domingo, 28 de diciembre de 2014
Pasmo 92: De las soluciones mágicas en economía
jueves, 27 de marzo de 2014
Pasmo nº 91: Gestión pública vs. Gestión privada.
martes, 10 de abril de 2012
Pasmo 88: Esos malísimos mercados IV (o "La crisis en cómic II")
lunes, 6 de febrero de 2012
Pasmo nº 82: Esos malísimos mercados (y van 3)

Este fin de semana he tenido una instructiva charla (más para mi que para él, seguramente) con un chaval de veintitantos años. Un tipo inteligente, sin duda, pero para mi gusto demasiado ideologizado hacia la izquierda y con mucha vida por vivir.
La cosa empezó con los malísimos mercados. Culpables de la crisis, del déficit y de los enormes intereses que España ha estado pagando por su deuda.
Al parecer, poco a poco mi contertulio se fue convenciendo de que los problemas de las Administraciones Públicas no los han ocasionado (o al menos no totalmente) “los mercados” sino los políticos derrochones que nos han endeudado para hacer chorradas (los ejemplos son innumerables). Y si pagamos un alto interés por endeudarnos no es tampoco culpa de “los mercados” que son malosos y no nos quieren prestar más barato. Los mercados compran deuda barata a los que creen que la van a devolver seguro y más cara a aquellos que son menos de fiar.
No hay aquí maldad, sino una fría y despiadada lógica como la de una apisonadora, que si no te quitas de en medio te aplasta.
Bien, quedamos en que los políticos son los que han tomado decisiones que nos han dejado con el culo al aire ante los mercados financieros.
Pero no se crean ustedes que la cosa iba a quedar allí en nuestra charla. Los mercados no se iban a ir de rositas tan fácilmente.
Al final, resulta que los políticos no son los responsables de sus erróneas decisiones. Hay alguien por encima de ellos que maneja los hilos. ¿Adivinan quién? SIIIIIII. ¡Los mercados! Las grandes empresas, EL CAPITAL, vamos.
Parece hoy en día que por parte de algunos sectores hay una ganas tremendas de desviar la responsabilidad a entes abstractos o difíciles de aprehender. Pero yo no soy de los que sueltan fácilmente una vez he mordido y seguía a lo mío: -Bueno, pero en todo caso los políticos han sido sobornados o engañados o comprados.... Al final los políticos tienen responsabilidad...
Mi contertulio lo admitía pero como a desgana. El malo que mola son los mercados, EL CAPITAL.
Miren ustedes, yo no lo sé. Por principio soy contrario a las teorías conspiranoicas. Creo más en la estupidez que en la maldad ultraplanificada.
Yo no sé seguro cuál es la razón (o razones) que han llevado a muchísimos políticos españoles a malgastar el dinero como lo han hecho. Pueden haber sido, efectivamente, comprados por grandes empresas, o engañados, o pueden tener un ego tres tallas grandes que les lleve al “faraonismo”, o simplemente pueden ser imbéciles o que el cargo les venga grande (recuerden el principio de Peter).
Cada político tendrá sus razones para haber hecho lo que han hecho, lo que si tengo claro es que ellos han puesto la firma y A ELLOS hay que pedirles cuentas. En los juzgados a unos y en las urnas a otros. Pero tenemos que quitarnos de en medio a esa clase política.
Los que creen que los malos (o los únicos y principales malos) son los mercados creen que da igual qué políticos manden. Sólo son marionetas bajo poderes que sólo se pueden combatir destruyendo el sistema desde sus cimientos.¡LA REVOLUCIÓN!
Yo no lo creo así. Creo que otra forma de hacer política es posible, pero no votando, o votando siempre a los mismos hagan lo que hagan no la vamos a conseguir.
Ah, y recuerden que las revoluciones siempre tienen dos partes:
La primera (la fácil) que es destruir el sistema antiguo.
viernes, 18 de noviembre de 2011
Pasmo nº 72: ¡¡Desesperación!!

EL recurso al voto del miedo en su estado más puro, sin ambages ni vergüenzas (y encima cutre). No nos votes por lo que proponemos, sino para que no vengan los otros. Nosotros somos malos, pero los otros son peores.
Justo lo que necesita España. Un proyecto positivo e ilusionante.
Es la muestra de la desesperación de un partido que ha llegado a sus cotas más bajas en todos los aspectos tras un descenso continuado de muchos años.

