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jueves, 22 de noviembre de 2012

Pasmo nº 90: El "buenismo" en la educación


Me pasman algunas afirmaciones que he oído últimamente referidas a la educación, por ejemplo:
- "Lo importante no es lo que sepa un alumno sino que se forme como persona"
- "Pero, ¿tan importante es que un bachiller sepa sacar un  porcentaje o hacer una regla de tres?"
Concretamente a esta última cuestión respondería indubitable, total e impepinablemente SI.
Y es que estoy un poco harto de que, desde ciertos ámbitos, al Sistema educativo Reglado se le exija formar "personas" (sea lo que sea eso) mientras que se ningunea la importancia de lo puramente académico.
Y es que las personas ni se pueden ni se deben "formar" en la escuela (y menos mal, porque eso sería propio de un  régimen totalitario). Las personas se van haciendo adultos por su cuenta con la influencia de TODO los que les rodea. Padres, familia amigos, TV, Internet... Todo influye en una u otra medida en la formación de lo que en su día será un adulto. (Iba  a decir de lo que en su día será una persona, je, je)
Se exige al sistema reglado que forme en valores morales, en afectividad, en socialización, en inteligencia emocional...
A ver señores, les recuerdo que los profesores, ya desde secundaria, son licenciados en sus respectivas áreas (geólogos, biólogos, historiadores,...) que tienen tan sólo un curso de especialización bastante cuestionable: el irrisorio CAP o ahora el famoso "Máster". ¿Y se pretende que estos señores enseñen todas esas "competencias"? Aparte, en la oposición que en su día aprobaron nada se les preguntó sobre valores, se les preguntó sobre matemáticas o lengua, o su materia concreta. Incluso, y fíjense en lo que les voy a decir, alguien puede llegar a ser profesor siendo un malvado o, como se diría ahora, "con unos valores no adecuados al contexto social actual". ¿Y pretendemos que ese señor EDUQUE a nuestros hijos?
El sistema educativo reglado debe proporcionar a los jóvenes herramientas, en forma de conocimientos y habilidades, para poder defenderse en la vida y llegado el momento saber hacer algo útil para la sociedad para que ésta les retribuya. ¡Cómo se agitan algunos progres cuando les dices que, en un última instancia, los alumnos tendrán que encontrar un trabajo!, y que para ello ¡tendrán que saber hacer algo! No te lo niegan (no pueden hacerlo) pero se sienten incómodos y bufan y rechinan.
El resto del sistema educativo (es decir TODA la sociedad en su conjunto) tendrá que educar a los jóvenes en el resto de asuntos (importantísimos, sin duda). ¿La escuela también? TAMBIÉN. Como primer ámbito fuera de la familia en que se desenvuelven muchos jóvenes, la escuela tiene mucho que decir en ámbitos psicosociales y afectivos, pero no es su labor principal ni es sólo atribución suya.
Ahora mismo hay una extraordinaria dejación de la responsabilidad de educar por parte de la sociedad (hablo en general, claro): Padres que "pasan" de poner límites a sus hijos, programas de TV que..., bueno, eso, programas de TV, políticos corruptos e insultándose de continuo...
¿Y tiene que ser la escuela la que de esta situación saque lo que antes se llamaba "hombres y mujeres de provecho"? ¡Vamos hombre! Dejen al profe de mates que enseñe la regla de tres, que es una cosa muy útil para la vida, y al de lengua que enseñe a leer y escribir con corrección y ocupémonos los demás de la parte que nos toca, quizás la más importante.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Pasmo nº 89: Sobre la integración escolar.

Conste que no me voy a referir aquí a la segregación por sexos. En principio, y a no ser que me lo argumenten muy bien, estoy en contra de separar a chicos y chicas en las aulas.
Pero eso no implica que no esté en contra también de la "manía" de muchos pedagogos y políticos en este país de integrar a TODOS los alumnos con calzador en un “entorno escolar normalizado”.
Se supone que segregar a los alumnos del entorno “normal” es un pecado nefando, propio de la derechona más rancia y elitista. Y así hemos acabado en centros y aulas “normales” (entiéndanme) con alumnos con grandes deficiencias intelectuales, psicológicas y conductuales. Yo he oído (y visto personalmente) alumnos con síndrome de Down, alumnos con esquizofrenia violenta, alumnos extranjeros sin NINGÚN conocimiento de nuestro idioma que aterrizan automáticamente en el grupo que les corresponde por su edad (con una cierta ayuda extra, es cierto, pero para mi insuficiente).
¿Estoy diciendo que a estos alumnos hay que apartarlos AUTOMÁTICAMENTE de entornos educativos “estándar”? NO
Pero tampoco defiendo la integración automática y generalizada.
No beneficia al sistema: perjudica al profesor (que no está formado en absoluto para atender esos casos específicos y ve muy dificultada su labor). Perjudica mucho al resto de los alumnos que ven retardada la clase, pero sobre todo, y aquí es donde difiero de los pedagogos de turno creo que, en muchos casos, perjudica EXTRAORDINARIAMENTE al propio alumno protagonista.
Les cuento para ilustrarlo un caso concreto.
Situémonos: PCPI de Comercio. El PCPI (Programa de Cualificación Profesional Inicial) es el grado más bajo de Formación Profesional. Está dirigido a alumnos que no han conseguido sacar a partir de los 16 años el Graduado Escolar y a los que por sus diversas carencias se les recomienda que no sigan estancados en el sistema estándar tratando de sacarse un Graduado que no van a conseguir por la vía convencional.
En el PCPI de Comercio se trata de formar a los alumnos (fundamentalmente chicas, por eso a partir de ahora las nombraré en femenino) como asistentes o dependientes de comercio.
Para ello se las saca del entorno escolar normalizado, se las pone en grupos reducidos, se les impone una disciplina bastante más estricta que en un centro de ESO normal (en algunos centros se las llama incluso de usted) y se adaptan los contenidos a un contexto mucho más práctico y sobre todo a su nivel de conocimientos.
Pues bien, por lo que yo sé, las alumnas responden estupendamente. Piensen que estas alumnas, cuando estaban en la ESO, eran en la mayoría de los casos, lo peorcito de su grupo. No llegaban al nivel de sus compañeros, no entendían ni les interesaban los contenidos, se distraían, se aburrían y en muchos casos se convertían en elementos disruptivos (por aburrimiento más que por “maldad” en la mayoría de las ocasiones).
En el nuevo entorno adaptado a sus necesidades responden mucho mejor. Atienden, participan, aportan sus opiniones y sobre todo se las ve más satisfechas. No digo que dejen de ser milagrosamente“alumnas difíciles” pero el cambio es sustancial.
Por eso, y concluyo, estoy favor de que no se mantenga hasta los 16 años estudiando lo mismo a TODOS los alumnos. Creo que hay chavales que por intereses y capacidades deberían tener otras vías de acceder al Graduado Escolar, más prácticas, más orientadas a una integración laboral cercana, menos académicas... Más adaptadas a sus circunstancias en suma.
En este caso, el “café para todos” ha demostrado ser un fracaso.

viernes, 27 de enero de 2012

Pasmo nº 79: Universidad Pública vs. Universidad Privada

En estos últimos días estamos asistiendo en Aragón a una curiosa polémica que a mi, como no podría ser de otra forma, me deja un poco pasmado.

El Gobierno de Aragón, del PP y recién llegado después de las últimas autonómicas, ha autorizado a la Universidad privada San Jorge a impartir el grado de Ciencias del Deporte.

Hasta ahí y en principio ningún problema, ¿no? Pues bien, pinchen en la imagen y podrán leer un artículo donde se resumen algunas de las opiniones que ha provocado este anuncio.

Hay que decir que la polémica viene dada, al parecer, porque la Universidad Pública (Universidad de Zaragoza) ya tiene implantada esta titulación en el campus de Huesca.

Para empezar con la ronda de opiniones, el rector de la Universidad de Zaragoza declara que debido a la alta calidad del grado de Ciencias del Deporte “tengo perfectos motivos para no pensar que la implantación en la privada nos dañe a la calidad ni a las expectativas” pero curiosamente y a pesar de ello, al parecer, criticó la decisión (no he podido encontrar las palabras ni los argumentos exactos con los que la criticó).

Los sindicatos estudiantiles de la Universidad de Zaragoza o al menos dos de ellos, también se pronuncian. El Colectivo de Estudiantes Universitarios Chuntos Entaban declara que esta decisión era una clara demostración de que el Gobierno le daba la misma importancia a la Universidad Pública que a la privada (dicho esto en sentido negativo, claro). El Colectivo de Estudiantes Progresistas de Aragón opina directamente que es un “atentado” contra la Universidad Pública.

Claro, aquí ya uno se empieza a preguntar cosas. Como porqué a los colectivos de estudiantes antes citados les molesta tanto que se amplíe la oferta educativa. Se supone que para futuros estudiantes es mejor tener más donde elegir. Me va pareciendo a mi que la cosa tiene un trasfondo más ideológico que otra cosa. Véanse los nombres de los sindicatos de estudiantes antes citados y se comprenderá que no son nada neutrales ideológicamente hablando.

Hablando ya en serio, el miedo a este tipo de decisiones viene de que un Grado implantado en Zaragoza (donde está la Universidad San Jorge) aunque sea privado compite fuertemente contra cualquier Grado implantado en Huesca o en Teruel, dado que la mayoría de habitantes (y por lo tanto de eventuales estudiantes) de Aragón reside en Zaragoza capital. Fíjense lo que dice el rector de la Universidad de Zaragoza respecto a la eventual implantación del Grado de Psicología en la USJ (ya existe en la pública en Teruel): “si se aprobara la implantación de la titulación de Psicología en la Universidad San Jorge produciría un daño muy importante para el centro público”.

