Tengo muchos defectos, he de confesarlo. Y uno de ellos (y no el mayor aunque lo pueda parecer) es que me gusta el cine musical. ¡Sí, sí, ya lo sé! Pero hay cosas peores ¿no?
Evidentemente el musical norteamericano de los años 40-60 es inigualable pero de vez en cuando encuentras, en películas no demasiado conocidas, pequeñas grandes joyas como esta.
DISFRUTEN
Un kit-kat estupendo!
ResponderEliminarA mí me encantó (y eso que no recuerdo si termina como comedia o como ñoñería - es un defecto mío, ese de que las historias tengan un mensaje o final concreto); pero reitero que mis recuerdos de esta péli son como dice el título de felicidad, sí, esa cara de gili que se te pone sin saber muy bien porqué.
No puedo opinar de la peli per4o sí pasop para decirte que oye, enhorabuena por el estreno de tu blog. Por descontado, será de visita obligada para mí.
ResponderEliminarSaludos
Daniel