su decisión”. De eso no hay. La sensatez y la ecuanimidad brillan por su ausencia.

Al final a mi me quedan claras unas pocas cosas.

- Que a mucha gente les jode un partido que no se manifiesta clara e impepinablemente de derechas o de izquierdas (¡con lo cómodo que es eso para decidir!). O vas en bloque con unos o vas en bloque con los otros. Y como no se manifiesta, seguro que es de “los otros”. Porque no es de “los míos”, claro. Y si no estás conmigo estás contra mi.

- Que mucha gente estaba esperando una decisión como ésta para poderlos catalogar de una vez y quedarse tranquilos. Aunque si apoyan a “los míos” seguro que algo estarán ocultando. Nunca dejes que la realidad te estropee un buen prejuicio.

- Esta gente no valora que UPyD no pida entrar en ningún gobierno ni pida ninguna consejería (como siempre se hace en estos casos que se convierten en un impúdico cambalache de cargos y puestecillos). Por supuesto algo buscan o pretenden a cambio de su apoyo porque nadie duda de que “son como todos”.

- Que UPyD, si pudiera, no apoyaría ni a unos ni a otros. Me consta que a la mayoría de la gente de UPyD (aunque habrá de todo) les repele tanto el PP como el PSOE y les parecen tan malos gobernando unos como otros. Pero no apoyar a nadie supondría condenar a Asturias a otras elecciones. En las municipales, si había empate, gobernaba la lista más votada, lo cual permitía la abstención. Ahora la norma es diferente y habrá que mojarse eligiendo con la nariz tapada al menos desastroso.

- Me gustaría ver cuántos de estos “adivinos” reconocen su error después de que UPyD tome su decisión. El 50% se van a equivocar. ¿Cuántos agacharán la cabeza y dirán “lo siento, me equivoqué”? Pero es que, claro, no se habrán equivocado. UPyD es claramente de derechas/izquierdas. Lo que pasa es que siguen disimulando. ¡Lo sabré yo!

¡PAÍS!

viernes, 18 de noviembre de 2011

Pasmo nº 72: ¡¡Desesperación!!

Ayer recibí en mi buzón esta carta que tienen a la derecha (pulsen en la imagen para ampliar). Así, sin más, sin sobre ni nada, un folio doblado por la mitad con un folleto del PSOE dentro.

EL recurso al voto del miedo en su estado más puro, sin ambages ni vergüenzas (y encima cutre). No nos votes por lo que proponemos, sino para que no vengan los otros. Nosotros somos malos, pero los otros son peores.

Justo lo que necesita España. Un proyecto positivo e ilusionante.

Es la muestra de la desesperación de un partido que ha llegado a sus cotas más bajas en todos los aspectos tras un descenso continuado de muchos años.


Un intento de arañar votos como sea y de donde sea, aún a costa de recurrir a lo más bajo en dialéctica electoral.

En todo caso, el recurso al miedo a la derecha ha sido un clásico en la estrategia socialista. Comprensible quizás por la dispersión del voto de la izquierda, que sólo se aglutina en torno al "voto útil" cuando se les mete el miedo a la derechona. Recuerden si no el infame (aunque al menos bien realizado) "vídeo del dóberman" en el 96:



Pero parece que esto ya no funciona. Nos alertan desde el PSOE de los previsibles recortes que vendrán de mano del PP (y seguro que los habrá). Pero, ¿qué han hecho ellos en cuanto los amigos europeos, americanos y chino les dieron un toque? Recuerden el recorte del sueldo a los funcionarios (que también son trabajadores), a las pensiones, el incremento a la edad de jubilación, la desaparición del "cheque bebé".

Pero es que si gobernara la mismísima Izquierda Unida también recortaría. Hemos estado viviendo a lo grande, debemos muchísima pasta y ahora toca pagar las facturas.

El que diga que vamos a poder seguir disfrutando de la misma sanidad, la misma educación, las mismas bibliotecas, museos, subvenciones a la cultura y al cine..., o es un ingenuo o un demagogo.

Toca tiempo de recortes y ahorros. Ahora la única elección que nos queda es por dónde metemos la tijera. Por qué lado de la tela empezamos a cortar (ya llegaremos hasta donde tengamos que llegar).

El PSOE ya lo ha demostrado, del PP nos lo tememos, pero hay otras formas de enfocar el problema. Una reforma estructural y a largo plazo. No empezar a recortar por los ciudadanos (que algo nos acabará tocando) sino por las estructuras. Así aún podremos salvar algo del "Estado del bienestar" o directamente algo del Estado.

Se explica muy bien en este artículo:

La teoría de los adipocitos institucionales

viernes, 11 de noviembre de 2011

Pasmo nº 70: Del relativismo moral y sus divertidas alternativas.