Y aquí llegamos al nudo del debate. Yo soy un ferviente defensor de “lo público” pero, ¿debe la Administración competir con lo privado por los “clientes”? ¿O más bien la aspiración de lo público debe ser llegar ahí donde no llegue la iniciativa privada para garantizar la igualdad de oportunidades para todos?

¿Debe lo público suplir y complementar las carencias evidentes del mercado para atender en condiciones de igualdad las necesidades de TODOS los ciudadanos? ¿O debe lo público ser el único proveedor de algunos servicios y machacar o impedir cualquier iniciativa privada que le pueda hacer la competencia? (imagínense que en las cercanías de un Centro Deportivo Municipal se prohibiera la apertura de gimnasios privados para no “dañar” al centro público)

Es un debate complicado que creo que está viciado desde el principio. “Lo público” no es un fin en si mismo, es un medio. No se trata de proteger lo público “per se” ni por una cuestión ideológica. De lo que se trata es de atender las necesidades de los ciudadanos de una forma lo más eficaz y eficiente posible. A partir de ahí podemos discutir la mejor forma de hacerlo.

Si por lo menos se hablara de la vertebración del territorio, entendería el debate y habría mucho que discutir, pero estamos (están) hablando de “producir daños al centro público” y de “atentar contra la Universidad Pública”...

Y los ciudadanos ¿alguien se plantea lo que es mejor para los ciudadanos?

Por favor, que alguien me lo aclare, porque estoy hecho un lío.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Pasmo nº 77: La defensa de "lo nuestro" (II)

Continuando con el tema del último post; vean que argumentos usan algunos para defender la inclusión del "Aragonés" en el Currículo educativo:

- [...] en Aragón nos esforzamos mucho en ignorarlo, en dejar que se extinga y en no dejar testimonios en el sacrosanto y hegemónico español. Hablemos bien el castellano pero permitamos que el aragonés sobreviva. ¡Es tanto pedir!

- ¡Entalto a fabla aragonesa!. Porque es una seña de identidad para nuestro territorio...

- Hay un problema y ese problema no lo ha creado ningún nacionalista. Ese problema es que según la Unesco, el aragonés está en una situación de extremo riesgo [...]

Como ven, a algunos lectores de la noticia del Heraldo que comenté en mi anterior post les preocupa que el "Aragonés" se extinga como idioma y como "seña de identidad de nuestro territorio". Dejando aparte consideraciones sobre si el "Aragonés" es (era) la lengua real de ciertas zonas de Aragón o es simplemente un refrito, vamos a ver si analizamos con calma y objetividad algunas cuestiones:

Yo siempre había pensado que el primer objetivo del sistema educativo (y no hablo de "educación" que es algo mucho más amplio) es el alumno, el educando. El sistema educativo (sobre todo cuando es público, cuando es privado puede tratar de aleccionar y adoctrinar) trata de proporcionarle al alumno los conocimientos, procedimientos de trabajo y valores necesarios para sobrevivir dignamente y de una manera satisfactoria en la sociedad.

El segundo "cliente" del sistema educativo será pues la propia sociedad, que recibirá individuos adultos aptos para ser útiles al entramado social, productivos e integrados.

Es un esquema muy básico y un tanto "frío", pero en el fondo, esto es así. Y no entiendo dónde en todo esto entra la protección a las lenguas minoritarias o la identidad del territorio.

Fíjense, si usamos el sistema educativo para proteger de la extinción una lengua determinada, estamos reduciendo al individuo a la condición de humus (o estiércol si lo prefieren) donde cultivar algo que es superior, que trasciende al individuo. Una lengua o una "identidad" que no sirve al individuo, sino que es el individuo el que sirve a ella, para que no se extinga.

Esto, claro, esta en contra del pensamiento liberal (no en el sentido económico sino en el sentido en que lo entienden los anglosajones, donde ser liberal es más bien ser de izquierdas por oposición a los conservadores) que heredamos de la revolución francesa donde cayó el Antiguo Régimen. Antes de nacer este pensamiento liberal, el individuo era algo supeditado a una monarquía, a una nación, a una religión... El individuo era algo sacrificable en aras de valores e instituciones superiores a él y a las que debía servir.

Hoy en día creemos (al menos la gran mayoría) que las instituciones están AL SERVICIO DEL CIUDADANO. Si tenemos una monarquía, un estado, una nación, una lengua..., no es porque creamos que son algo superior al ciudadano y que lo transciende, sino porque de alguna manera y en general (para todo hay opiniones) consideramos que son útiles para los ciudadanos. Cuando alguien defiende la monarquía no habla de que es un valor tradicional que no se debe perder. Habla de las ocasiones (discutibles, claro) en que considera que la monarquía ha sido útil, HA SERVIDO A LOS CIUDADANOS.

En este sentido, ese discurso "conservacionista" que defiende que al ciudadano hay que enseñarle cosas para que no se pierdan, me resulta enormemente retrógado. Me retrotrae a culturas antiquísimas donde, al no existir la escritura, las tradiciones y los relatos se transmitían de padres a hijos para que no se perdieran. Dónde los individuos no eran más que vehículos de un saber superior a ellos y donde nadie se planteaba si ese saber servía para algo o contribuía de alguna manera al desarrollo de la tribu. Simplemente era algo por encima de los individuos que eran simples peones sacrificables por un "bien superior".

Ahora ya no somos así. ¿O quizás sí?

Y ya les dejo con algunos deberes (que no me apetece seguir enrrollándome). Analicen, por favor, el concepto "identidad del territorio" y escriban una redacción sobre ello con el tema: ¿Tienen identidad los territorios? ¿Es "identidad" un adjetivo aplicable a la geografía?. Pondré nota.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Pasmo nº 76: La defensa de "lo nuestro".


Hace unos pocos días me encontré en el Heraldo de Aragón esta interesante propuesta:

Chunta Aragonesista pide incluir en el Currículo educativo el estudio del aragonés.

Para los que no sean de mi tierra, es conveniente que sepan que lo que llaman tan pretenciosamente "Aragonés", no es tal. Lo que existe es una serie de variantes dialectales que se hablan en un par de valles del Pirineo y a cuyo conjunto normalmente se llamaba "Fabla (habla) aragonesa". Basándose en esas variantes dialectales se ha hecho una especie de refrito (lo que algunos llaman con cierto humor "Aragonés-Batúa") al que han dado en nombrar "Aragonés". Teniendo en cuenta que en el mejor de los casos sería la lengua materna de cuatro abuelos (que no lo es porque ellos hablan Fabla y no este moderno refrito) de una zona extraordinariamente reducida y localizada, llamarlo "Aragonés" me parece, siendo piadoso, una exageración manifiesta.

Curiosamente la Ley de lenguas de Aragón nos dice en su artículo 2:

"1. El castellano es la lengua oficial en Aragón. Todos los aragoneses tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla.

2. El aragonés y el catalán son lenguas propias originales e históricas de nuestra Comunidad Autónoma."

Es curioso, como digo, que el castellano no es lengua "propia" ni "original" ni "histórica". Es tan sólo la lengua "oficial" como si no fuera nuestro auténtico idioma sino algo exterior, impuesto quizás, pero sin ser lo verdaderamente "nuestro", lo "propio".

Lo de la "lengua propia" es un curioso invento surgido cuando los nacionalistas descubrieron que lo de "lengua materna" (que es el concepto que se defiende desde la ONU y otros organismos internacionales) no se ajustaba a sus propósitos y reivindicaciones. Es complicado proponer ciertas políticas y actuaciones sobre, por ejemplo, el Euskera, cuando es la lengua materna de una ínfima parte de la población. Se le asigna el status de "lengua propia" y ya está, aunque no tengamos muy claro que es lo que significa esto, ya tengo la justificación para un montón de normas de apoyo y re-introducción.

Por supuesto así se producen situaciones peculiares como que alguien esté aprendiendo su "lengua propia" a los 40 años (digo yo que no será tan propia si la aprende a esas edades), o que yo como aragonés tenga como "lengua propia" una que no he hablado en mi vida, ni mis padres, ni mis abuelos (y eso que provengo de una familia muy antigua y del Pirineo).

Los partidarios de este tipo de políticas hablan a menudo de la defensa de "lo nuestro". Vean algunos comentarios al artículo que he enlazado antes:

"[...]La lengua no es de la Chunta ni muchísimo menos ni aunque lo pretendan...es de todos los aragoneses y hay que protegerlo y difundirlo [...]"¿Es "MÍA" una lengua que desconozco y que no tengo ningún interés en conocer?

"Promocionar el aragonés es promocionar nuestra cultura" ¿Nuestra? Oiga a mi no me meta en sus cosas, que yo sólo pasaba por aquí.

"Ya está la retahila de rancios y rancias anti todo lo que suene a aragonés; cultura, identidad y cualquier cosa propia. Anti patrimonio, anti lengua, anti aragón tv, anti jotas, anti todo lo que signifique señas de Aragón...qué sois...inmigrantes? Un poco de respeto por lo que significa raices y bienes propios..."Pues no soy inmigrante, fíjese. A lo mejor soy más aragonés que usted. Tan sólo quiero ser LIBRE para decidir qué quiero defender y qué no.