Un intento de arañar votos como sea y de donde sea, aún a costa de recurrir a lo más bajo en dialéctica electoral.
En todo caso, el recurso al miedo a la derecha ha sido un clásico en la estrategia socialista. Comprensible quizás por la dispersión del voto de la izquierda, que sólo se aglutina en torno al "voto útil" cuando se les mete el miedo a la derechona. Recuerden si no el infame (aunque al menos bien realizado) "vídeo del dóberman" en el 96:
Pero parece que esto ya no funciona. Nos alertan desde el PSOE de los previsibles recortes que vendrán de mano del PP (y seguro que los habrá). Pero, ¿qué han hecho ellos en cuanto los amigos europeos, americanos y chino les dieron un toque? Recuerden el recorte del sueldo a los funcionarios (que también son trabajadores), a las pensiones, el incremento a la edad de jubilación, la desaparición del "cheque bebé".
Pero es que si gobernara la mismísima Izquierda Unida también recortaría. Hemos estado viviendo a lo grande, debemos muchísima pasta y ahora toca pagar las facturas.
El que diga que vamos a poder seguir disfrutando de la misma sanidad, la misma educación, las mismas bibliotecas, museos, subvenciones a la cultura y al cine..., o es un ingenuo o un demagogo.
Toca tiempo de recortes y ahorros. Ahora la única elección que nos queda es por dónde metemos la tijera. Por qué lado de la tela empezamos a cortar (ya llegaremos hasta donde tengamos que llegar).
El PSOE ya lo ha demostrado, del PP nos lo tememos, pero hay otras formas de enfocar el problema. Una reforma estructural y a largo plazo. No empezar a recortar por los ciudadanos (que algo nos acabará tocando) sino por las estructuras. Así aún podremos salvar algo del "Estado del bienestar" o directamente algo del Estado.
Se explica muy bien en este artículo:
La teoría de los adipocitos institucionales
lunes, 17 de octubre de 2011
Pasmo nº 66: Cuando éramos ricos.

Esto sí que es para pasmarse, alucinarse y lo que haga falta.
No tengo nada más que añadir, tan sólo encomendarles encarecidamente que vean el programa íntegro:
Cuando éramos ricos
Y encima hablan de mi tierra: Aragón y Zaragoza.
¡Y que luego nos digan que no hay dinero para mantener OREGÓN TV!¡Hijos de puta! (Y la gente de la calle aún orgullosa)
sábado, 16 de julio de 2011
Pasmo nº 55: El coste del vandalismo
Mi pasmo de hoy está dedicado a un fenómeno que creo (aunque puede ser que me equivoque) que es muy "typical spanish", o al menos que no se da con la misma intensidad en otros paises del centro/norte europeo.Me refiero al poco o nulo respeto que tiene una parte significativa de la ciudadanía por los bienes públicos. Las pintadas, la destrucción de mobiliario urbano, el hurto de todo aquello que no esté atornillado firmemente al suelo... son hechos con los que vivimos cotidianamente en este santo pais.
El otro día daba yo un agradable paseo por la orilla del Canal Imperial de Aragón cuando descubrí (con pasmo como no puede ser de otra manera) que en un amplio tramo TODAS las lamparitas que habían colocado al borde del camino estaban destrozadas. Alguien (o "alguienes") se había dedicado a aquel "trabajo" con admirable constancia. ¿Con qué objetivo? ¿Qué beneficios obtiene? Como no sea la propia empresa proveedora de las lámparas la que ha realizado el destrozo para sustituirlas no puedo más que concluir que es obra de un enfermo mental. Pero es que hay muchos de esos enfermos.
Esto, indudablemente, supone un coste que, como decíamos en el post anterior, acabamos pagando todos los ciudadanos. Pero no sólo es el coste de colocar y sustituir innumerables veces todo tipo de adminículos. Es también el coste de no poder disfrutar de montones de servicios porque han sido destruidos o porque ni siquiera se ponen a nuestra disposición por la seguridad de que no van a durar ni un fin de semana.
En Escocia he podido ver, en un escondite de observación de aves, varios prismáticos (y no de los cutres) puestos gratuitamente a disposición de cualquiera que pasara por ahí. Los prismáticos estaban simplemente asegurados por una delgadísima sirga clavada a la pared. Con la mano y un buen tirón se podía arrancar. La gente llegaba, miraba un rato por los prismáticos y los dejaba en su sitio para el siguiente usuario. No había guardias, no había alarmas, no había cámaras de seguridad. ¿se imaginan esto en España? ¿Ha visto alguno de ustedes algo similar?. Si lo han hecho cuéntenmelo, me devolverán algo de fe en este pais.
