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domingo, 28 de diciembre de 2014

Pasmo 92: De las soluciones mágicas en economía

El enlace de arriba es un artículo muy interesante que hay que leer despacito y con cuidado. Y un claro ejemplo de lo que trato de inculcarles a mis alumnos como la “segunda mirada” en economía. Es decir, no fijarse sólo en las consecuencias más inmediatas y evidentes de las actuaciones económicas sino también en los “efectos secundarios”. La economía no funciona de la forma “Hago A y obtengo B”. Sino que “Hago A y obtengo B (y a veces ni eso) y además C, D, E, F y G)• Y muchas veces E, F y G son totalmente contrarias al B que pretendía obtener en un principio.

Parece obvio e indiscutible que las medidas que propone Podemos en este artículo son positivas. Y yo diría que hacia allí hay que tender como modelo a largo plazo de país. Pero CUIDADO que es un camino largo, incierto, y lleno de peligros que hay que recorrer con mucha, mucha precaución.

La economía española, tanto la “legal” como la sumergida está ESTRUCTURALMENTE adaptada a una determinada presión fiscal. Incrementar esta presión de forma brusca, tanto subiendo los tipos impositivos como combatiendo el fraude crearía un inmediato efecto depresor sobre la economía, reduciendo la cantidad de dinero en circulación y machacando el consumo (más aún), con todo lo que eso conlleva. Tengamos en cuenta que la economía sumergida permite subsistir a una enorme masa de la población española. Y precisamente gracias a que es sumergida y no paga impuestos. Si de repente empezamos a inspeccionar y pretender gravar toda esta actividad ilegal nos encontraremos a un montón más de gente sin NINGÚN recurso ya que sus pequeños “negocios” que subsistían por no pagar impuestos se hundirán sin remedio.

Los cambios estructurales son duros y hay que realizarlos con mucha precaución. A mi modesto entender, lo que hay que hacer es potenciar la economía española, reducir el paro, conseguir que empresas y ciudadanos empiecen a estar más holgados. Y ENTONCES y sólo entonces empezar a tomar esas medidas de las que habla Podemos, de forma muy gradual y mesurada.

Por supuesto yo no me las voy a dar de gran experto. Pero así lo veo yo. No dudo que los asesores de Podemos sepan MUCHÍSIMO más que yo. Pero tampoco sería la primera vez que sesudos economistas ocultan realidades incómodas que conocen para venderle la moto de las soluciones facilonas a los electores.


No lo sé, aquí lo dejo y que cada uno juzgue, que ya somos mayorcitos.

jueves, 27 de marzo de 2014

Pasmo nº 91: Gestión pública vs. Gestión privada.

Algunas reflexiones vertidas en un foro de educación:

El concepto de eficiencia no es malo ni "de derechas", al contrario, es muy positivo y debería ser transversal. Lo que hay que tener cuidado es en cómo se aplica y vigilar que no se use como excusa para darnos por el culo como siempre. Sino para mejorar y hacer las cosas más baratas sin necesidad de bajar sueldos ni machacar a la gente. 

Yo he trabajado en gestión de empresas y he comprobado que gestionando bien y de forma EFICIENTE se puede ahorrar pasta sin necesidad de bajar sueldos ni machacar al personal. Se pueden hacer las cosas mejor sin putear.

Otra cosa es que seas un jefe (o un gobierno) cabrón y quieras explotar y exprimir a la gente. Pero eso no es eficiencia, eso es EXPLOTACIÓN. 

Y ojo, no confundir eficiencia con rentabilidad. Yo no creo que una empresa o entidad pública deba ser "rentable" en el sentido empresarial o "privado" del término (sí en términos sociales). Pero eso no quiere decir que pueda ni deba renunciar a ser EFICIENTE.

Precisamente, el abandono de ese concepto de eficiencia da alas a gente de la derecha que dice que la gestión privada es mejor que la pública.

Eso no es verdad o no debería ser verdad. La gestión privada y la pública de una entidad persiguen objetivos diferentes, pero eso no quiere decir que en la gestión pública se deba renunciar a hacer las cosas de la forma mejor y más barata posible, y que se deban establecer objetivos y medir su cumplimiento. Que la gestión pública no deba ser rentable no quiere decir que se pueda ser chapucero, derrochador, laxo, dejado,... que deba haber descontrol presupuestario, descontrol laboral,... 

Que no estoy acusando a todas las entidades públicas de ser chapuceras, derrochadoras, laxas, dejadas,... Pero conozco MUCHOS ejemplos en que al grito de "el dinero público no es de nadie" caen en unas prácticas totalmente aberrantes que producen que muchas entidades públicas sean un auténtico coladero de fondos. Que muchas tareas que se podrían hacer al coste de 10, se hagan al coste de 100. 

Y a veces nos creemos que el dinero público, nace en los árboles y no es así. Nace de:

- Los impuestos que pagamos entre todos (¿a que jode pagar muchos impuestos?)

- Endeudamiento: Gestionar a base de endeudarse irresponsablemente es lo más insolidario que hay. Les estamos dejando el marrón a nuestros hijos y nietos.

- Detraerlo de otras partidas presupuestarias: Es cierto que hay muchos puntos en que se podría ahorrar y detraer dinero para cosas realmente necesarias, en eso estamos de acuerdo. Pero cuanto más eficientes seamos menos duras e imperativas serán esas decisiones. Habrá más dinero para TODO. Y ojo que hay muchos "chocolates del loro". Todos estamos de acuerdo en quitar asesores y coches oficiales, pero tras décadas de AVES, aeropuertos, EXPOS, Centros y observatorios de todo tipo,... no nos creamos que con un cuatro ajustillos va a haber dinero para todo.

martes, 10 de abril de 2012

Pasmo 88: Esos malísimos mercados IV (o "La crisis en cómic II")

Siempre he defendido lo del Principio de Hanlon (minuto 6 del vídeo):

"Nunca atribuyas a la maldad lo que puede ser explicado por la estupidez"

Aunque no sabía que tenía nombre.

Es una versión ácida de la navaja de Ockham que tantas veces he invocado


lunes, 6 de febrero de 2012

Pasmo nº 82: Esos malísimos mercados (y van 3)

Este fin de semana he tenido una instructiva charla (más para mi que para él, seguramente) con un chaval de veintitantos años. Un tipo inteligente, sin duda, pero para mi gusto demasiado ideologizado hacia la izquierda y con mucha vida por vivir.

La cosa empezó con los malísimos mercados. Culpables de la crisis, del déficit y de los enormes intereses que España ha estado pagando por su deuda.