Es curioso ese calificativo de "lo nuestro". Yo he nacido (por suerte o por desgracia) en Aragón y por lo tanto debo sentir como "mío" y defender como tal una lengua que no conozco ni han conocido mis antepasados más próximos, o una muestra folclórica que no me gusta en absoluto como la jota. ¿Por qué? Yo soy aragonés, ese es un hecho administrativo y legal que nadie puede negar, pero ¿Por qué he de ser incluido a la fuerza en un colectivo como el "pueblo aragonés" con todas las implicaciones emocionales e identitarias que eso comporta? A mi me puede gustar el tango, o los musicales de Broadway, y haberme echado una novia rusa con lo que este idioma estaría mucho más cerca de mi vivencia emocional y de mis intereses que todo el "Aragonés" del mundo.

¿Qué es para mi lo "propio"? ¿Qué es lo "mío"? ¿Me dejarán los "guardianes de las esencias" decidir eso al menos? Es posible que yo esté más cerca cultural y "emocionalmente" (Me entenderé mejor) con un Neoyorquino que de un pastor del Pirineo. Tengo más cosas en común. ¿Soy por ello menos o peor aragonés (si es que eso se puede medir)?.

Soy un individuo adulto y formado ¿podré decidir que es lo "mío" o lo "propio"? ¿Podré decidir qué puedo o tengo que defender o qué no? ¿O por haber nacido en un sitio me tengo que adscribir a ciertos prototipos culturales que no me interesan lo más mínimo?

Y no quiero meterme aquí en el hecho de que la mayoría de la gente que tiene titulación en ese llamado "Aragonés" (y por lo tanto podrían ser profesores) son todos gente cercana al entorno de Chunta. No quiero pensar mal. Seguro que a la Chunta le inspira la defensa de nuestros (¿sus?) valores propios y no la eventual colocación de unos cuantos amiguetes y afiliados.

viernes, 2 de diciembre de 2011

pasmo nº 75: La creatividad en la escuela

He oído muchas veces en los últimos tiempos afirmaciones que critican la falta de fomento de la creatividad y otros valores humanos en nuestro sistema educativo. Cosas como:

- La escuela forma trabajadores y no seres humanos.
- La escuela mata la creatividad.
- La escuela no fomenta el pensamiento libre y creativo.
- Educamos a los niños alejándolos de sus capacidades creativas.

...que normalmente dice gente que jamás ha ejercido como docentes.

Todo ello se suele adornar con maravillosas anécdotas sobre lo creativos que son los niños y lo rígidos y anquilosados que son los adultos (fruto sin duda de su paso por el sistema educativo). Y también con anécdotas de gente excepcional que ha triunfado en el mundo del arte o incluso de la ciencia A PESAR del sistema educativo. Pero antes de seguir con mis reflexiones me gustaría ofrecerles un fragmento de un libro que me encanta: "CREATIVIDAD EN MARKETING DIRECTO" de Santiago Rodríguez:

[...] Ahora bien, ese concepto de la creatividad huidiza y voluble, caprichosa e inesperada, no tiene nada que ver con la profesión de ser creativo. Es decir, con la posibilidad cierta de ganarse la vida haciendo creatividad. [...]

¿Para qué nos sirve un tipo de creatividad que no tiene horario, que se presenta cuando ella quiere y no en el momento que más la necesitamos?

La creatividad debe ser un proveedor más. Como tal debe ser tratada y retribuida.

La persona encargada de aportarla debe transmitir, antes que garantía de brillantez, la confianza certera que despierta el colaborador que dice: "lo tendrá mañana a las diez" y tú sabes que a las diez lo tienes.

Imaginemos esta conversación absurda:

- Deberán entregar ustedes la mercancía en nuestros almacenes el próximo día 15...
- No puedo garantizarle nada... Depende de lo inspirado que
esté el transportista. Ya sabe usted, como es un genio, tal vez la entregue antes o unos días después. Quizás encuentre una ruta nueva, le gusta experimentar y sorprender; eso de ir por la autovía dice que está muy visto...
.- Pues yo necesito que me confirme si podré contar con ella el día 15, que es cuando empiezo a servir a mis clientes... .
- Ahora no puedo interrumpirle. Está pensando, rodeado de mapas... Ya le digo que es un genio. Ha ganado varias veces el premio "L.E.LE.X. ", (La Entrega In EXtremis).

O esta otra:

- Enfermera, mi hijo ha estado vomitando toda la noche, le duele el estómago, tiene la cabeza que parece que va a reventarle... ¿Puedo llevarlo a su consulta?
A ver si hay suerte...
- ¿Suerte?
- Sí; nuestro doctor es un poco bohemio y no tiene horario. Tal vez venga hoy por aquí, aunque no puedo prometerle nada...
- Pues entonces póngame con el Director del Hospital.
- Lo siento pero no tenemos director. Aquí hay mucha camaradería, ¿sabe? Nadie es más que nadie.
[...]


Y ahora mis reflexiones, que voy a poner en forma ordenada porque soy así de poco creativo:

1. Incluso en el mundo de la creatividad es necesario orden, disciplina y método. Y eso sí se enseña en la escuela. Y recuerden (a algunos "pensadores de la educación" se les olvida) que no todos vamos a ser artistas ni creativos publicitarios. El mundo necesita contables, cirujanos, albañiles... y en esas profesiones se necesitan sobre todo esas cualidades que ya he enumerado y que también son MUY IMPORTANTES, no todo es creatividad.

2. Pero estoy cayendo en lo que denuncia la sentencia:"la escuela se centra en formar trabajadores cuando debería formar seres humanos" (qué bonita frase). Pues sí, pero es que es verdad, la escuela no forma seres humanos. Ni puede, ni debe. Los seres humanos se forman a través de un montón de experiencias entre las que se cuenta la escuela (por supuesto), la familia, los amigos, el entorno social, los medios de comunicación...
La educación no es responsabilidad única ni exclusiva de la escuela. La escuela se ocupa de UNA PARTE de la educación, concretamente la que se centra en conocimientos y procedimientos de trabajo. No todo en la vida se aprende en al escuela, y eso debe ser así.

3. Yo fui a un colegio de curas bastante intransigente, con unos métodos educativos tirando a "primitivos", y a pesar de todo se me ofrecieron (con mayor o menor habilidad) los rudimentos de la literatura, las ciencias, las matemáticas... Lo suficiente como para despertar la curiosidad y el interés de alguien con deseos de conocer lo que es el mundo más allá de ganar un sueldo y comprarse un coche y una casa. El profesor hace mucho, pero el alumno debe, con cualquier sistema educativo, tener un mínimo de interés por lo que hay más allá de sus narices. El alumno debe poner de su parte. No todos somos genios esperando al increíble profesor que despierte nuestras capacidades ocultas. "El Club de los Poetas Muertos" es mentira. Lo siento.

4. Es cierto que el sistema falla ante ciertos genios (de todas las ramas) cuyas capacidades y creatividad no son comprendidas y asimiladas por un sistema en exceso rígido. No estoy diciendo que todo sea perfecto y que no haya que mejorar en muchos aspectos, y también en el de fomentar la creatividad y el pensamiento crítico. Pero...

5. Prueben a ponerse delante de una clase de 30 pequeños gañanes de 13 años con las hormonas saliéndoles por las orejas y ahora potencien su creatividad y su pensamiento crítico. Y de paso enséñeles algo de matemáticas o lengua, o... ¿o nos olvidamos de eso y vamos sólo a la creatividad y los niños ya elegirán lo que quieren aprender? (y esta forma de pensar la he visto en negro sobre blanco). Lo siento de nuevo, "El club de los poetas muertos" sigue sin existir...

domingo, 30 de octubre de 2011

Pasmo nº 67: La propaganda de la "izquierda"

Después de varios días oyendo hablar de él, por fin he visto el famoso vídeo electoral del PSOE y, como no, me he quedado pasmado.

Nada que decir respecto al fondo del asunto. Yo también estoy por la escuela pública y su utilidad para reducir desigualdades y propiciar la igualdad de oportunidades; pero ¡por Dios!, ese niño repeinado y con la corbatita, la "chacha" de uniforme...

Sobre todo cuando ¿todo? el mundo sabe que los dirigentes socialistas son los primeros que llevan a sus hijos a colegio privado (no concertado, no. PRIVADO de los caros). ¿Qué les pasa a esta gente? ¿Toman a sus votantes por idiotas? ¿Aún hay gente que se deja influenciar por este discurso de clases maniqueo y demagógico sobre todo cuando es emitido por una casta de políticos millonarios que viven en urbanizaciones de lujo y están metidos en negocios nada "proletarios"? Y sobre todo: ¿Se puede ser más tópico y más caricaturesco?Pues sí, se puede. Y si no hagan un poco de memoria. Este es de la UGT.

Esto ya es directamente tratar a los eventuales espectadores del vídeo como niños o débiles mentales. A mi, personalmente, me parece una falta de respeto. Aunque claro, yo no soy el público objetivo...¿Hay gente que sigue viviendo en este mundo en blanco y negro?

Pero esperen, que podemos seguir escarbando... He puesto este capítulo al azar pero pueden encontrar muchos más, cada uno más ridículo que el anterior. El capítulo 3 no lo dejan insertar, me pregunto si por rozar la ilegalidad.

Les juro que yo soy de IU y me borro automáticamente después de ver estos vídeos. ¡A tomarle el pelo a su padre! ¡Y luego se extrañarán por su continuo descenso en votos desde Anguita!