Pero este fenómeno no sólo se refiere a bienes de titularidad pública. Les sorprendería saber cuantísima gente a la que juzgaríamos "respetable" realiza pequeños hurtos en grandes almacenes y grandes superficies. Esto no es demasiado mal visto por el conjunto de la ciudadanía. Mucha gente lo justifica: "Total ya cuentan con ello, ya lo tienen presupuestado" Pues sí, es cierto, se lo puedo confirmar de primera mano. En todos estos establecimientos existe una previsión presupuestada de "pérdida desconocida" (bonito eufemismo), pero el que esté presupuestado y previsto no quiere decir que no sea un sobrecoste que, evidentemente, se repercute en el precio de los artículos. O sea, que lo que hurtan esos "simpáticos bribonzuelos" lo estamos sufragando los que sí pagamos religiosamente nuestra cuenta del súper.
Pero es que no sólo es eso. El hecho de saber que existe una significativa cantidad de hurtos supone la necesidad de cámaras de vigilancia, guardias de seguridad, etiquetas de alarma, arcos de detección... Todo esto cuesta una barbaridad. Adivinen quién lo paga y recuérdenlo la próxima vez que vean a alguien guárdandose una prenda debajo del abrigo.
Un poco más de civismo supondría una calidad de vida mucho mayor. Como ya dije anteriormente, a veces no se trata de hacer grandes revoluciones colectivas.
miércoles, 13 de julio de 2011
Pasmo nº 54: ¿Sabemos lo que significa "gratuito"?
Ya sé que mis 4 habituales lectores ya tienen claros los conceptos de que voy a hablar, y pido perdón de antemano por tratar temas que parecen obvios. Y digo parecen porque de vez en cuando aparecen en los medios o en determinados foros de internet afirmaciones que me dejan un tanto pasmado. Y ya saben ustedes que todo lo que me pasma tiene muchos números de aparecer por aquí.El otro día, sin ir más lejos, salían por televisión representantes de algunas organizaciones y ciudadanos particulares protestando porque el nuevo número de información de tráfico ya no es gratuito.
Aparte de que el hecho de que el número fuera gratuito fomentaba que muchas de las llamadas fueran de bromistas que se dedicaban a tomar el pelo a los operadores (!!), ¿entiende la gente qué significa que un servicio sea gratuito?
Que un servicio sea gratuito para los ciudadanos no significa que no tenga un coste para el organismo que lo presta, lo que quiere decir es que ese coste se distribuye entre todos los ciudadanos (vía impuestos) usemos o no ese servicio.
Esto puede ser aceptable e incluso positivo (va en ideologías) en el caso de servicios de primera necesidad y elevado coste (sanidad, educación). El distribuir este coste entre todos, usemos más o menos estos servicios, permite que haya una relativa igualdad de oportunidades y que los más desfavorecidos no caigan en situaciones realmente dramáticas y de exclusión social.
Pero en el caso de servicios utilizados sólo por determinados colectivos y con un coste asequible ¿Es positivo/necesario que los paguemos ENTRE TODOS? Asignar un precio a estos servicios no significa que dejen de ser gratis (que nunca lo han sido) sino que los pagarán solamente los que realmente los usen. ¿Es esto tan negativo? Evidentemente para los usuarios sí porque les toca apoquinar, pero para los demás...
Todo esto parece muy obvio y que todo el mundo lo tiene claro, pero a veces dudo. En tiempos, asistí un debate en un foro de internet acerca de la "gratuidad" del BUHOBUS en Zaragoza. Yo me manifestaba en contra de esa gratuidad ya que el bus nocturno es fundamentalmente usado por juerguistas que vuelven a sus casas de madrugada después de una noche de diversión.
En un momento dado uno de los participantes me preguntó, y casi se podía adivinar el pasmo en su ojos: "Pero, ¿cómo puedes estar en contra de que algo sea ¡¡GRATIS!!?"
Claro, en ese momento o te pones en plan Barrio Sésamo o sueltas un gran suspiro y lo dejas correr.
La próxima vez que salga el tema me limitaré a enlazar esta entrada y eso que me ahorro.