Al parecer, poco a poco mi contertulio se fue convenciendo de que los problemas de las Administraciones Públicas no los han ocasionado (o al menos no totalmente) “los mercados” sino los políticos derrochones que nos han endeudado para hacer chorradas (los ejemplos son innumerables). Y si pagamos un alto interés por endeudarnos no es tampoco culpa de “los mercados” que son malosos y no nos quieren prestar más barato. Los mercados compran deuda barata a los que creen que la van a devolver seguro y más cara a aquellos que son menos de fiar.

No hay aquí maldad, sino una fría y despiadada lógica como la de una apisonadora, que si no te quitas de en medio te aplasta.

Bien, quedamos en que los políticos son los que han tomado decisiones que nos han dejado con el culo al aire ante los mercados financieros.

Pero no se crean ustedes que la cosa iba a quedar allí en nuestra charla. Los mercados no se iban a ir de rositas tan fácilmente.

Al final, resulta que los políticos no son los responsables de sus erróneas decisiones. Hay alguien por encima de ellos que maneja los hilos. ¿Adivinan quién? SIIIIIII. ¡Los mercados! Las grandes empresas, EL CAPITAL, vamos.

Parece hoy en día que por parte de algunos sectores hay una ganas tremendas de desviar la responsabilidad a entes abstractos o difíciles de aprehender. Pero yo no soy de los que sueltan fácilmente una vez he mordido y seguía a lo mío: -Bueno, pero en todo caso los políticos han sido sobornados o engañados o comprados.... Al final los políticos tienen responsabilidad...

Mi contertulio lo admitía pero como a desgana. El malo que mola son los mercados, EL CAPITAL.

Miren ustedes, yo no lo sé. Por principio soy contrario a las teorías conspiranoicas. Creo más en la estupidez que en la maldad ultraplanificada.

Yo no sé seguro cuál es la razón (o razones) que han llevado a muchísimos políticos españoles a malgastar el dinero como lo han hecho. Pueden haber sido, efectivamente, comprados por grandes empresas, o engañados, o pueden tener un ego tres tallas grandes que les lleve al “faraonismo”, o simplemente pueden ser imbéciles o que el cargo les venga grande (recuerden el principio de Peter).

Cada político tendrá sus razones para haber hecho lo que han hecho, lo que si tengo claro es que ellos han puesto la firma y A ELLOS hay que pedirles cuentas. En los juzgados a unos y en las urnas a otros. Pero tenemos que quitarnos de en medio a esa clase política.

Los que creen que los malos (o los únicos y principales malos) son los mercados creen que da igual qué políticos manden. Sólo son marionetas bajo poderes que sólo se pueden combatir destruyendo el sistema desde sus cimientos.¡LA REVOLUCIÓN!

Yo no lo creo así. Creo que otra forma de hacer política es posible, pero no votando, o votando siempre a los mismos hagan lo que hagan no la vamos a conseguir.

Ah, y recuerden que las revoluciones siempre tienen dos partes:

La primera (la fácil) que es destruir el sistema antiguo.

La segunda (la difícil) que es construir un sistema nuevo que funcione mejor (o al menos no horriblemente peor) que el anterior.

Más sobre esto mismo AQUÍ

viernes, 18 de noviembre de 2011

Pasmo nº 72: ¡¡Desesperación!!

Ayer recibí en mi buzón esta carta que tienen a la derecha (pulsen en la imagen para ampliar). Así, sin más, sin sobre ni nada, un folio doblado por la mitad con un folleto del PSOE dentro.

EL recurso al voto del miedo en su estado más puro, sin ambages ni vergüenzas (y encima cutre). No nos votes por lo que proponemos, sino para que no vengan los otros. Nosotros somos malos, pero los otros son peores.

Justo lo que necesita España. Un proyecto positivo e ilusionante.

Es la muestra de la desesperación de un partido que ha llegado a sus cotas más bajas en todos los aspectos tras un descenso continuado de muchos años.


Un intento de arañar votos como sea y de donde sea, aún a costa de recurrir a lo más bajo en dialéctica electoral.

En todo caso, el recurso al miedo a la derecha ha sido un clásico en la estrategia socialista. Comprensible quizás por la dispersión del voto de la izquierda, que sólo se aglutina en torno al "voto útil" cuando se les mete el miedo a la derechona. Recuerden si no el infame (aunque al menos bien realizado) "vídeo del dóberman" en el 96:



Pero parece que esto ya no funciona. Nos alertan desde el PSOE de los previsibles recortes que vendrán de mano del PP (y seguro que los habrá). Pero, ¿qué han hecho ellos en cuanto los amigos europeos, americanos y chino les dieron un toque? Recuerden el recorte del sueldo a los funcionarios (que también son trabajadores), a las pensiones, el incremento a la edad de jubilación, la desaparición del "cheque bebé".

Pero es que si gobernara la mismísima Izquierda Unida también recortaría. Hemos estado viviendo a lo grande, debemos muchísima pasta y ahora toca pagar las facturas.

El que diga que vamos a poder seguir disfrutando de la misma sanidad, la misma educación, las mismas bibliotecas, museos, subvenciones a la cultura y al cine..., o es un ingenuo o un demagogo.

Toca tiempo de recortes y ahorros. Ahora la única elección que nos queda es por dónde metemos la tijera. Por qué lado de la tela empezamos a cortar (ya llegaremos hasta donde tengamos que llegar).

El PSOE ya lo ha demostrado, del PP nos lo tememos, pero hay otras formas de enfocar el problema. Una reforma estructural y a largo plazo. No empezar a recortar por los ciudadanos (que algo nos acabará tocando) sino por las estructuras. Así aún podremos salvar algo del "Estado del bienestar" o directamente algo del Estado.

Se explica muy bien en este artículo:

La teoría de los adipocitos institucionales

lunes, 17 de octubre de 2011

Pasmo nº 66: Cuando éramos ricos.


Esto sí que es para pasmarse, alucinarse y lo que haga falta.

No tengo nada más que añadir, tan sólo encomendarles encarecidamente que vean el programa íntegro:

Cuando éramos ricos

Y encima hablan de mi tierra: Aragón y Zaragoza.

¡Y que luego nos digan que no hay dinero para mantener OREGÓN TV!¡Hijos de puta! (Y la gente de la calle aún orgullosa)

sábado, 16 de julio de 2011

Pasmo nº 55: El coste del vandalismo

Mi pasmo de hoy está dedicado a un fenómeno que creo (aunque puede ser que me equivoque) que es muy "typical spanish", o al menos que no se da con la misma intensidad en otros paises del centro/norte europeo.