¿Qué le pasa a la izquierda de este país? Y que conste que me cuesta hablar de izquierda cuando hablo de partidos como el PSOE. ¿Tanto cuesta hacer un discurso razonado, lógico e ilusionante sin caer en tópicos tan casposos?

¿Tenemos en España una derecha retrógrada y pasada? Pues sin duda en muchos aspectos, pero no podemos decir que nuestra izquierda sea mucho más moderna e inteligente. Yo siempre he simpatizado con ciertas ideas de la izquierda más tradicional (no de la "progresía"), pero lo primero que le exijo a un partido político es que, como eventual votante suyo, me trate con respeto.

Si todos fuéramos más exigentes y más críticos con nuestro voto, tendríamos otra categoría de políticos. Al final, todo el mundo obtiene lo que se merece.

jueves, 6 de octubre de 2011

Pasmo nº 65: Universidad y vertebración del territorio.

Como ya saben la mayoría de mis lectores, la Universidad de Zaragoza tiene Campus en varias localidades aragonesas, siendo los más importantes los que se encuentran en las tres capitales de provincia. El propósito de esto es ayudar a vertebrar el territorio y paliar la tremenda macrocefalia que padece nuestra región (más de la mitad de la población se encuentra en la capital).

Difícilmente le puedo encontrar peros a esto. Lo que me empieza a rechinar un poco es que se aluda (por parte del PSOE por ejemplo) a que uno de los propósitos de esta política sea que "miles de jóvenes no tengan que abandonar su lugar de origen para continuar su etapa formativa". Esto supone una peligrosa tendencia a la duplicidad, a poner facultades idénticas en diferentes localidades para que los jóvenes puedan estudiar en la puerta de su casa.

En una región con poco más de un millón de habitantes, no especialmente rica y tampoco particularmente extensa ¿tiene sentido este tipo de políticas de acercamiento, de dispersión de recursos?

Cristina Andreu, Coordinadora del Consejo Territorial de UPyD en Aragón lo expresa muy gráficamente cuando se le habla de este tipo de iniciativas: -"Es el reparto de la miseria"-, explica. Y no puedo estar más de acuerdo, tenemos pocos recursos y los "invertimos" en duplicidades.

Fíjense, España es uno de los países de Europa donde los hijos tardan más en abandonar el hogar paterno. Una de las causas es sin duda el elevado paro juvenil, pero también hay un componente cultural. En el resto de Europa se anima a los jóvenes a salir de casa, aquí las Administraciones, paternalistas y solícitas como gallina clueca, hacen lo posible pare que los jóvenes no se tengan que desplazar. No vaya a ser que les pase algo.

Y todo esto a costa de un elevadísimo gasto y de una lamentable pérdida de calidad en el servicio. ¿De qué nos sirve implantar una licenciatura en medicina en Huesca (a 70 km de autovía de la de Zaragoza) si luego la falta de medios y de organización provoca que esta licenciatura sea inviable y los alumnos tengan que acabar sus estudios en la capital después de un sinfín de problemas, retrasos y gastos?

Los alumnos de Huesca cursarán tercero en Zaragoza

No tiene ningún sentido, y menos cuando esta oferta favorecedora de que los alumnos no se desplacen es rechazada cuando viene de manos de una institución privada (Universidad San Jorge):

El PSOE insta al Ejecutivo a que no autorice el grado de Psicología de la USJ por estar implantado en Teruel

¿En qué quedamos? ¿La duplicidad de oferta es buena o mala?¿O ahora resulta que la Universidad PÚBLICA no es un servicio público sino una entidad con ánimo de lucro que se dedica a machacar la libre competencia a golpe de decreto? Una cosa es que una institución no se haga competencia a sí misma, como estoy denunciando. Pero que se haga competencia a sí misma en aras de mejorar la oferta y a la vez quiera impedir la competencia externa... Alucinante ¿no?

Bueno, y después del rollo introductorio (lo siento pero la concisión no es mi fuerte), paso a las propuestas.

Lo que muchos defendemos es seguir con los campus en las tres capitales aragonesas e incluso en alguna localidad más pero sin duplicar ofertas. Crear licenciaturas y grados especializados de alta calidad. Sin prisas ni improvisaciones, sino implantando las enseñanzas con los medios y tiempos necesarios para garantizar realmente un servicio de calidad (ver los problemas que tiene mucha de la oferta universitaria actual)

Es preferible no tener una oferta exhaustiva pero que la que haya sea de alta calidad e incluso pueda atraer alumnos de otras zonas. Imagínense una Facultad de Geología en Teruel, donde junto con el proyecto Dinópolis (que no es sólo el centro de entretenimiento) pudiera crear una especialidad en Paleontología de referencia en Europa. ¿Es un sueño? Posiblemente, pero si no dispersamos recursos quizás algún día se pudiera lograr.

¿Y los alumnos? ¿Qué pasa con los pobrecillos que no podrán estudiar en la puerta de su casa? Pues que se desplacen, que vean mundo, que aprendan a vivir sin papá y mamá. Siempre será más barato y eficiente crear un potente sistema de becas (ligadas ineludiblemente a los resultados académicos) que poner una facultad en cada localidad aragonesa. Como he dicho antes, ya es hora de cambiar de mentalidad. Somos una comunidad tirando a pobre, con poca población y encima dispersa, ya es hora de que Mahoma vaya a la montaña en vez de despilfarrar recursos tratando de que la montaña se acerque a todos y cada uno de los Mahomas.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Pasmo nº 64: Abandono universitario (II)

Hace pocos días el Justicia de Aragón hizo público su informe "Rendimiento educativo en Aragón" y entre otras cosas hacía constar las enormes tasas de abandono de los estudiantes universitarios, de lo cual me hacía eco en el anterior post.

Abandono Universitario

Como comentaba, las causas de este abandono pueden ser variadas y difíciles de concretar. Pero más recientemente he visto unas cuantas noticias que quizás nos puedan poner sobre la pista:

Quejas por las carencias en el grado de periodismo

"...dos años después de su implantación en el campus público, todavía tiene numerosas deficiencias que deben ser solventadas..."

"También denuncian la falta de coordinación entre profesores a la hora de elaborar el plan de estudios. "Son todos nuevos y no hay mucha organización entre ellos, lo que les lleva a no saber cómo orientarlo", afirmó Guillermo, para el que la instauración de la titulación se realizó "deprisa y corriendo". "Queda mucho por hacer y nos dicen que la cosa va a mejorar en el futuro, pero falta material, las instalaciones no están terminadas y aquí no cambia nada", añadió."

"No tenemos aulas ni espacio y tenemos que estar en el edificio Interfacultades"

"Eso sí, la mayoría coincide en que, al menos, "aprobar no es difícil""

Los alumnos de Filosofía y Letras denuncian recortes y desajustes

"...problemas provocados por la ausencia de profesorado en la titulación de Periodismo. En esta ocasión, la falta de efectivos en la docencia afectaría a la impartición de asignaturas optativas de 3° y 4°..."

"...las principales quejas alcanzan a los profesores, a los que varios estudiantes acusan, asimismo, de cierta "dejadez" por no haber cerrado todavía las actas después de publicar las notas de los exámenes, superar el periodo de reclamaciones y notificar las calificaciones definitivas a la secretaría. En concreto, advierten que el hecho de que aún queden 23 por cerrarse les impide matricularse."

"...en 2008 se ofertaban 17 asignaturas optativas [... ] y este año hemos asistido atónitos a la desaparición de golpe y plumazo de la mayoría ofertando solo tres..."

Con lo cual a lo mejor hemos solucionado el misterio del abandono de los estudiantes. ¿Será quizás (y digo sólo quizás) que el servicio ofrecido es peor cada vez? ¿Que los alumnos ilusionados ante una nueva etapa en su vida educativa se encuentran con falta de aulas, falta de profesores, descoordinación y continuos recortes?

Justo, justo lo que necesita un país con una educación en crisis.

Y por otra parte aunque saliéndome un poquillo del tema, más cosas que necesitamos en la Universidad aragonesa:

Filología Aragonesa supera el cupo mínimo de inscripción y se impartirá este curso

Y no es que me parezca mal entiéndanme, pero mientras tanto (y esto es lo dolorososo) nos encontramos con que ningún alumno se matriculó el año pasado en Ingeniería Técnica Industrial ni en la Almunia ni en Zaragoza. Otras cuatro diplomaturas de La Almunia: Mecánica, Electrónica industrial, Industria agraria y alimentaria, y Hortofrutícola y jardinería, tuvieron entre seis y 17 alumnos. En Huesca y Teruel, las titulaciones menos atractivas para los jóvenes el curso pasado fueron las Ingenierías técnicas en Química industrial, en Informática de gestión y en Telecomunicaciones y sistemas electrónicos.

¿Qué puñetas nos pasa en esta santa región (estudiantes incluidos)? ¿Así pensamos salir de la crisis? ¿hablando fabla? ¿O es que tiene más salidas laborales la fabla que la electrónica, la química o la informática? Nos espera un futuro muy muy negro.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Pasmo nº 63: Abandono universitario

Recientemente se ha publicado el informe del Justicia de Aragón: "Rendimiento educativo en Aragón", al que ya me referí en mi anterior post; pero es que el tal informe da para mucho y por lo tanto continúo con el tema.

Si nos ocupamos ahora de las enseñanzas universitarias podemos extraer otro titular llamativo: El alto índice de estudios con una tasa de abandono superior al 20%.