¡¡ECONOMÍA BÁSICA COMO ASIGNATURA OBLIGATORIA YA!!
domingo, 10 de julio de 2011
Pasmo nº 53: Los fallos del capitalismo (o el síndrome de las cuchillas infinitas)
Quienes me conocen saben que no soy precisamente un fan del capitalismo ni del libre mercado. Aunque desde luego no llego a los límites de algunos muchachos del 15-M:Esos malísimos mercados II
Sin llegar a estos límites revolucionarios si que pienso que el sistema capitalista es un sistema que produce grandes problemas, desajustes e injusticias. Y desde luego el liberalismo sin freno ni control basado en la "bondad" de los mercados me parece un sistema tan utópico e irreal como el comunismo más extremo.
La teoría económica más ortodoxa dice que "Los mercados aseguran la asignación eficiente de los recursos con la información que transmiten los precios". Es decir, se asignan recursos productivos en aquello que la sociedad demanda y necesita, en la cantidad óptima y de la forma más eficiente posible (producir más con los mínimos recursos).
Pues a mi, perdónenme, me resulta difícil creer en este tipo de afirmaciones. Es posible que el libre mercado funcione mejor que otros sistemas que se han probado, pero de ahí a llamar "eficiente" a ciertas cosas...
Imaginen ustedes un mercado, un sector productivo determinado, compuesto de dos empresas. Ya sé que el buen funcionamiento del libre mercado exige un número de empresas virtualmente infinito pero me viene mejor para el ejemplo y además la realidad se acerca más al oligopolio en la mayoría de los sectores que al ideal de la "competencia perfecta". Pues bien, en este sector del que hablo, se ha alcanzado una notable eficiencia. Se fabrica bien y a bajo coste, y el producto ha alcanzado una gran calidad. O sea, que satisface de forma más que correcta las necesidades de los consumidores y, lo más importante, es realmente complejo y costoso realizar mejoras en el producto realmente significativas.
Parecería lógico pensar que estas empresas deberían dedicarse a producir su producto tranquilamente y en todo caso a buscar la expansión en nuevos mercados y productos. Pero esto no es así. En el sistema capitalista existe siempre la presión de la competencia y el teorema (creo que incluso me lo han demostrado alguna vez con formulillas y tal) de que si no creces te acabas hundiendo.
Nuestras dos empresas, A y B, viven en constante tensión, intentándose arrancar cuota de mercado la una a la otra. ¿Y cómo? Lo de bajar precios (que beneficiaría al consumidor) llega un momento que se acaba y además las empresas buscan por todos los medios formas de competir que no están basadas en la guerra de precios: El "confusopolio".
Pues nos quedan pocas alternativas, la publicidad, que en este caso asigna recursos que no benefician al consumidor ni crean valor, o el tratar de mejorar el producto.
Pero ya hemos dicho que nuestro producto es ya muy difícil de mejorar de forma realmente significativa y beneficiosa para el consumidor. O dicho de otro modo, de forma que justifique la asignación de recursos que se emplea en esta mejora.
Y aquí es donde nos encontramos con el gran absurdo. Si la empresa A "pasa" de tratar de mejorar el producto, lo va a hacer la empresa B y se le va a comer cuota de mercado, ya que cualquier mínima mejora (convenientemente publicitada) va a suponer la única diferencia que el público va a percibir entre productos virtualmente idénticos. Y ya tenemos el círculo vicioso o la carrera sin final. Ambas empresas asignarán recursos humanos, económicos, creativos... a realizar mejoras minúsculas en el producto que no cambiarán significativamente su rendimiento pero que serán publicitadas como revolucionarias.
Ejemplos? Hay muchos: Detergentes de todo tipo, pañales, artículos de higiene femenina,... y el que da título a este artículo, las maquinillas de afeitar desechables.
Desde hace mucho tiempo, salen regularmente al mercado nuevos modelos "revolucionarios" de maquinillas cuyo único avance es un incremento en el número de cuchillas. Yo me sigo afeitando con un modelo de tres cuchillas y ya van, creo, por las cinco. En campañas de promoción he probado algunos de los nuevos modelos y no he notado una diferencia significativa en la suavidad de mi afeitado (ni las mujeres se han arrojado a mis pies más de lo habitual). ¿Hasta donde llegaremos? ¿Cuál será el número de cuchillas que garantice "el afeitado perfecto"? ¿Son rentables para la economía y para la sociedad los esfuerzos dedicados a lograr estos "importantes" avances? ¿No se podrían asignar mejor todos estos recursos?