Me refiero al poco o nulo respeto que tiene una parte significativa de la ciudadanía por los bienes públicos. Las pintadas, la destrucción de mobiliario urbano, el hurto de todo aquello que no esté atornillado firmemente al suelo... son hechos con los que vivimos cotidianamente en este santo pais.

El otro día daba yo un agradable paseo por la orilla del Canal Imperial de Aragón cuando descubrí (con pasmo como no puede ser de otra manera) que en un amplio tramo TODAS las lamparitas que habían colocado al borde del camino estaban destrozadas. Alguien (o "alguienes") se había dedicado a aquel "trabajo" con admirable constancia. ¿Con qué objetivo? ¿Qué beneficios obtiene? Como no sea la propia empresa proveedora de las lámparas la que ha realizado el destrozo para sustituirlas no puedo más que concluir que es obra de un enfermo mental. Pero es que hay muchos de esos enfermos.

Esto, indudablemente, supone un coste que, como decíamos en el post anterior, acabamos pagando todos los ciudadanos. Pero no sólo es el coste de colocar y sustituir innumerables veces todo tipo de adminículos. Es también el coste de no poder disfrutar de montones de servicios porque han sido destruidos o porque ni siquiera se ponen a nuestra disposición por la seguridad de que no van a durar ni un fin de semana.

En Escocia he podido ver, en un escondite de observación de aves, varios prismáticos (y no de los cutres) puestos gratuitamente a disposición de cualquiera que pasara por ahí. Los prismáticos estaban simplemente asegurados por una delgadísima sirga clavada a la pared. Con la mano y un buen tirón se podía arrancar. La gente llegaba, miraba un rato por los prismáticos y los dejaba en su sitio para el siguiente usuario. No había guardias, no había alarmas, no había cámaras de seguridad. ¿se imaginan esto en España? ¿Ha visto alguno de ustedes algo similar?. Si lo han hecho cuéntenmelo, me devolverán algo de fe en este pais.

Pero este fenómeno no sólo se refiere a bienes de titularidad pública. Les sorprendería saber cuantísima gente a la que juzgaríamos "respetable" realiza pequeños hurtos en grandes almacenes y grandes superficies. Esto no es demasiado mal visto por el conjunto de la ciudadanía. Mucha gente lo justifica: "Total ya cuentan con ello, ya lo tienen presupuestado" Pues sí, es cierto, se lo puedo confirmar de primera mano. En todos estos establecimientos existe una previsión presupuestada de "pérdida desconocida" (bonito eufemismo), pero el que esté presupuestado y previsto no quiere decir que no sea un sobrecoste que, evidentemente, se repercute en el precio de los artículos. O sea, que lo que hurtan esos "simpáticos bribonzuelos" lo estamos sufragando los que sí pagamos religiosamente nuestra cuenta del súper.

Pero es que no sólo es eso. El hecho de saber que existe una significativa cantidad de hurtos supone la necesidad de cámaras de vigilancia, guardias de seguridad, etiquetas de alarma, arcos de detección... Todo esto cuesta una barbaridad. Adivinen quién lo paga y recuérdenlo la próxima vez que vean a alguien guárdandose una prenda debajo del abrigo.

Un poco más de civismo supondría una calidad de vida mucho mayor. Como ya dije anteriormente, a veces no se trata de hacer grandes revoluciones colectivas.

miércoles, 13 de julio de 2011

Pasmo nº 54: ¿Sabemos lo que significa "gratuito"?

Ya sé que mis 4 habituales lectores ya tienen claros los conceptos de que voy a hablar, y pido perdón de antemano por tratar temas que parecen obvios. Y digo parecen porque de vez en cuando aparecen en los medios o en determinados foros de internet afirmaciones que me dejan un tanto pasmado. Y ya saben ustedes que todo lo que me pasma tiene muchos números de aparecer por aquí.

El otro día, sin ir más lejos, salían por televisión representantes de algunas organizaciones y ciudadanos particulares protestando porque el nuevo número de información de tráfico ya no es gratuito.

Aparte de que el hecho de que el número fuera gratuito fomentaba que muchas de las llamadas fueran de bromistas que se dedicaban a tomar el pelo a los operadores (!!), ¿entiende la gente qué significa que un servicio sea gratuito?

Que un servicio sea gratuito para los ciudadanos no significa que no tenga un coste para el organismo que lo presta, lo que quiere decir es que ese coste se distribuye entre todos los ciudadanos (vía impuestos) usemos o no ese servicio.

Esto puede ser aceptable e incluso positivo (va en ideologías) en el caso de servicios de primera necesidad y elevado coste (sanidad, educación). El distribuir este coste entre todos, usemos más o menos estos servicios, permite que haya una relativa igualdad de oportunidades y que los más desfavorecidos no caigan en situaciones realmente dramáticas y de exclusión social.

Pero en el caso de servicios utilizados sólo por determinados colectivos y con un coste asequible ¿Es positivo/necesario que los paguemos ENTRE TODOS? Asignar un precio a estos servicios no significa que dejen de ser gratis (que nunca lo han sido) sino que los pagarán solamente los que realmente los usen. ¿Es esto tan negativo? Evidentemente para los usuarios sí porque les toca apoquinar, pero para los demás...

Todo esto parece muy obvio y que todo el mundo lo tiene claro, pero a veces dudo. En tiempos, asistí un debate en un foro de internet acerca de la "gratuidad" del BUHOBUS en Zaragoza. Yo me manifestaba en contra de esa gratuidad ya que el bus nocturno es fundamentalmente usado por juerguistas que vuelven a sus casas de madrugada después de una noche de diversión.

En un momento dado uno de los participantes me preguntó, y casi se podía adivinar el pasmo en su ojos: "Pero, ¿cómo puedes estar en contra de que algo sea ¡¡GRATIS!!?"

Claro, en ese momento o te pones en plan Barrio Sésamo o sueltas un gran suspiro y lo dejas correr.

La próxima vez que salga el tema me limitaré a enlazar esta entrada y eso que me ahorro.