Aunque este problema no parece exclusivo de la Universidad aragonesa:

El problema del abandono de los estudios universitarios

Es decir, que muchos alumnos después de haber cursado el Bachillerato, después de haber superado la selectividad, entran en la Universidad y abandonan antes de acabar. ¿Cuál es la causa?¿Incapacidad o falta de nivel, desencanto, falta de voluntad? Ni siquiera el estudio que he enlazado más arriba lo tiene muy claro.

De todos es sabido que ciertas carreras, por su extrema dificultad, han tenido tradicionalmente una alta tasa de abandonos. Carreras como Física o Matemáticas no han solido tener nunca números clausus, por su baja demanda. Muchos alumnos que no habían conseguido entrar en la carrera que querían se metían "a ver que pasaba", por no estar un año sin hacer nada y para garantizar ya como alumnos universitarios su entrada un año después en su carrera favorita.

Esos alumnos evidentemente "volaban" pasado un año o incluso antes, espantados por la dificultad de la materia. Otros, que sí que querían cursar esos estudios, se veían simplemente superados.

Pero es que ahora nos encontramos con que las carreras con más alta tasa de abandono en 2009 han sido Filosofía (66,67%) y las de Humanidades (55,5%). Carreras netamente vocacionales (o eso parece en principio) y que no se caracterizan, y corríjanme si me equivoco, por ser las de más alta dificultad (tampoco digo que sean una perita en dulce).

¿Qué pasa pues? ¿Cuál es el problema? ¿Qué motiva que más de la mitad de alumnos que se matriculan acaben abandonando? Como recomienda el Justicia en su estudio, urge una investigación sobre estos títulos universitarios. Hay que analizar cual es el factor que provoca esta desbandada de alumnos. ¿Quizás los estudios están demasiado alejados de la realidad?¿Están anticuados en contenidos y técnicas de impartición? ¿No se parecen a lo que los alumnos esperaban cuando se matricularon? No lo sé, pero urge averiguarlo.

En todo caso algo que creo que sí que es necesario es el aumento y mejora de la oferta de Formación Profesional, para que los alumnos sin verdadera vocación universitaria encuentren una alternativa atractiva y con buenas expectativas laborales y de formación. Quizás así evitaríamos este desencanto del alumnado y el elevado coste que supone para la sociedad.

En los últimos años está aumentado la demanda de plazas en FP pero sobre todo en Grado Medio, que es una formación muy primaria. Los alumnos que cursan Bachillerato siguen viendo como su destino prioritario la Universidad, aunque luego abandonen desencantados, siendo que la FP de Grado Superior debería ser una alternativa tanto o más valorada.

Seguimos siendo un país de extremos: altas tasas de fracaso escolar en secundaria y altas tasas de universitarios (matriculados, que no titulados). Ya es hora de que seamos un país con escasa tasa de fracaso, con relativamente pocos y excelentes titulados universitarios (ninguna Universidad española aparece en los rankings de las mejores del mundo) y un gran número de Técnicos Superiores.

Pasmo nº 62: Exámenes de septiembre. ¡El Justicia se pronuncia!

Más del 40% de los escolares repiten curso en la etapa obligatoria. (¡Más del 40%! Párense un momento a pensarlo).

Este es uno de los titulares que han extraido los medios de comunicación del informe "Rendimiento educativo en Aragón" que ha realizado el Justicia.

Entre las soluciones que el Justicia plantea para solucionar este problema está que los exámenes de recuperación de la ESO pasen de nuevo a septiembre (como en la gran mayoría de las CCAA).

Actualmente y desde hace muchos años a pesar de la oposición frontal del profesorado, en Aragón los exámenes de recuperación son en Junio, una o dos semanas después de los exámenes finales. Es evidente que un alumno que no ha sido capaz de aprobar una asignatura en todo el curso, con exámenes parciales y demás, va a ser incapaz de recuperarla en una o dos semanas de estudio intensivo y jugándoselo todo en un examen. Y menos si le han quedado 3, 4 o más.

Dejando el verano de por medio y quizás buscando apoyos externos (academias, profesores particulares,...) es evidente que la tasa de recuperaciones aumentaría extraordinariamente. ¿Y por qué no se ha adoptado esta medida tan obvia antes? Pues ni lo sé ni nadie me ha sabido responder.

Ya traté hace un año este tema y ya mostraba mi consternación y asombro:

Exámenes de septiembre

Nada ha cambiado, lo único es que el Justicia nos ha dado la razón a tantos que pensábamos así, muchos de ellos profesores con toda una vida de docencia a sus espaldas.

¿Y qué pasará con el nuevo gobierno de la DGA? Pues parece que por ahora coinciden con la opinión del Justicia y de los profesionales del ramo. Los exámenes volverán a septiembre. ¡A ver si es verdad!

Cada vez estoy más convencido de que, aparte de dinero que siempre viene bien, lo que necesitamos para solucionar o paliar muchos de los problemas que tenemos es un poco del viejo, denostado y poco utilizado sentido común.

sábado, 16 de julio de 2011

Pasmo nº 55: El coste del vandalismo

Mi pasmo de hoy está dedicado a un fenómeno que creo (aunque puede ser que me equivoque) que es muy "typical spanish", o al menos que no se da con la misma intensidad en otros paises del centro/norte europeo.

Me refiero al poco o nulo respeto que tiene una parte significativa de la ciudadanía por los bienes públicos. Las pintadas, la destrucción de mobiliario urbano, el hurto de todo aquello que no esté atornillado firmemente al suelo... son hechos con los que vivimos cotidianamente en este santo pais.

El otro día daba yo un agradable paseo por la orilla del Canal Imperial de Aragón cuando descubrí (con pasmo como no puede ser de otra manera) que en un amplio tramo TODAS las lamparitas que habían colocado al borde del camino estaban destrozadas. Alguien (o "alguienes") se había dedicado a aquel "trabajo" con admirable constancia. ¿Con qué objetivo? ¿Qué beneficios obtiene? Como no sea la propia empresa proveedora de las lámparas la que ha realizado el destrozo para sustituirlas no puedo más que concluir que es obra de un enfermo mental. Pero es que hay muchos de esos enfermos.

Esto, indudablemente, supone un coste que, como decíamos en el post anterior, acabamos pagando todos los ciudadanos. Pero no sólo es el coste de colocar y sustituir innumerables veces todo tipo de adminículos. Es también el coste de no poder disfrutar de montones de servicios porque han sido destruidos o porque ni siquiera se ponen a nuestra disposición por la seguridad de que no van a durar ni un fin de semana.

En Escocia he podido ver, en un escondite de observación de aves, varios prismáticos (y no de los cutres) puestos gratuitamente a disposición de cualquiera que pasara por ahí. Los prismáticos estaban simplemente asegurados por una delgadísima sirga clavada a la pared. Con la mano y un buen tirón se podía arrancar. La gente llegaba, miraba un rato por los prismáticos y los dejaba en su sitio para el siguiente usuario. No había guardias, no había alarmas, no había cámaras de seguridad. ¿se imaginan esto en España? ¿Ha visto alguno de ustedes algo similar?. Si lo han hecho cuéntenmelo, me devolverán algo de fe en este pais.

Pero este fenómeno no sólo se refiere a bienes de titularidad pública. Les sorprendería saber cuantísima gente a la que juzgaríamos "respetable" realiza pequeños hurtos en grandes almacenes y grandes superficies. Esto no es demasiado mal visto por el conjunto de la ciudadanía. Mucha gente lo justifica: "Total ya cuentan con ello, ya lo tienen presupuestado" Pues sí, es cierto, se lo puedo confirmar de primera mano. En todos estos establecimientos existe una previsión presupuestada de "pérdida desconocida" (bonito eufemismo), pero el que esté presupuestado y previsto no quiere decir que no sea un sobrecoste que, evidentemente, se repercute en el precio de los artículos. O sea, que lo que hurtan esos "simpáticos bribonzuelos" lo estamos sufragando los que sí pagamos religiosamente nuestra cuenta del súper.

Pero es que no sólo es eso. El hecho de saber que existe una significativa cantidad de hurtos supone la necesidad de cámaras de vigilancia, guardias de seguridad, etiquetas de alarma, arcos de detección... Todo esto cuesta una barbaridad. Adivinen quién lo paga y recuérdenlo la próxima vez que vean a alguien guárdandose una prenda debajo del abrigo.

Un poco más de civismo supondría una calidad de vida mucho mayor. Como ya dije anteriormente, a veces no se trata de hacer grandes revoluciones colectivas.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Pasmo nº 43: El fracaso escolar (y IV)

En las anteriores entregas de esta interminable entrada me he encontrado con bastante apoyo. La gente que las ha leido (los 4 ó 5 lectores que aún me quedan) se han mostrado bastante de acuerdo al menos con la teoría de lo que allí se decía.

Pues ya les anticipo que con lo que voy a decir a continuación muchos de ustedes no van a estar tan de acuerdo.

Y es que mi argumento es que una de las causas del fracaso escolar (además de las anteriormente expuestas) es la gran extensión, mal planteamiento y mala secuenciación de los contenidos que se imparten a los chavales.

Esta idea ya la defendí en una entrada anterior (Pánico en las aulas) pero si me lo pemiten la voy a desarrollar un poco más.