Como siempre, las respuestas se me escapan.
Y aquí alguien que ha llegado a la misma conclusión que yo, y no lo había leido antes de escribir el artículo.
martes, 21 de junio de 2011
Pasmo nº 50: Esos malísimos mercados (II)
Hace ya un tiempo escribí una entrada titulada como ésta:Esos malísimos mercados
Pero vuelvo a insistir en ello ya que veo (sobre todo entre los lectores de diarios como "Público" o "El Plural") una cierta propensión a echarle la culpa de todo lo que pasa a esos entes misteriosos llamados "los mercados".
No sé muy bien a quienes se refieren (posiblemente ni ellos lo saben) pero deben ser muy malos porque todo lo que pasa en España y en el mundo es culpa suya.
A base de leer comentarios de algunas personas, he creido entender que por "los mercados" se deben referir al actual sistema capitalista. Muchos defienden que destruyendo este sistema político-económico, el mundo se convertiría en una especie de Arcadia feliz. Incluso algunos propugnan cosas tan modernas y novedosas como "expropiar las tierras y entregárselas al campesinado" (esto lo he leido, se lo juro).
Ante este tipo de discurso me vienen inevitablemente dos sensaciones:
1. Una sensación de caspa, de discurso pasado de moda y ya superado.
2. El recuerdo ineludible de paraisos como la antigua URSS o China que abolieron el capitalismo con notable éxito.
Y además me sigue pareciendo una forma de tirar balones fuera, de echar la culpa de todo a entes abstractos, de no buscar culpables CONCRETOS y no tener que defender medidas CONCRETAS y con los pies en la tierra.
lunes, 6 de junio de 2011
Pasmo nº 49: Una novedosa teoría econónomica: El "confusopolio"
NOTA: La parte sustancial del contenido de esta entrada está inspirada en las teorías del economista y humorista americano Scott Adams, autor de la tira cómica "Dilbert".lunes, 30 de mayo de 2011
Pasmo nº 48: La crisis en cómic.
Supongo que muchos de ustedes ya habrán visto este vídeo. Lo único que puedo decir es que yo he estado difundiendo ideas muy parecidas en aquellos foros donde he podido hacerme oir. Es cierto que el vídeo es una simplificación pero creo que grandes rasgos atina bastante en los grandes puntales de esta crisis: Un modelo de crecimiento basado en el ladrillo que comenzó Aznar y que ZP abrazó con entusiasmo (la Champions League y todo eso), pero es que cualquiera le hace ascos a un crecimiento de más del 3%.
Por supuesto que al hablar de estas cosas me han llamado de todo, catastrofista, antipatriota,..., sobre todo antes del 2008 pero también después. Me alegra que aunque sea de forma esquemática, lo que muchos pensamos sobre la crisis se vaya haciendo vox populi.
Bienvenidos a Españistán
Bienvenidos al país con el mejor sistema educativo de toda África. El país de las hipotecas crecientes y los sueldos menguantes, una democracia joven que lo mismo te patenta la fregona que te planta un adosado sobre una fosa común por aquello de cerrar viejas heridas.
Bienvenidos al país con los directivos mejor pagados de Europa y la tasa de paro más alta del mundo libre. El país donde el 65% del dinero circula en billetes de 500, la nación de naciones con más idiomas, bailes regionales y cocaína por habitante del planeta. La capital mundial del currículum vitae, el neón en los bajos y el inglés nivel medio, orgullosos inventores de la hipoteca a cincuenta años y el minipiso cuco pero asfixiante.
Bienvenidos a este fantástico país donde los ingenieros son parias y las chonis líderes de opinión, ¿me entiendes? Donde la innovación es un anglicismo y la prensa un conglomerado de propagandas con sudoku adjunto. El país donde los políticos inauguran descampados (véase mi entrada anterior) no vaya ser que alguien, algún día, monte ahí un hospital.
Digan hola a nuestros jueces progresistas y a nuestros jueces conservadores. Somos tan demócratas que lo tenemos todo bipolar. Aquí los poderes del Estado están separados por paneles corredizos de Pladur para agilizar el tránsito de maletines.
¡Contemplen el milagro económico erigido con poderosas vigas de arena de playa! Si no te gusta cómo están las cosas, manda un SMS con el texto LA GRAN FIESTA DE LA DEMOCRACIA y entrarás en el sorteo de un contrato como mano de obra barata más allá de Pirineos.