¡¡ECONOMÍA BÁSICA COMO ASIGNATURA OBLIGATORIA YA!!

domingo, 10 de julio de 2011

Pasmo nº 53: Los fallos del capitalismo (o el síndrome de las cuchillas infinitas)

Quienes me conocen saben que no soy precisamente un fan del capitalismo ni del libre mercado. Aunque desde luego no llego a los límites de algunos muchachos del 15-M:

Esos malísimos mercados II

Sin llegar a estos límites revolucionarios si que pienso que el sistema capitalista es un sistema que produce grandes problemas, desajustes e injusticias. Y desde luego el liberalismo sin freno ni control basado en la "bondad" de los mercados me parece un sistema tan utópico e irreal como el comunismo más extremo.

La teoría económica más ortodoxa dice que "Los mercados aseguran la asignación eficiente de los recursos con la información que transmiten los precios". Es decir, se asignan recursos productivos en aquello que la sociedad demanda y necesita, en la cantidad óptima y de la forma más eficiente posible (producir más con los mínimos recursos).

Pues a mi, perdónenme, me resulta difícil creer en este tipo de afirmaciones. Es posible que el libre mercado funcione mejor que otros sistemas que se han probado, pero de ahí a llamar "eficiente" a ciertas cosas...

Imaginen ustedes un mercado, un sector productivo determinado, compuesto de dos empresas. Ya sé que el buen funcionamiento del libre mercado exige un número de empresas virtualmente infinito pero me viene mejor para el ejemplo y además la realidad se acerca más al oligopolio en la mayoría de los sectores que al ideal de la "competencia perfecta". Pues bien, en este sector del que hablo, se ha alcanzado una notable eficiencia. Se fabrica bien y a bajo coste, y el producto ha alcanzado una gran calidad. O sea, que satisface de forma más que correcta las necesidades de los consumidores y, lo más importante, es realmente complejo y costoso realizar mejoras en el producto realmente significativas.

Parecería lógico pensar que estas empresas deberían dedicarse a producir su producto tranquilamente y en todo caso a buscar la expansión en nuevos mercados y productos. Pero esto no es así. En el sistema capitalista existe siempre la presión de la competencia y el teorema (creo que incluso me lo han demostrado alguna vez con formulillas y tal) de que si no creces te acabas hundiendo.

Nuestras dos empresas, A y B, viven en constante tensión, intentándose arrancar cuota de mercado la una a la otra. ¿Y cómo? Lo de bajar precios (que beneficiaría al consumidor) llega un momento que se acaba y además las empresas buscan por todos los medios formas de competir que no están basadas en la guerra de precios: El "confusopolio".

Pues nos quedan pocas alternativas, la publicidad, que en este caso asigna recursos que no benefician al consumidor ni crean valor, o el tratar de mejorar el producto.

Pero ya hemos dicho que nuestro producto es ya muy difícil de mejorar de forma realmente significativa y beneficiosa para el consumidor. O dicho de otro modo, de forma que justifique la asignación de recursos que se emplea en esta mejora.

Y aquí es donde nos encontramos con el gran absurdo. Si la empresa A "pasa" de tratar de mejorar el producto, lo va a hacer la empresa B y se le va a comer cuota de mercado, ya que cualquier mínima mejora (convenientemente publicitada) va a suponer la única diferencia que el público va a percibir entre productos virtualmente idénticos. Y ya tenemos el círculo vicioso o la carrera sin final. Ambas empresas asignarán recursos humanos, económicos, creativos... a realizar mejoras minúsculas en el producto que no cambiarán significativamente su rendimiento pero que serán publicitadas como revolucionarias.

Ejemplos? Hay muchos: Detergentes de todo tipo, pañales, artículos de higiene femenina,... y el que da título a este artículo, las maquinillas de afeitar desechables.

Desde hace mucho tiempo, salen regularmente al mercado nuevos modelos "revolucionarios" de maquinillas cuyo único avance es un incremento en el número de cuchillas. Yo me sigo afeitando con un modelo de tres cuchillas y ya van, creo, por las cinco. En campañas de promoción he probado algunos de los nuevos modelos y no he notado una diferencia significativa en la suavidad de mi afeitado (ni las mujeres se han arrojado a mis pies más de lo habitual). ¿Hasta donde llegaremos? ¿Cuál será el número de cuchillas que garantice "el afeitado perfecto"? ¿Son rentables para la economía y para la sociedad los esfuerzos dedicados a lograr estos "importantes" avances? ¿No se podrían asignar mejor todos estos recursos?

Como siempre, las respuestas se me escapan.

Y aquí alguien que ha llegado a la misma conclusión que yo, y no lo había leido antes de escribir el artículo.

martes, 21 de junio de 2011

Pasmo nº 50: Esos malísimos mercados (II)

Hace ya un tiempo escribí una entrada titulada como ésta:

Esos malísimos mercados

Pero vuelvo a insistir en ello ya que veo (sobre todo entre los lectores de diarios como "Público" o "El Plural") una cierta propensión a echarle la culpa de todo lo que pasa a esos entes misteriosos llamados "los mercados".

No sé muy bien a quienes se refieren (posiblemente ni ellos lo saben) pero deben ser muy malos porque todo lo que pasa en España y en el mundo es culpa suya.

A base de leer comentarios de algunas personas, he creido entender que por "los mercados" se deben referir al actual sistema capitalista. Muchos defienden que destruyendo este sistema político-económico, el mundo se convertiría en una especie de Arcadia feliz. Incluso algunos propugnan cosas tan modernas y novedosas como "expropiar las tierras y entregárselas al campesinado" (esto lo he leido, se lo juro).

Ante este tipo de discurso me vienen inevitablemente dos sensaciones:

1. Una sensación de caspa, de discurso pasado de moda y ya superado.

2. El recuerdo ineludible de paraisos como la antigua URSS o China que abolieron el capitalismo con notable éxito.

Y además me sigue pareciendo una forma de tirar balones fuera, de echar la culpa de todo a entes abstractos, de no buscar culpables CONCRETOS y no tener que defender medidas CONCRETAS y con los pies en la tierra.
Pero no seré yo el que defienda sin matices al sistema económico actual. Los que me hayan leido en algunas ocasiones ya sabrán que no es éste precisamente el pie del que cojeo. Nuestro sistema económico es a mi juicio extremadamente imperfecto, provoca grandes injusticias y situaciones moralmente discutibles.

Pero es que examinando la situación actual me encuentro con muchos problemas que no están necesaria e intrínsecamente unidos al sistema capitalista. Hay muchas cuestiones que no están producidas por el sistema económico actual sino por la mala gestión que se hace de él.

Quizás no haya que destruir y refundar el sistema actual sino gestionarlo de una manera más correcta , honrada y transparente.