Para ello tengo el inmenso honor de contar con el apoyo del profesor Roberto Blanco Valdés, catedrático universitario que opina lo mismo que yo:

El fracaso escolar es un fracaso de España

Permítanme citar un fragmento:

"No es difícil suponer que las causas del fracaso serán múltiples, pero yo, como padre que, pese a tener la fortuna de no padecerlo, llevo hablando de ese problema desde hace años con mucha gente de diversas profesiones, formas de pensar y circunstancias, creo que una, entre ellas, debería ser motivo de seria reflexión: me refiero al desde mi punto de vista disparatado diseño curricular, que, a fuerza de ser excesivo, acaba provocando lo contrario de lo que supuestamente persigue: no es inclusivo, sino excluyente, pues, por desproporcionado, resulta inasumible para miles de niños que prefieren sencillamente abandonar ante su incapacidad de abarcar lo que, sin pies ni cabeza, se les pide."

Lean, se lo recomiendo, todo el artículo. Muy interesante.

Y no puedo estar más de acuerdo. Los contenidos que se imparten a los chavales son extensos y absurdamente detallados, de forma que se debe pasar por los temas de forma rápida y superficial sin que las inmensa mayoría de los alumnos puedan entender ni una mínima parte de lo que se les está intentando enseñar.

Vean a modo de ejemplo el índice de un libro de Ciencias de la Naturaleza de 1º de ESO (12 años):

Introducción a las ciencias de la naturaleza
La Tierra y su entorno
La materia en el universo
La atmosfera
La hidrosfera terrestre
La corteza terrestre
La Tierra, un planeta habitado
Clasificación de los seres vivos I. Móneras, protoctistas y hongos.
Clasificación de los seres vivos II. Plantas y animales.


Casi nada.

Y un par de páginas para ver el grado de detalle (pinchen en la imagen para ampliar):

¿De verdad creen que un chaval de 12 años debe conocer (y es capaz de comprender y asimilar)la diferencia entre "feldespatos", "micas", "piroxenos" y "anfíboles"? ¿Y qué me dicen de los "poríferos", "cnidarios", "platelmintos", "nematodos",...?

Me argumentan algunas gentes que "en otros tiempos" estudiábamos eso y más; pero seamos serios, ¿A qué llegábamos la inmensa mayoría más que a aprendernos de carrerilla un montón de cosas que al día siguiente olvidábamos gozosamente?

Y lamento decirles a los que todavía no se han enterado: los chavales hoy en día tienen muchos más estímulos y distracciones y son más críticos (rebeldes, dicen algunos) que los de "otros tiempos". Aceptan con mucha más dificultad lo de "te lo tienes que aprender porque sí" y el imponerles contenidos que les vienen grandes, que no entienden y de los que no ven la más mínima utilidad les desmotiva extraordinariamente.

Y ojo, no estoy defendiendo aquí que se reduzcan contenidos a lo loco para que aprueben más chavales y reducir así el "fracaso escolar" (entendido como nº de alumnos que no consiguen el título de turno). Lo que propongo es una reflexión seria, ponderada y consensuada (aunque sólo sea para que dure más de dos días) sobre qué deben saber o no los chavales a cada edad. Que se establezcan unos contenidos coherentes, bien estructurados y adaptados a las capacidades de los alumnos en cada etapa de su desarrollo. Y, eso sí, una vez establecidos unos contenidos mínimos coherentes y adecuados, que se exijan al 100%.

No como ahora que se imparte 100 y se exige 60 para aprobar/pasar curso/titular. ¿No sería mejor impartir 70 y exigir 70?

Aparte evidentemente de las medidas de atención a la diversidad, tanto para los menos como para los más dotados.

He dicho. Y que ancho me he quedado.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Pasmo nº 40: El fracaso escolar (III)


Sigo dándole vueltas al temita del fracaso escolar. El asunto da para mucho y yo soy un poco pesado (para qué negarlo).

Dejándonos de teorías pedagógicas más o menos chorras y de filosofías buenistas, creo que está claro que todo el mundo, al menos en algún momento de su vida, estudia porque se ve obligado a ello.

Incluso los estudiantes más aplicados y entusiastas han tenido una fase o alguna materia en concreto en que hubieran preferido hacer cualquier otra cosa antes de estar sentado ante los libros o atendiendo en clase. ¿Por qué ha seguido con ello entonces? POR OBLIGACIÓN. Es así de triste o así de duro, pero los adultos también hay muchas mañanas en que no nos levantaríamos para ir a trabajar.

Cuando yo era niño, lo teníamos claro: Los padres trabajaban y cuidaban de la casa y los hijos estudiábamos. Era lo que tocaba. Lo que HABÍA QUE HACER. Y si no alcanzabas los resultados esperados había consecuencias, más o menos duras dependiendo de la severidad de los padres y de las capacidades de cada uno.

Pensemos ahora en uno de estos muchachos abúlicos y pasotas que en el mejor de los casos en clase son un bulto sospechoso y en el peor un estorbo insalvable. ¿Qué puede hacer un profesor?

- Puede suspenderle. Pero no nos engañemos, el chaval pasa. Le da exactamente igual.
- Se le puede expulsar (siguiendo un procedimiento complejo y extremadamente garantista). El chaval estará encantado de librarse unos días del peñazo de ir a clase. Muchos reinciden inmediatamente esperando conseguir otras "vacaciones".
- Podemos (al viejo estilo) mandarle copiar mil veces la guía telefónica. Da igual, no lo va a hacer.
- Y así podríamos seguir. Acepto sugerencias.

El hecho, yo creo que innegable, es que todo lo que pueda hacer un profesor en el aspecto coercitivo para hacerle llegar a un alumno que su OBLIGACIÓN es estudiar, es inútil si no tiene un refrendo desde la familia de la criatura.

(Si, ya sé que alguien está diciendo a estas alturas que a los chavales hay que motivarlos y si no lo consigues eres un mal profesor. Les sugiero que dejen de ver "El club de los poetas muertos" y se metan en una clase de 25 "angelitos" de 13 años)

Seamos realistas, los únicos que tienen herramientas para empujar a un chaval a hacer algo (o hacerle "sufrir" las consecuencias de no hacerlo) son sus padres. Son ellos los que le pueden quitar la paga, prohibirle salir el fin de semana, tirar la consola por la ventana o no comprarle la ropita de marca que quiere.
Si lo que hace el profesor (suspender, amonestar, expulsar,...) tiene una repercusión en el hogar del alumno, estas medidas tendrán algún efecto. Si no, es como mear y no echar gota (con perdón).

Yo he visto algún pedugo de 12 años satifechísimo de si mismo y encantado de la vida con 9 ¡¡¡nueve!!! asignaturas suspendidas. Eso sí, con su cuidado corte de pelo de macarrilla y su camiseta de marca Rottweiller. Y no hablo de chavales de entornos marginales PARA NADA.

Veo una difícil solución a no ser que las familias se empiecen a concienciar de la necesidad de imponer disciplina y de inculcar a sus hijos la consciencia de que los actos tienen consecuencias. Y de que las consolas, ordenadores, televisores en el cuarto, ropita de marca, etc..., no son "gratis" sino que hay que ganárselas.

Claro, que si lo que quieres es tener al niño más güay del cole aunque suspenda todo... ¿Realmente habría que instaurar el carnet de padre por puntos?

Afortunadamente gente más lista, respetable y con influencia, tiene mis mismas opiniones:


domingo, 30 de enero de 2011

Pasmo nº 39: El fracaso escolar (II)


Como complemento a mi anterior post, me permito mostrarles unas cifras que han caído en mis manos pecadoras.

Son simplemente las notas de la 1ª evaluación de un Instituto de Secundaria aragonés cuyo nombre omitiré piadosamente. Diré solamente que es un centro rural que, en principio, no debería ser especialmente conflictivo ni marginal.

Para no aburrirles les diré sólo el porcentaje de muchachos que tienen 3 o más suspensos. Es decir, aquellos alumnos que, de no existir las diversas zarandajas y paños calientes que existen deberían repetir si a final de curso conservan estas notas.

Bien, ahí va:

1º ESO (12 años): 50,61% de alumnos con 3 o más suspensos.
2º ESO: 48,14% de alumnos con 3 o más suspensos.
3º ESO: 57,14% de alumnos con 3 o más suspensos.
4º ESO (15-16 años): 43,90% de alumnos con 3 o más suspensos.

Alucinante ¿no? Y la evolución va a peor conforme pasan los años.

Esto quiere decir que, si a final de curso las notas siguen igual, casi 12 alumnos de una clase de 20 tendrían que repetir 3º de la ESO.

Evidentemente, esta situación es insostenible y apostaría a que son los propios profesores los que, en las juntas de evaluación a final de curso, se ocupan de tener un poco de "manga ancha". Aunque sólo sea por tener alumnos en 4º.

Pero no se preocupen, si no es así la propia administración se encargará de que estos alumnos acaben pasando de curso, aunque sea P.I.L (Por Imperativo Legal).

Existe un chascarrillo entre los profesores que dice que si una cabra entrara en 1º de la ESO, al cabo de 8 años acabaría teniendo el Graduado Escolar (P.I.L., por supuesto). No me he estudiado la norma, pero me aseguran que es así. El problema es que una cabra molestaría mucho menos a sus compañeros que algunos de los alumnos que andan por ahí.

Y la gran pregunta: ¿la culpa de quien es?

Pues, como ya les dije en el anterior post, yo no lo sé. Sólo me hago eco aquí de lo que me cuentan mis amigos profesores en la ESO.