Lo siento. He vuelto a leer a mi ultra derechista favorito y esto suele provocar en mi el suficiente "pasmo" para que desborde y acabe en este blog. Si se molestan en leer el enlace verán que su dialéctica en esta última entrada es bastante farragosa. Supongo que justificar ciertas posturas requiere un cierto malabarismo intelectual. No voy a entrar en analizar lo que dice porque confieso que no he llegado a entenderlo del todo. La verdad es que yo no soy muy listo y si lo sumamos a cierto bostezo intelectual que me provoca...

Pero si que hay una cosa que dice uno de sus comentaristas que me gustaría tratar:

"Tolerancia es permitir un mal, pudiendo atajarlo, por prudencia; típicamente por considerar que erradicarlo traerá perores consecuencias. La tolerancia, en principio, es un vicio (permitir el mal), no una virtud. Solo es una virtud relativamente, como ejercicio del cálculo político."

¡¡Hala pues!! ¡¡Ahí queda eso!!

Prefiero la definición de mi admirado Fernando Savater:

"La tolerancia es la disposición cívica a convivir armoniosamente con personas de creencias diferentes y aun opuestas a las nuestras, así como con hábitos sociales o costumbres que no compartimos. La tolerancia no es mera indiferencia sino que implica en muchas ocasiones soportar lo que nos disgusta: por supuesto, ser tolerante no impide formular críticas razonadas ni obliga a silenciar nuestra forma de pensar para no herir a quienes piensan de otro modo[...]"

Savater, mucho más prudente, no habla tan alegremente de bien o mal, sino de creencias diferentes, que no compartimos o incluso que nos disgustan.

Y es que a mi siempre me ha causado "pasmo" e incluso miedito esa gente que enseguida te suelta lo de "lo bueno" y "lo malo" como valores absolutos e indiscutibles. Suelen ser gente muy conservadora (aunque también algunos se autoencuadran en el mal llamado "progresismo" que adolece de una insoportable superioridad moral).

Fíjense que me he echado a la cara incluso conservadores que se han declarado toda la vida ateos (mi "amigo" del Archipiélago duda entre otros) pero que cada vez se muestran más próximos a posturas religiosas. No tienen en cuenta que si no crees en Dios la religión no es en última instancia más que una gran farsa o una mitología con moraleja. Les da igual, apelan incluso a la "autoridad" del Papa, portavoz de ese Dios en el que no creen. Pero es que esta gente necesita normas y principios morales inamovibles e incuestionables. Y nada mejor para ello que leyes emanadas del mismo Dios (el que no creas en ese Dios es lo de menos). Cuando lo de Dios ya canta mucho acuden a eso tan gracioso del "Derecho natural". Yo no soy un experto pero siempre que he oído hablar de esto lo que he leído entre líneas es: "Creo que algo es bueno (o malo), pero como no tengo argumentos para razonarlo digo que es "derecho natural".

A mi, por supuesto, me tratan de "Relativista moral", que es una cosa muy mala. A los que piensan como yo nos acusan de defender el "todo vale", de fomentar el "desarme ideológico de occidente", de propiciar nuestra invasión por parte de otras culturas...

Por lo visto la humanidad tiene una especie de "horror vacui" y si la despojas de un marco moral absoluto, lo sustituirá por otro (más pernicioso y negativo que el "nuestro", claro, que por algo es el nuestro)

Pues, que quieren que les diga, no estoy de acuerdo. Porque yo (aunque relativista) tengo muy claras algunas cosas (aunque ningún ser superior me las haya revelado). Creo en el imperio de la ley y creo en el consenso. Y es que, no nos engañemos, hay valores que damos por absolutos pero que son en realidad fruto de acuerdos humanos. La Declaración Universal de los Derechos Humanos, por ejemplo, que muchos consideran incuestionable, es fruto de un acuerdo, no de una verdad revelada.

Y no es sólo que muchísimos países no la cumplan por motivos más o menos inconfesables, sino que muchísimas personas en el mundo no creen en ella ni la comparten. Muchos sistemas morales no tienen una visión del mundo compatible con esta Declaración que para nosotros es obvia.

¿Son malignos?¿Son "culturas inferiores"? Pues miren ustedes, no lo sé. No soy filósofo, ni teólogo. Lo que tengo claro es que en Occidente imperan unas leyes y unos principios que hemos acordado tras siglos de guerras y conflictos. No sé si son mejores o peores que los de otros sitios, pero sí tengo claro que el que se venga a vivir aquí las tendrá que cumplir.

No me cabe duda de que los padres que practican la ablación de clítoris a sus hijas creen estar haciendo un bien, pero es que me da igual. Las leyes aquí son las que son, y si no les gustan, que se vayan a su casa.