Enuncio a continuación algunas cuestiones que, siendo modificadas, podrían mejorar en mucho la vida de los ciudadanos sin necesidad de promover revoluciones que tienen muchas posibilidades de acabar como el rosario de la aurora.

- La corrupción no es algo inherentemente unido al sistema político o económico. Corrupción hay allí donde hay gente que no es honrada. Busquemos a los corruptos, sean del signo que sean y denunciémosles, metámosles en la cárcel, y sobre todo no les votemos. Recuperaremos mucho dinero que podríamos usar en mejorar la vida de los ciudadanos.

- El despilfarro de dinero público (dinero de todos) no es algo que venga dado por el sistema económico actual. Viene dado por políticos incompetentes y que buscan el clientelismo y comprar los votos. Exíjamos a los políticos que expliquen cómo invierten cada céntimo y al que no lo haga bien, echémoslo sea de la ideología que sea.

- El que siempre tengamos como partidos "bisagra" a partidos nacionalistas que sólo buscan el bien de su patria chica y no el interés de TODOS los españoles, no depende del capitalismo. Depende de una nefasta ley electoral. Cambiemos esa ley y muchas cosas empezarán a ir un poquito mejor.

- El que se descapitalice al Estado regalando dinero a los ciudadanos sin ningún criterio ni invertirlo en cosas que generen valor o empleo sostenible (400€, cheque bebé, plan E...) no es algo propio del sistema capitalista. Es algo propio de un gobierno que no quería ver que había crisis y quería demostrarlo atando los perros con longaniza y repartiendo pasta justo antes de las elecciones.

- El meterse en hipotecas desmesuradas y en gastos absurdos que a duras penas se pueden pagar y que arruinan a la población tampoco es algo inherente al capitalismo. Un señor puede creer en el capitalismo y también en el ahorro y en gastar poco para cuando vengan tiempos peores. El problema es de unos políticos y unos bancos que no nos dijeron que podían venir tiempos peores y nuestro, porque quisimos creer en el paraiso eterno.

Si sólo en nuestro pais se hubieran gestionado correctamente desde hace años estas cuestiones, ya estaríamos saliendo de la crisis como lo están haciendo muchos paises de nuestro entorno.

Para mejorar mucho nuestra situación no hace falta volverlo todo del revés y liarla parda. Basta con exigir (como se exigen las cosas, en las urnas y a través de los métodos de participación ciudadana) a nuestros políticos que sean honrados, coherentes y transparentes.

lunes, 6 de junio de 2011

Pasmo nº 49: Una novedosa teoría econónomica: El "confusopolio"

NOTA: La parte sustancial del contenido de esta entrada está inspirada en las teorías del economista y humorista americano Scott Adams, autor de la tira cómica "Dilbert".

La mayoría de la gente (y de los economistas) hoy en día son conscientes de que el "libre mercado" tal como lo definía Adam Smith es una utopía, posiblemente tan inalcanzable como el "paraiso comunista".

El propio Smith, de hecho, reconocía que un escenario de "libre competencia" no dejaba de ser un modelo teórico ya que las condiciones necesarias para su desarrollo nunca se dan en la realidad.

Por supuesto hay por ahí un grupúsculo de gentes que aún creen en las virtudes del liberalismo sin límites, algunos de ellos se hacen llamar "Anarcocapitalistas"

Los demás, la gente de a pie, nos damos cuenta de que, en realidad, los mercados dejados a su albedrío no tienden a la libre competencia sino, muy al contrario, tienden ferozmente al monopolio. Toda empresa triunfadora va a tratar de eliminar de todas las maneras posibles (legales y en ocasiones ilegales) a la competencia aprovechando todos los fallos del sistema que surgen al aplicar un modelo teórico en la realidad.

Aquí un (para mi) interesante debate sobre el tema (el debate está en los comentarios).

En mi opinión no hace falta ser un genio para percatarse de lo que empresas como Microsoft habrían hecho hace tiempo con el mercado mundial de su sector si no hubiera regulaciones en defensa de la libre competencia.

Pero no es sólo la feroz tendencia al monopolio uno de los problemas del libre mercado para funcionar correctamente. Otro es lo que el humorista Scott Adams denomina el "Confusopolio". Para explicar lo que significa volvamos a Adam Smith.

El gran economista propugnaba que en un mercado con libre circulación de la información e inexistencia de barreras a la entrada (condiciones utópicas), las empresas irían reduciendo sus márgenes de beneficio hasta que sus ingresos fueran iguales a sus costes. En el momento en que una empresa tuviera un beneficio mayor que cero, surgiría automáticamente otra empresa (¡Plop!) que bajaría los precios (los costes son los mismos ya que en este modelo teórico la tecnología fluye libre y equitativamente). Al haber libre y total circulación de la información TODOS los clientes se irían en masa a esa nueva empresa. La conclusión final es que ninguna empresa podría tener Beneficio mayor que cero; trabajarían para cubrir costes (incluyendo sueldos, retribución al capital, etc...)

¿Como impiden las empresas que el mercado pueda tender (aún dentro de lo utópico del asunto)hacia esta situación completamente indeseable para ellas? Pues creando "confusopolios". Es decir sectores enteros donde al individuo medio (usted y yo, sin ánimo de señalar) le resulta imposible determinar qué empresa ofrece el precio más bajo. De esta forma todas las empresas consiguen su parte del pastel, y el tamaño de esta porción dependerá únicamente de la pericia con que consigan "persuadir" con su publicidad a los clientes incautos (sí, sí, usted y yo).

Según Scott Adams, los profesionales del marketing se dedicarán fundamentalmente en el futuro a disfrazar el coste real de sus productos para hacer que su empresa tenga éxito como confusopolista.

Me dirán ustedes que todo esto es una estupidez y que como clientes son ustedes perfectamente capaces de distinguir entre productos caros y baratos.

Vale, a lo mejor yo soy idiota pero, ¿son ustedes capaces DE VERDAD de clasificar por orden de tarifas a las compañías de telefonía?. ¿Y a las de seguros? ¿y los servicios financieros?

Pero es que el otro día yo mismo (ya hemos quedado en que puede que sea idiota) fui a comprar una tele y me encontré con una maraña de especificaciones técnicas que no comprendía. Acudí a un vendedor que no fue capaz de explicarme (o no quiso hacerlo) exactamente las ventajas de cada característica (vale, 100Mhz es más que 50 Mhz, pero ¿el ojo humano es capaz de distinguir la diferencia? ¿Justifica eso todo el incremento de precio?)