Tomen asiento y disfruten del país donde la corrupción es avalada democráticamente, el balcón desde el que Europa salta a la piscina con resultado de traumatismo craneoencefálico y repatriación de cadáver.
Griten conmigo: ¡bajo los adoquines están las máquinas perforadoras compradas al primo del alcalde!
Bienvenidos a Españistán.
domingo, 27 de marzo de 2011
Pasmo nº 47: Gran inauguración de... ¿nada?
"Nos encontramos inmersos en plena crisis económica. El Gobierno de Aragón ha tenido que hacer serios recortes en los presupuestos de los años 2010 y 2011. Y sin embargo no tiene ningún reparo en lanzar una obscena campaña institucional, que es toda una burla a los ciudadanos que están pasando apuros económicos, que son muchos, a los pensionistas, funcionarios, autónomos y, especialmente, parados, o simplemente a los contribuyentes que han de pagar con sus impuestos esas patéticas muestras de ostentación institucional".
Y es que ya no es ni cuestión de dinero (aunque también). Es una cuestión de imagen. ¿No estamos en crisis? ¿No se están bajando sueldos y recortando pensiones? ¿Es el momento de montar estos saraos? ¿No hubiera bastado con una nota de prensa a los medios? No sé qué mensaje se pretende mandar a los ciudadanos.
Y lo que más me pasma y me inquieta: Este tipo de brindis al Sol ¿aún sirve para conseguir algún voto? ¿Aún hay alguien que no se haya enterado de la ruinosa situación del municipio (deuda de más de 700 millones, empresas que deniegan suministros al Ayuntamiento por falta de pago...) y que se sienta satisfecho y orgulloso de estos fastos inútiles?sábado, 26 de marzo de 2011
Pasmo nº 46: Algunos no nos cansamos de decirlo...
Lean también algún artículo de Gonzalo Sánchez-Terán
martes, 1 de marzo de 2011
Pasmo nº 45: ¿De quién es el dinero público?

domingo, 26 de diciembre de 2010
Pasmo 36: Esos "malísimos" mercados.

¿Es la única solución plegarse a la UE y a los mercados?
Vean algún párrafo:
"Ni en la peor de nuestras pesadillas pudimos muchos soñar lo que nos está ocurriendo. La implacable merma de derechos sociales decretada por los mercados en ausencia o connivencia de los políticos. La desfachatez de esas declaraciones que imponen desde sus Olimpos. Crecen las desigualdades sociales, ahondando en miserias y en obscenos enriquecimientos. Danza el mundo feliz en las pantallas de los televisores, entretanto, y una ciudadanía desinformada y asustada se constituye en pesada losa para el conjunto. Ningún autor de ciencia ficción del pasado previó tanto."
Y no menos ilustrativa es alguna de las opiniones de los lectores:
"Desgraciadamente, la situación a que nos ha abocado el sistema de mercado libre salvaje, la globalización salvaje, el capitalismo salvaje, intencionadamente dirigido por los neoliberales neocon, requiere un posicionamiento ideológico-social que para la izquierda es muy difícil"
sábado, 30 de enero de 2010
Pasmo nº 19: ¿No es pais para viejos?

jueves, 3 de septiembre de 2009
Pasmo nº 5: ¿Anarcocapitalismo?

Perdonen el brusco cambio de tema, pero es que estos días he asistido a un curioso debate que me ha dejado (¿como no?) pasmado.
Yo creia en mi inocencia que la discusión (y más después de esta última crisis) sobre si el Estado es un lastre innecesario para la sociedad y la creación de riqueza estaba ya superado.
Creia que hasta los liberales más extremos reconocían que el Estado es necesario, aunque sea en su más mínima y limitada formulación, para mantener un mundo razonablemente vivible.
Pero resulta que existen unos alegres muchachos que se autodenominan "anarcocapitalistas" que todavía defienden el libre mercado total sin ABSOLUTAMENTE NINGÚN CONTROL.
El debate empezo en otro blog pero tuvimos que llevar la discusión, debido al ambiente irrespirable y a la mala educación imperante, al interesante blog:
Humano sin sentido
Pienso que es un debate que tiene un gran interés sobre todo en un mundo que, yo creo, debería empezar a repensarse a sí mismo y a definir cual va a ser el módelo económico que nos va a permitir seguir adelante de forma perdurable (por no decir sostenible).