Por supuesto esto implica una rigidez y una coherencia que muchos no creen posible en un "relativista". Por eso muchos defendemos el laicismo. No por odio a la religión católica (ni a ninguna otra), sino porque nuestras "creencias" en un sistema legalista y lógico deben ser fuertes y consecuentes. Algún día, si seguimos así, lo que se impartirá en las escuelas públicas será la religión islámica, los conservadores procatólicos se tirarán de los pelos, pero no tendrán argumentos.

Nuestra creencia es la "verdadera", es "moralmente superior" dirán, y los otros, que serán mayoría, se les reirán en la cara. En cambio si educamos a la gente (a TODOS) en que todas las creencias son iguales BAJO la ley...

En definitiva, el auténtico pensamiento débil es el suyo, por mucho que digan. Porque se basa en algo tan subjetivo, personal e ilógico como las creencias.

jueves, 18 de agosto de 2011

Pasmo nº 59: ¡¡¡Lo que hay que oir!!!

Hace un tiempo puse un blog "pogre" como ejemplo e ilustración de lo que yo entiendo por sectarismo

"La superioridad moral"

He de reconocer que fui a lo fácil pues me encontré con una argumentación pobre, extremadamente emocional y basada en los tópicos más cansinos y gastados.

Pero no se crean, también entre la derecha se encuentra mucho sectario. Y no hay que irse a los descerebrados xenófobos y racistas de la extrema derecha. Entre el mundillo neoliberal se oyen unas cosas que te dejan pasmado.

Es cierto que las disfrazan de una cierta intelectualidad a base de citas eruditas y de un lenguaje más cuidado y más racionalista que ciertos "progres", pero a poco que analices los razonamientos o que rasques un poco, surge el pensamiento monolítico, basado en tópicos y profundamente maniqueo.

Tengo varios ejemplos pero algo antiguos (si alguien está interesado...), pero me ha surgido recientemente uno nuevo.

Para los que no conozcan a Carlos Rodríguz Braun, es un prestigioso economista y profesor universitario que participa regularmente en tertulias en Onda Cero y escribe en varios medios. Es un hombre sesudo y erudito aunque su pasión neoliberal y su odio a todo lo que huele a izquierda le hace caer, a mi juicio, en ciertos excesos.

Vean si no este artículo en el que defiende el sistema bipartidista que tenemos en España:

"Qué pasaría si se acabara el bipartidismo?

La argumentación es sencillamente alucinante. Básicamente viene a decir: "Reconozco que el sistema es injusto, pero como perjudica a mis contrarios (IU), lo apoyo y avalo."

¿Y este otro "argumento" en el mismo artículo?:

"La pérdida de peso de los nacionalistas en el Congreso de los Diputados también podría ser una suerte de caramelo envenenado. La proporcionalidad reduciría su influencia, con casi toda seguridad, pero al mismo tiempo podría, y por la misma razón, exacerbar aún más su propensión más o menos descarada al independentismo."

O sea, ¿que el Sr. Rodríguez Braun es de los que piensa que hay que reducir las aspiraciones nacionalistas a base de darles lo que quieren? ¿Es eso lo que viene a decir?¿Quiere decir que darles una influencia mayor de la que les corresponde a los nacionalistas es bueno para España?¿o busca cualquier argumento para defender lo indefendible?

Por favor, señor Rodríguez, usted es un super-profesor universitario y yo sólo un ciudadano de a pie, pero no insulte a mi inteligencia y menos aún, no insulte a cientos de miles de ciudadanos que tienen pleno derecho a estar representados como les corresponde en las instituciones por mucho que a usted no le guste su ideología.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Pasmo nº 5: ¿Anarcocapitalismo?


Perdonen el brusco cambio de tema, pero es que estos días he asistido a un curioso debate que me ha dejado (¿como no?) pasmado.

Yo creia en mi inocencia que la discusión (y más después de esta última crisis) sobre si el Estado es un lastre innecesario para la sociedad y la creación de riqueza estaba ya superado.

Creia que hasta los liberales más extremos reconocían que el Estado es necesario, aunque sea en su más mínima y limitada formulación, para mantener un mundo razonablemente vivible.

Pero resulta que existen unos alegres muchachos que se autodenominan "anarcocapitalistas" que todavía defienden el libre mercado total sin ABSOLUTAMENTE NINGÚN CONTROL.

El debate empezo en otro blog pero tuvimos que llevar la discusión, debido al ambiente irrespirable y a la mala educación imperante, al interesante blog:

Humano sin sentido

Pienso que es un debate que tiene un gran interés sobre todo en un mundo que, yo creo, debería empezar a repensarse a sí mismo y a definir cual va a ser el módelo económico que nos va a permitir seguir adelante de forma perdurable (por no decir sostenible).