Luego me fui a otra tienda, donde los modelos que vendían no eran exactamente los mismos, con lo cual no podía comparar precios de forma indubitable. Pero es que las características que ponía en los televisores de la nueva tienda no se parecían a las que ponía en la primera tienda. O evaluaban otras características o la notación era diferente, ¡qué se yo!

Al final, he de reconocer que desconozco si me llevé la TV con mejor precio para su nivel de prestaciones (que sí, que vale, que soy idiota). Mi compra fue decidida por un método de análisis avanzado basado en dos premisas:

1. La tele que elegí era de una marca "conocida".

2. El vendedor (que tenía cara de buena persona, eso sí), me dijo que era "muy buen" televisor.

Finalmente me fui a mi casa muy contento con mi televisor nuevo y una desagradable comezón en las tripas.

Pues eso. Otra forma más que tienen las empresas de burlar ese liberalismo que se supone que beneficia al consumidor al aumentar la competencia. ¿A ustedes les convence? ¿O quizás entienden de televisores más que yo?

lunes, 30 de mayo de 2011

Pasmo nº 48: La crisis en cómic.



Supongo que muchos de ustedes ya habrán visto este vídeo. Lo único que puedo decir es que yo he estado difundiendo ideas muy parecidas en aquellos foros donde he podido hacerme oir. Es cierto que el vídeo es una simplificación pero creo que grandes rasgos atina bastante en los grandes puntales de esta crisis: Un modelo de crecimiento basado en el ladrillo que comenzó Aznar y que ZP abrazó con entusiasmo (la Champions League y todo eso), pero es que cualquiera le hace ascos a un crecimiento de más del 3%.

Por supuesto que al hablar de estas cosas me han llamado de todo, catastrofista, antipatriota,..., sobre todo antes del 2008 pero también después. Me alegra que aunque sea de forma esquemática, lo que muchos pensamos sobre la crisis se vaya haciendo vox populi.


De propina les pongo aquí el prólogo a la versión en cómic de este video, ¿les suena el país que describe?


Bienvenidos a Españistán

Bienvenidos al país con el mejor sistema educativo de toda África. El país de las hipotecas crecientes y los sueldos menguantes, una democracia joven que lo mismo te patenta la fregona que te planta un adosado sobre una fosa común por aquello de cerrar viejas heridas.

Bienvenidos al país con los directivos mejor pagados de Europa y la tasa de paro más alta del mundo libre. El país donde el 65% del dinero circula en billetes de 500, la nación de naciones con más idiomas, bailes regionales y cocaína por habitante del planeta. La capital mundial del currículum vitae, el neón en los bajos y el inglés nivel medio, orgullosos inventores de la hipoteca a cincuenta años y el minipiso cuco pero asfixiante.

Bienvenidos a este fantástico país donde los ingenieros son parias y las chonis líderes de opinión, ¿me entiendes? Donde la innovación es un anglicismo y la prensa un conglomerado de propagandas con sudoku adjunto. El país donde los políticos inauguran descampados
(véase mi entrada anterior) no vaya ser que alguien, algún día, monte ahí un hospital.

Digan hola a nuestros jueces progresistas y a nuestros jueces conservadores. Somos tan demócratas que lo tenemos todo bipolar. Aquí los poderes del Estado están separados por paneles corredizos de Pladur para agilizar el tránsito de maletines.

¡Contemplen el milagro económico erigido con poderosas vigas de arena de playa! Si no te gusta cómo están las cosas, manda un SMS con el texto LA GRAN FIESTA DE LA DEMOCRACIA y entrarás en el sorteo de un contrato como mano de obra barata más allá de Pirineos.

Tomen asiento y disfruten del país donde la corrupción es avalada democráticamente, el balcón desde el que Europa salta a la piscina con resultado de traumatismo craneoencefálico y repatriación de cadáver.

Griten conmigo: ¡bajo los adoquines están las máquinas perforadoras compradas al primo del alcalde!

Bienvenidos a Españistán.

domingo, 27 de marzo de 2011

Pasmo nº 47: Gran inauguración de... ¿nada?

Sí, ya lo sé. Ya sé que a estas alturas del curso (y de la vida) ya debería estar curado de espanto, pero no lo puedo evitar. Hay cosas que me siguen dejando pasmando.

Está claro que se acercan las elecciones y que el ansia de figurar de nuestros políticos se vuelve enfermiza. Pero todo debería tener un límite. Y es que en el zaragozano barrio de Valdespartera (un barrio de VPO de reciente creación) se va a hacer un mercado municipal.


Léanlo bien: SE VA A HACER. Lo que hay ahora es un solar/escombrera liso y laso. Pues en unos tres días hemos visto como unos obreros montaban una carpa con escenario, luces y...¡alfombra roja! Todo ello para inaugurar el comienzo de las obras. Es decir NADA, que es exactamente lo que hay allí y lo que pueden disfrutar los vecinos: NADA, un solar vacío.

¿Y cuánto cuesta este extraño simulacro de inauguración? Pues muy poco seguramente, una minucia comparado con los presupuestos municipales. El chocolate del loro. Pero es que este bendito Ayuntamiento está endeudado hasta las trancas. Y son muchos loros comiendo chocolate de aquí y de allá

Podría hacer mías sin cambiar ni una coma, las palabras de Oroel en una entrada de hace unos días cuyo título lo dice todo. ¡Qué vergüenza!:

"Nos encontramos inmersos en plena crisis económica. El Gobierno de Aragón ha tenido que hacer serios recortes en los presupuestos de los años 2010 y 2011. Y sin embargo no tiene ningún reparo en lanzar una obscena campaña institucional, que es toda una burla a los ciudadanos que están pasando apuros económicos, que son muchos, a los pensionistas, funcionarios, autónomos y, especialmente, parados, o simplemente a los contribuyentes que han de pagar con sus impuestos esas patéticas muestras de ostentación institucional".


Y es que ya no es ni cuestión de dinero (aunque también). Es una cuestión de imagen. ¿No estamos en crisis? ¿No se están bajando sueldos y recortando pensiones? ¿Es el momento de montar estos saraos? ¿No hubiera bastado con una nota de prensa a los medios? No sé qué mensaje se pretende mandar a los ciudadanos.

Y lo que más me pasma y me inquieta: Este tipo de brindis al Sol ¿aún sirve para conseguir algún voto? ¿Aún hay alguien que no se haya enterado de la ruinosa situación del municipio (deuda de más de 700 millones, empresas que deniegan suministros al Ayuntamiento por falta de pago...) y que se sienta satisfecho y orgulloso de estos fastos inútiles?
¿Aún somos un país donde funcionan estas cosas?