Me cuentan que, para empezar, hay un número significativo de alumnos que acuden a las clases drogados. Es imagen habitual ver en las cercanías de los institutos a chavales fumándonse unos porros ¡¡A las 8 de la mañana!! antes de entrar a clase.

Me dicen que incluso van así a los exámenes: abúlicos, somnolientos y con la risa floja ¿¿¿!!!???

Imagínense que antes de entrar por la mañana a hacer un trabajo intelectual que requiera concentración y agilidad mental se fumaran ustedes un par de porros. O si no son ustedes amigos de este tipo de droga se tomaran un par de whyskazos.

¿Qué puede hacer un profesor ante esta tesitura? Como yo nunca me he enfrentado a algo así, no lo sé. Pero no debe ser fácil.

A esto súmenle a los que no se drogan pero pasan de todo, a los que los padres les compran la consola y la tele para la habitación aunque suspendan siete (caso muy habitual, por lo visto), a los que en un caso de enfrentamiento con el profesor saben que van a ser apoyados a muerte por su familia y tratados con indulgencia y comprensión por la Administración Pública...

No sé, sólo me alegro de no ser profesor en la ESO.

Pasmo nº 38: El fracaso escolar

Como ya sabrán mis amables lectores, hace un tiempo que ha salido el informe PISA sobre la calidad educativa. Como siempre los resultados españoles no han sido todo lo buenos que cabría desear. He leido algunos comentarios al respecto, alguno de ellos interesante.

En concreto un párrafo me ha llamado la atención:

"...el porcentaje de repetidores en España, más alto que el de otros países con mejores resultados. Esta prueba se hace en 4º de la ESO. En este curso el porcentaje de alumnos que ha repetido uno o varios cursos es del 36%. Habría que plantearse el sentido de las repeticiones. Personalmente, creo que una vez se han adquirido las herramientas más básicas de lectura, escritura y cálculo las repeticiones dejan de tener un efecto positivo en los alumnos."

Este es un viejo debate aunque, creo, un poco tramposo. ¿El hecho de que los alumnos repitan es la causa de su fracaso? ¿O es por culpa del fracaso por lo que los alumnos repiten?
¿Finlandia tiene un mejor sistema educativo porque sus alumnos repiten menos?¿O los finlandeses repiten menos porque tienen mejor sistema educativo?

Sería interesante ir al meollo de la cuestión. A ver si juzgan ustedes que mi hilo argumental es correcto (si no díganmelo).

¿Por qué fracasan los alumnos? Se me ocurren dos razones fundamentales (no digo que no haya más):

1. El alumno no puede.

2. El alumno no quiere.

Me imagino que alumnos del primer caso habrá en todos los paises, sea cual sea su nivel cultural y educativo. Con un adecuado diagnóstico se puede establecer si a estos alumnos les basta con un simple apoyo o bien necesitan un programa educativo diferente. Claro que en estos tiempos de "integración salvaje" (permítanme la expresión) donde cualquier intento de dar un tratamiento específico se ve como una vil exclusión fascista, se pueden dar casos patéticos de alumnos que son forzados en contra de su conveniencia y del más elemental sentido común a permanecer en entornos educativos donde no se puede atender a sus necesidades de forma adecuada.

Pero en fin, con un programa de atención a la diversidad no basado en la corrección política ni el los mundos de Yupi sino en la lógica, el sentido común y sobre todo en el bien del alumno, estos problemas se deberían solventar mal que bien.

En cuanto al segundo caso, es más peliagudo. Siempre ha habido, desde luego, alumnos que no querían estudiar. No se les daba bien, les aburría..., nada extraño al fin y al cabo. Normalmente se les ponía a trabajar y todos tan contentos (ellos los primeros). Evidentemente este problema se ha incrementado con la escolarización obligatoria hasta los 16 años.

Tener a un peazo morlaco de 1,80 y con bigote asistiendo a clase de mates (por decir algo) obligado no deja de ser una experiencia "fascinante" para el propio chaval, para el profesor y para el resto de los compañeros que sí quieren estudiar.

Con un buen programa de diversificación en que desde una edad temprana se atiendan los intereses del alumno, esta tipología de fracaso se debería reducir significativamente. Habría que proporcionarles a los alumnos con intereses más "prácticos" la oportunidad de ir implementando a sus estudios contenidos más orientados a la vida profesional, regulando quizás la vieja figura del "aprendiz".

Pero aún nos queda una tipología interesante, el que no quiere estudiar pero tampoco trabajar. El que no quiere hacer NADA. Sí, los famosos Ni-Ni. Parece mentira pero como las meigas "haberlos haylos". Y permítanme que aquí dude de que este problema sea igual en Finlandia que en España. Tenemos una generación de muchachos desmotivados, mimados y consentidos que están dispuestos a vivir de la sopa boba (y te lo confiesan así, tan panchos) mientras los padres les aguanten. Y los padres les aguantan, vaya, que sí, incapaces de meter en vereda a estos auténticos parásitos que comen, duermen, gastan dinero y, en las aulas, tocan los que no deberían tocar.

No me atrevo a decir las causas de este problema pero tengo el íntimo convencimiento de que en otros paises de Europa no se da en el mismo grado. No sé las causas concretas pero sí que tengo algún pálpito de por donde van los tiros: ¿quizás tenga que ver una clase política cada vez más desprestigiada, corrupta e inculta que no respeta a sus ciudadanos? ¿O quizás una sociedad que da su voto de forma significativa a Carmen de Mairena y que ve masivamente "Gran Hermano" o "Sálvame" con los valores intelectuales y morales que ello comporta?

¿O son estos también efectos de una causa subyacente? No lo sé. Ilumínenme, por favor.

viernes, 22 de octubre de 2010

Pasmo 35: "Calidad" en la enseñanza.

Sin duda muchos lectores sabrán lo que es una "certificación en calidad". Para los que no lo sepan aquí viene explicado en palabras de Bureau Veritas.

Hablando en plata: Una empresa A contrata (y paga) a una entidad de normalización B para que certifique públicamente (tras las correspondientes auditorías e inspecciones) que la empresa A sigue en su proceso productivo unos determinados procedimientos estandarizados. Ojo, es importante entender que la institución B NO CERTIFICA que los productos que fabrica A son buenos sino que al fabricarlos se sigue un procedimiento estandarizado (es decir siempre igual).

También es importante tener en cuenta que una certificación en calidad suele incrementar la cantidad de "papeleo" que maneja la empresa, ya que todo proceso tiene que ir protocolizado y documentado.

¿Y por qué paga esos dineros y se mete en esos follones la empresa A? Pues porque considera que un certificado en calidad mejora su imagen y supone una ventaja frente a sus competidores.

Y ahora viene el pasmo, que sé que lo estaban esperando: La Administración Pública PAGA a entidades privadas por obtener este tipo de certificados.

Concretamente y en cuanto a la Administración Educativa:

"El Departamento de Educación y Ciencia del Gobierno de Aragón, en el curso 1999/2000, tomó la iniciativa de impulsar la implantación de sistemas de gestión de calidad de acuerdo con las normas ISO 9000 en centros de la Comunidad que impartiesen enseñanzas de Formación Profesional"

Es decir, la Administración educativa aragonesa PAGA a una entidad privada (AENOR)para que establezca los "procesos de gestión" de la enseñanza pública, audite y revise que esos procesos se cumplen y documentan adecuadamente (adecuadamente según los criterios de AENOR, claro) y finalemente le otorgue su certificado de calidad.

Y ahora, como siempre, vienen las preguntas incómodas:

¿No dicen que sobran funcionarios (muchos de ellos excelentemente preparados)?. ¿Es necesario contratar empresas privadas para enseñar a los docentes a hacer su trabajo?

¿Mejora realmente la calidad de la enseñanza que TODO lo que hace cada profesor esté protocolizado (y deba ser documentado) según un proceso estricto dictado por AENOR? Siendo además, entiendo yo, que la labor docente es extremadamente personal y cambiante.

¿Es positivo cargar a los profesores con tal cantidad de papeleo extra que les aparta de su auténtica labor que es preparar las clases y materias a impartir?

¿Necesita la Administración el "plus" de imagen que aporta una certificación en calidad? ¿No sería mejor que la Administración implantara los procesos necesarios (contando con asesoramiento si hace falta) pero sin pagar la pasta que conlleva el poder lucir el logotipo de AENOR?

Como me pasa siempre no tengo demasiadas respuestas. Puedo decirles que hay profesores que están a favor de la certificación en calidad. Yo, la verdad, no lo tengo claro. Son ustedes libres para opinar.

jueves, 7 de octubre de 2010

Pasmo 33: Exámenes de septiembre.



En una de mis habituales charlas con profesores de la E.S.O me comentaban su descontento por el hecho de que los exámenes extraordianarios en esta etapa no sean en septiembre sino en junio.

Es decir, si un muchacho suspende una (o muchas) asignaturas, tiene como una semana o semana y pico para preparar la prueba extraordinaria. Si no la supera, pasará de curso con esas materias pendientes o tendrá que repetir según el caso.

¿Por qué no se hacen esos exámenes en septiembre como recordamos todos los que tenemos cierta edad?

La verdad es que nadie me ha podido responder a esta cuestión, ya que parece que las pruebas de septiembre tienen evidentes ventajas:

- Los chavales tienen más tiempo para prepararse, incluso pueden ir a una academia, tener un profesor particular,...

- Se les da a los padres una herramienta de presión eficacísima ante sus hijos. El que no aprueba en junio tiene que estudiar en verano, lo cual supone un castigo doloroso para un adolescente. Con el sistema actual, y sabiendo que ya no hay nada que hacer, no hay padre que haga a su hijo repasar en verano una materia que no puede recuperar.