Nota: Procuraré enterarme de cuándo exactamente será el magno evento y averiguar más cosas: lista de invitados/personalidades, canapeses,...

sábado, 26 de marzo de 2011

Pasmo nº 46: Algunos no nos cansamos de decirlo...

Hay cosas que de vez en cuando se deben recordar. Nos lo cuentan muchas veces, pero pocas de forma tan contundente. Posiblemente el discurso sea un poco simplista y se pueda matizar, pero en general...

Lean también algún artículo de Gonzalo Sánchez-Terán

martes, 1 de marzo de 2011

Pasmo nº 45: ¿De quién es el dinero público?


Ya perdonarán ustedes mi permanente estado de "pasmez", pero no puedo evitarlo cuando veo la alegría con que algunos políticos manejan el dinero de todos (¿o no era de nadie?)

No voy a poner aquí ejemplos que ya todos conocemos (mapas del clítoris, guías del lenguaje no sexista ... y un largo larguísimo etcétera).

Entiendo que no debe ser fácil administrar los recursos públicos (de hecho esa es la definición de economía: la disciplina que estudia como asignar los recursos escasos), pero creo que hay dos principios que todo político debería llevar grabados a fuego en el alma y que les ayudarían mucho.

El primer principio es el de Eficiencia. Este palabro significa ni más ni menos que se deben conseguir los objetivos con el mínimo de recursos posibles. El político que busca la eficiencia huirá de las asignaciones "a dedo", de los incrementos de presupuesto una vez asignado un proyecto,... Buscará que cada euro (cada céntimo, qué narices) vaya en mayor provecho de los ciudadanos.

Pero claro, igual soy yo muy ingenuo. Estoy presuponiendo que los políticos buscan el provecho de los ciudadanos. Pero claro ¿el provecho de quién buscan los políticos que gastan el dinero público (MI DINERO) en anuncios como estos?:


El segundo principio es el de Coste de oportunidad. Es decir, aquello de lo que nos privamos cuando hacemos una elección. Si invertimos dinero en algo estamos automáticamente dejando de invertirlo en otra cosa. Y aquí es donde el político tiene que recordar que gobierna para TODOS los ciudadanos y no sólo para sus afines, ni para los que le han votado, ni para lo que tienen su misma ideología.

El dinero público se debe invertir de forma que el coste de oportunidad sea el mínimo posible. Es decir que aquello que dejamos de hacer no sea más necesario o útil que lo que estamos haciendo.
Cuando invierto un dinero público en un tema claramente ideologizado estoy satisfaciendo mis intereses y los de los que piensan como yo. Pero, ¿qué problemas mucho más urgentes y perentorios podría estar solucionando?

Y cuando un ayuntamiento prácticamente en suspensión de pagos como el de Zaragoza se gasta (me niego a llamarlo inversión) dinero en los juegos olímpicos de invierno del ¡¡2022!! ¿está pensando en lo que se podría estar haciendo con ese dinero? ¿está pensando en el bien de los ciudadanos? ¿o más bien está pensando en intereses políticos y partidistas? ¿o simplemente es que alguien tiene un ego tres tallas grande?

Miren, ya sé que no digo más que obviedades y me disculpo por ello. pero es que me da la impresión de que muchos de los políticos que nos gobiernan no tienen en cuenta estos principios tan básicos que deberían estar en 1º de Educación para la Ciudadanía.

¿Qué opinan ustedes?

domingo, 26 de diciembre de 2010

Pasmo 36: Esos "malísimos" mercados.


Como ya sabrán algunos de mis cuatro lectores, tengo un cierto ramalazo izquierdosillo (qué se le va a hacer, nadie es perfecto) pero eso no me impide sonrojarme ante ciertas cosas que se leen por ahí:

¿Es la única solución plegarse a la UE y a los mercados?

Vean algún párrafo:

"Ni en la peor de nuestras pesadillas pudimos muchos soñar lo que nos está ocurriendo. La implacable merma de derechos sociales decretada por los mercados en ausencia o connivencia de los políticos. La desfachatez de esas declaraciones que imponen desde sus Olimpos. Crecen las desigualdades sociales, ahondando en miserias y en obscenos enriquecimientos. Danza el mundo feliz en las pantallas de los televisores, entretanto, y una ciudadanía desinformada y asustada se constituye en pesada losa para el conjunto. Ningún autor de ciencia ficción del pasado previó tanto."

Y no menos ilustrativa es alguna de las opiniones de los lectores:

"Desgraciadamente, la situación a que nos ha abocado el sistema de mercado libre salvaje, la globalización salvaje, el capitalismo salvaje, intencionadamente dirigido por los neoliberales neocon, requiere un posicionamiento ideológico-social que para la izquierda es muy difícil"

A mi todo este rollo me parece una cortina de humo, un vil intento de desviar la atención de los verdaderos culpables de la crisis. Es muy cómodo buscar un malo malísimo (además bastante abstracto) culpable de todo y así ni nosotros ni nuestros gobernantes tenemos NINGUNA responsabilidad.

Yo no me considero economista (aunque por mis estudios podría hacerlo) pero -con muchos matices- tengo bastante claro lo que está pasando.

Aquí se ha gastado más de lo que teníamos y nos hemos endeudado hasta arriba. Tanto Administraciones Públicas como particulares nos hemos creido lo de que estábamos en la "Champions League" de la Economía, alentados por un Gobierno irresponsable que negaba la crisis.

Esto, por supuesto ha pasado en gran parte del mundo, empezando por EEUU, pero más en los paises más irresponsables y con políticas y actitudes más derrochadoras.

Ahora somos como esa familia que se ha metido en una hipoteca del carajo y que, confiando en unas buenas perspectivas ficticias (ignorando que la economía va a ciclos), ha estado gastando a lo loco. Ahora no puede pagar la hipoteca y se queja de lo malo que es el banco "que sólo piensa en ganar dinero".

¡¡Que malo es el banco que quiere cobrar por el dinero que te prestó!! ¡¡Que malo es el banco que sólo te presta a intereses altos porque no se fía de que se lo puedas devolver!!

En Zaragoza tenemos un ejemplo clarísimo. Hemos hecho Expos, tranvías y otras zarandajas y ahora el Ayuntamiento debe tanto dinero a sus proveedores que, por ejemplo, REPSOL no pone gasolina a los coches de policía si no van con la pasta por delante.

¿Es "mala" REPSOL por no REGALARLE su gasolina a un moroso que no sabe cuando le va a pagar lo que le debe? ¿o es culpa del Ayuntamiento por meterse en gastos que no podía asumir?

"Los mercados son inmorales porque solo piensan en ganar dinero", dicen por ahí. Pues sí mire, es lo que hay. Pero cuando las cosas iban bien y los mercados financieros (los bancos) nos prestaban todo lo que queríamos, nadie se quejaba de ellos. Cuando el banco prestaba más de lo que valía el piso para que lo decoraras o te compraras un coche a todos nos parecía muy bien. Incluso algunos se reían de lo "tonto" que era el banco.

Ahora algunos hasta se lo echan en cara ¡¡Pero vamos a ver!! ¿Quién se debe preocupar por TÚ dinero y administrar TÚ economía doméstica? ¿El banco o tú?

El banco no es tu amigo, el banco trata de ganar dinero dentro de la ley (y si no, denúncialo). Si alguien aún ignora (o ignoraba) eso es que sí hace falta una asignatura de Educación para la Ciudadanía. Cuando los mercados nos prestaban eran muy buenos y a todos nos gustaban . Ahora que pretenden (¡¡Fíjate!!) que les devolvamos lo que nos han prestado, son malos malísimos y tienen la culpa de todo.

¡¡Un poco de seriedad, señores!!

sábado, 30 de enero de 2010

Pasmo nº 19: ¿No es pais para viejos?



Muchos son los "pasmos" que me han asaltado estos días. Un poco por falta de tiempo y otro poco por vagancia los he dejado pasar.

Pero esta última noticia me ha arrastrado hacia el teclado, aunque me haga hablar de política. Yo que tantas ganas tenía de jubilarme y ahora me encuentro con que pretenden subir la edad hasta los 67 añazos.

Al parecer, nos enfrentamos ante una situación dramática de nuestro sistema de pensiones. Yo desde luego no es la primera vez que lo oigo, pero al parecer por primera vez alguien con poder se lo toma en serio y comienza a tomar medidas.

Una población de ancianos cada vez más grande y una natalidad por los suelos hacen que España tenga la perspectiva de convertirse en un inmenso asilo donde habrá que poner a los ancianitos a trabajar si queremos pagar las facturas.

Y ZP, ¡¡¡nada menos que ZP!!! ¿ha decidido coger al toro por los cuernos y tomar una medida claramente impopular y que le enfrenta con los sindicatos? ¡¡Este no es mi chico!! ¡¡Me lo han cambiado!!

Pero quizás si lo analizamos un poco más, ésta no es más que unas de tantas "medidas parche", una idea un tanto improvisada y simplona (acuérdense de los 400 € contra la crisis ¡¡¡!!!) que trata de capear el temporal en vez de repensarse realmente quiénes somos y qué puñetas estamos haciendo con este pais (o esta colectividad de sensibilidades plurinacionales o lo que c... seamos).

Se me ocurren una serie de cosas que se podrían hacer en vez de (o quizás complementando) esta medida.

1º. Luchar contra el paro juvenil pero de verdad y en profundidad, atacando a la base del problema (posiblemente educativa). Si no hay trabajo no lo habrá para nadie y si lo hay debería ser para los jóvenes. Me parece ridículo que los que QUIEREN no puedan trabajar mientras que los que NO QUIEREN tengan que seguir trabajando. Aunque si lo pensamos un poco es más rentable poner a trabajar un viejo que a un joven. A un joven parado no se le paga nada, mientras que el abuelo que se jubila debe recibir su pensión. Un anciano trabajando es ¡¡DOBLE AHORRO!! Como en el super.

2º. Acabar con la economía sumergida. Para mi es un problema gravísimo y me quedé anonadado cuando el ministro del ramo dio las cifras que, por otra parte, tampoco causaron el revuelo que yo me esperaba (o quizás es que he estado un poco desconectado). El hecho de que un montón de gente esté trabajando sin cotizar creo que es algo que no se debería consentir y que contribuye en gran parte al problema que estamos gestando.

3º. Austeridad, austeridad, austeridad. No sólo desde el gobierno central sino también desde las autonomías. Todo gasto superfluo debe ser eliminado ¡¡YA!! y yo no veo que esto sea así. Por lo menos en Aragón parece que estamos muy tranquilos y se sigue hablando de Exposiciones Florales, de leyes de lenguas y otras zarandajas. Nadie diría que estamos en una de las peores crisis de la historia y ante una posible quiebra del sistema de pensiones.

Hay que dejarse de Cursos de masturbación y folletos contra el lenguaje sexista. ESTAMOS EN CRISIS, JODER. Y cuando uno está en crisis (se queda sin curro, p. ej) se deja de gastos chorras. (Véase). Hay que eliminar ministerios y cargos y competencias duplicados.

Cada céntimo que se gaste debe ser examinado con lupa y sólo deberían pemitirse aquellos gastos que contribuyan a crear empleo o las estructuras y condiciones necesarias para crearlo en el futuro.

Necesitamos una inmensa auditoría y un plan de austeridad urgente si es que queremos que dentro de unos años podamos seguir disfrutando de algo parecido al Estado de bienestar.

Por eso la medida que propone el Gobierno no me parece más que otro parchecillo simplón que impide examinar de verdad, seriamente y en profundidad los verdaderos problemas que afectan a España.
A este respecto, pueden leer este interesante artículo de Rosa Díez.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Pasmo nº 5: ¿Anarcocapitalismo?


Perdonen el brusco cambio de tema, pero es que estos días he asistido a un curioso debate que me ha dejado (¿como no?) pasmado.

Yo creia en mi inocencia que la discusión (y más después de esta última crisis) sobre si el Estado es un lastre innecesario para la sociedad y la creación de riqueza estaba ya superado.

Creia que hasta los liberales más extremos reconocían que el Estado es necesario, aunque sea en su más mínima y limitada formulación, para mantener un mundo razonablemente vivible.

Pero resulta que existen unos alegres muchachos que se autodenominan "anarcocapitalistas" que todavía defienden el libre mercado total sin ABSOLUTAMENTE NINGÚN CONTROL.

El debate empezo en otro blog pero tuvimos que llevar la discusión, debido al ambiente irrespirable y a la mala educación imperante, al interesante blog:

Humano sin sentido

Pienso que es un debate que tiene un gran interés sobre todo en un mundo que, yo creo, debería empezar a repensarse a sí mismo y a definir cual va a ser el módelo económico que nos va a permitir seguir adelante de forma perdurable (por no decir sostenible).