Además, para mayor pasmo, esta decisión es potestad de las Comunidades Autónomas y otras regiones conservan el modelo tradicional.

Y, pásmense todavía más, los profesores se proclaman totalmente en contra de esta medida. La Administración educativa aragonesa, en un "alarde democrático", ignoró y sigue ignorando totalmente la opinión de los docentes.

¿Por qué entonces? La opinión más extendida aunque creo que es más intuitiva que basada en información contrastable, es que con esta medida se quiere contentar a los padres, que están en contra de los exámenes de septiembre. ¿Y por qué estarían los padres en contra de una medida que mejoraría claramente las posibilidades de aprobar (y aprender) de sus hijos? Pues la hipótesis es que los exámenes de septiembre fastidian las vacaciones de las familias. ¿Quedarnos sin nuestro mesecito en Salou porque el c... de mates se haya cargado a nuestro vástago? Eso nunca. ¿Tener que aguantar los berrinches de la "criatura" porque le hacemos estudiar en vez de ir a la piscina? Jamás.

¿Será cierta está desmoralizadora hipótesis? ¿Son los padres actuales tan irresponsables? ¿Son nuestros gobernantes tan demagogos que pretenden conseguir votos aun perjudicando los intereses de los estudiantes (aunque éstos, claro, no lo vean así). Yo, como siempre me pasa, no tengo la respuesta, espero sinceramente que no.
Y espero que nuestras autoridades escuchen a los profesionales y, al fin y al cabo, expertos en el tema y tomen una medida tan sencilla de aplicar y que mejoraría de una manera al menos significativa el rendimiento escolar de nuestros estudiantes.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Pánico en las aulas (II)

El otro día tuve ocasión de charlar con unos cuantos profesores, algunos de Secundaria y otros de Formación profesional.

Hablábamos de la importancia de la formación para acceder a un puesto de trabajo en el sector del comercio (sobre todo a nivel de la FP).

Las respuestas me sorprendieron:

- Total, para entrar en ZARA lo que hace falta es tener un buen culo.

(yo) - Bueno pero una vez que entras, para ascender necesitarás algunos conocimientos...

- Bah. El que asciende es el que trabaja 20 horas al día, en plan esclavo.

- Y además, todo lo que necesiten saber se lo van a enseñar en la empresa, algunas hasta prefieren a la gente sin formación para poderlos moldear a su estilo.

Y así siguió la conversación, en un tono de desánimo y fatalismo desolador.

En primer lugar a mi me gustaría puntualizar que no todo esto es exactamente así. Yo he visto chavales muy muy trabajadores, firmes candidatos para la promoción, no conseguir el ascenso por su falta de formación. Lagunas como no saber manejar un ordenador, el ser incapaces de redactar un texto con corrección y sin faltas de ortografía, o no saber realizar algunos cálculos matemáticos básicos con soltura, son impedimentos muy fuertes a la hora de ascender a un puesto de mando intermedio. Y esos conocimientos son difíciles de conseguir (no imposibles, desde luego) sin una formación previa.

También he visto dependientas (no en ZARA, ciertamente) que no respondían a los cánones de buena presencia establecidos pero cuyo buen hacer, su inteligencia y su trato al cliente les había valido un puesto estable en una gran cadena comercial.

Pero yendo a lo que me preocupa: ¿Por qué tanto pesimismo? Si los mismos profesores no son capaces de creerse el "producto" que "venden", ¿cómo pretenden que lo "compren" los alumnos o el conjunto de la sociedad?

Cuando son los mismos profesores los que dudan o niegan los beneficios de una sólida formación ¿cómo va a asumir la sociedad esa necesidad?

Uno piensa, en su inocencia, que cuando uno no se cree lo que está haciendo, debería, honradamente cambiar de ocupación. Pero claro, la cosita está muy mal, y me encuentro con que muchos profesores (interinos en este caso) a lo que aspiran es a un puesto fijo en la administración.

Una profesora interina me lo decía claramente: "Como nos empeoren las condiciones de trabajo, me busco cualquier puesto en la Diputación". ¡CUALQUIER PUESTO! Nadie quiere héroes abnegados pero, ¿que se ha hecho del componente vocacional que se supone debía acompañar a la docencia?

¿Qué hemos hecho mal? ¿Cómo hemos conseguido que uno de los sectores laborales para mi más fundamentales esté tan desmotivado, desalentado y descreido? (Aparte de deprimido -literalmente- como señalaba un amable lector)?

¿Qué se puede hacer para devolver el entusiasmo y la fe en lo que hacen a los maestros y profesores?

Quizás cualquier reforma educativa que se emprendiera debería empezar por allí, ya que si fallan los docentes, fallan los cimientos de todo lo que se quiera construir después.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Pasmo 7º: Pánico en las aulas




Siento haber tardado un poco en escribir pero estos días estoy bastante liado.

Continuando con la entrada anterior, paso a plamar alguna de las dudas que me surgen sobre la educación en general.

Parece haber una opinión bastante extendida (por no decir unánime) sobre la mala calidad de la enseñanza en España. Y las perspectivas de futuro no parecen nada halagüeñas.

A esta percepción que ya viene de lejos, se unen para acabar de liar la polémica la última iniciativa de Esperanza Aguirre y el informe de la OCDE.

Algunos de los "blogueros" que leo habitualmente se han sumado a esta polémica aportando sus reflexiones a este respecto. Estas entradas de Oroel y Paisse son sólo una muestra.

¿Pero cuál es el problema? El bajo nivel académico y el fracaso escolar que muestran nuestros jóvenes es sólo un síntoma de que algo funciona mal, MUY mal incluso, pero ¿qué es?.

Hay opiniones para todos los gustos.

Algunos, yéndose a lo más evidente, buscan la causa en la falta de autoridad de los profesores, reforzada en ocasiones por los propios padres que apoyan a sus hijos en contra de los docentes. Este artículo de El País, abunda sobre este tema.

Otros atribuyen el fracaso del sistema educativo español a la aplicación de "modernas" teorías pedagógicas que minusvaloran el esfuerzo y la disciplina en aras de otros aspectos. En este artículo de Guillermo Fatás, la hispanista sueca Inger Enkvist plantea su opinión.

Sin negar ninguna de las dos opiniones anteriores, se me ocurre una tercera posibilidad, una teoría con la que, sin duda, muchos no estarán de acuerdo:

LOS CONTENIDOS QUE SE IMPARTEN NO SON LOS ADECUADOS Y NO SE IMPARTEN ADECUADAMENTE:

Esta afirmación merece una aclaración. Y espero aclararlo con algunos ejemplos.

- Ayudando a una chica de 12 años (1º ESO) a hacer los deberes, me plantea una pregunta: "El aragonito (un mineral) ¿es un carbonato o un silicato?". Yo ni puñetera idea, por supuesto. Cuándo muchos de los niños de 12 años apenas saben leer sin seguir el texto con el dedo, ¿es realmente necesario que sepan distinguir entre carbonatos y silicatos?

- En un examen de matemáticas de 4º de ESO (15 años) se pueden ver una fracciones de polinómios que yo no sabría resolver aunque me fuera la vida en ello. Esos mismos muchachos no saben resolver un sencillísimo problema matemático que les planteas con palabras por la sencilla razón de que no saben expresar el problema como una ecuación con la que operar. Sabrían (los buenos) resolver la ecuación si se la dieras ya planteada, pero ellos NO LA SABEN PLANTEAR.

¿Cuántas ecuaciones o fracciones de polinomios nos encontramos en la vida real? Pues eso.

- Otros muchachos de 15 años tienen un examen de física. -"Sobre el principio de Arquímedes", - dicen. - "¿Y os lo sabeis?". Los muchachos (los buenos) lo enuncian a coro: -"Todo cuerpo sumergido en un fluido,...etc..."- "Vale, muy bien, y eso ¿qué significa?". - Silencio absoluto.

¿De qué le sirve a un chaval saber recitar como un loro el principio de Arquímedes si no es capaz de entenderlo? ¿No sería mejor enseñarlo de otra forma o enseñarlo cuando el muchacho tenga la madurez necesaria para entenderlo?

Mi teoría, discutible por supuesto, es que se imparten DEMASIADOS contenidos y demasiado técnicos, cuando hay graves carencias en los conocimientos y habilidades básicas que debería dominar todo ciudadano. Una conocida, profesora de lengua, me comentaba: -"Estamos enseñando gramática cuando deberíamos a enseñar a leer ENTENDIENDO LO QUE LEEN, a redactar con corrección y a expresarse oralmente de forma coherente y razonada".

Lo curioso es que habiendo, en mi opinión, un exceso de contenidos, luego NO SE EXIGEN, ya que los chavales pueden pasar de curso e incluso conseguir el graduado escolar con unas cuantas asignaturas pendientes. ¿No sería más lógico exigir menos cosas, más básicas y útiles pero EXIGIRLAS DE VERDAD?

No sé, quizás sea cuestión de tener claras las prioridades. ¿Qué debe saber un chaval cuando acaba la educación obligatoria? ¿Qué cuando acaba el bachillerato?

Pero para todo esto haría falta una reflexión calmada de toda la sociedad (consultando, para variar, a los docentes) y de todos los partidos para contruir una reforma pactada, reflexiva y profunda. No como los "lavados de cara" que hemos visto hasta ahora.