sábado, 25 de septiembre de 2010

Pasmo 32: "Qué significa gallego" o "la relatividad semántica"


Un tal Antonio Ricoy Riego al cual desconocía escribió el otro día un artículo sobre el diferente trato que han dado los medios, los partidos... ("la tribu" según palabras del articulista) al señor Montilla por llamar gallegos a los de CiU por su indefinición y a la señora Díez por lo mismo pero refiriéndose a ZP.

Interesante artículo pero que no dice nada que no supiéramos.

Lo que sí me ha dejado "pasmado" es un comentario de una lectora, una tal Anónima (de los Anónimos de toda la vida, supongo). Alucino con la capacidad de sectarismo, de tergiversación, de interpretar de diferente manera LAS MISMAS palabras según quien las diga,...

Lean y disfruten:

"Parece que se le olvida a usted que la Sra. Díez usó gallego como insulto, ya que con la desenvoltura que la caracteriza metió la pata olimpicamente al decir: "es gallego en el sentido peyorativo del término". En esta ocasión el Sr. Montilla simplemente ha llamado "gallego" a su rival político, y sinceramente yo como gallega pienso que lo que ha hecho es elogiarlo, no insultarlo, ya que el que un ser humano tenga la capacidad de confundir al enemigo como para que éste no sepa si sube ó si baja es una cualidad que no todos poseen. "

Me permito responder a esta señora desde aquí:

"¡Vaya!, parece que está "claro" que la intención de Montilla era elogiar, no lo dijo con intención ofensiva, mientras la Sra. Díez claramente sí.

¡Hasta donde puede llegar el autoengaño!

Mire usted, si nos ponemos a analizar estas estupideces, la señora Díez distinguió. Al decir "en el sentido peyorativo", admitió implícitamente que existe la posibilidad de un sentido elogioso al llamar a alguien "gallego". Montilla ni siquiera reconoce esa posibilidad. Para Montilla, si nos ponemos así, la palabra gallego sólo tiene un sentido, y es el que le dedica a sus ADVERSARIOS. Usted misma, si quiere seguir autoengañándose, es muy dueña.

Yo soy de Aragón y sé que de los aragoneses se dice que son nobles, francos y sinceros. Pero también sé (porque no soy idiota y vivo en el mundo) que aragonés "en el sentido peyorativo" se le dirá a alguien terco, brutote y cabezón. Y yo no me siento ofendido en absoluto, porque yo he nacido en Aragón por casualidad (como todo el mundo nace en algún lado) y sé que ese hecho no me hace más terco que otra persona de otra comunidad. Y sé que NADIE piensa SERIAMENTE que yo sea especialmente terco o cazurro por ser de Aragón. Otra cosa es que usen el tópico (como se usan tantos otros) para ilustrar un discurso de manera más o menos afortunada. Pero sentirse insultado PERSONALMENTE por eso me parece propio de niños de 10 años. (¡Mamá, mamá, Pepito me ha llamado tonto!)

Constantemente gente como Buenafuente y Dani Mateo (catalanes ambos) están haciendo bromas en televisión con la tópica racanería de los catalanes. Supongo que ellos tienen patente de corso porque son catalanes. ¿Y si lo dice alguien no catalán? ¿Debe ser crucificado?

Venga hombre, no seamos infantiles. Fijémonos en el FONDO de lo que dicen los políticos. En lo que proponen REALMENTE para mejorar nuestras condiciones de vida. Si no, seremos carne de políticos vacuos e hipócritas completamente incapaces pero que siempre dirán lo que la gente quiere oir y que nunca caerán en la incorrección política aunque sus intenciones sean las que son. Así nos va.

Por otra parte, que la señora anónima considere que los ADVERSARIOS políticos son ENEMIGOS y que considere que en un político es una cualidad encomiable la indefinición, el engaño, la capacidad de confundir, el que no se sepa si sube o baja,...nos dice muchas cosas.

Fíjense, yo creía que en un político eran de esperar cualidades como la franqueza, la claridad, la transparencia, ... Debo estar anticuado.

De nuevo, así nos va."

domingo, 19 de septiembre de 2010

¡¡SE NOS HA IDO "EL ABUELO"!!


Ha fallecido José Antonio Labordeta. Posiblemente el aragonés más querido por todos los ciudadanos de esta región tan avara a la hora de reconocer el mérito de los suyos.

Fue cantante, poeta, escritor, presentador de televisión (quién no recuerda su mítico "Un país en la mochila"), diputado en el Congreso pero sobre todo (pensamos todos) un hombre íntegro y honrado.

Podías no estar de acuerdo con muchas de sus ideas (yo estoy en sus antípodas políticas) pero eso es lo de menos cuando te encuentras con un tipo coherente que defiende unas ideas en las que cree realmente y, a través de las que pretende no defender sus propios intereses sino los de sus conciudadanos.

Antes de su larga enfermedad se le veía mucho por las calles de Zaragoza y una de las veces que me lo crucé me impresionó muy favorablemente.

Era la época en que era Diputado (él, no yo) y coincidimos en un AVE de vuelta de Madrid. En la estación de Zaragoza había esperando un par de cochazos con chófer pero ninguno de ellos estaba destinado al Señor Diputado, el cual se dirigió sin dudarlo a la parada del autobús. Justo cuando éste llegaba una señora le abordó pidiéndole un autógrafo. Labordeta dejó la maleta y el abrigo y la atendió amablemente aún a riesgo de perder el autobús.

Afortunadamente el chófer le esperó, no sé si porque le reconoció o porque tenía el día amable.

Cuando el autobús se iba pensé seriamente en votar a la Chunta mientras ese tío estuviera como su representante. ¡¡Un diputado en autobús!! Al poco tiempo dejó la política (creo que bastante asqueado) y me libró de esa duda existencial.

Durante muchos años fue "la voz de Aragón" y muchos nos preguntamos porqué éste no fue elegido el himno de nuestra región. Lo es en el corazón de muchos de sus habitantes:



Bueno, que descanse en paz. Seguro que allá donde esté ya les estará hablando de su tierra.

Y por primera vez y sin que sirva de precedente, gritaré en su honor:

¡¡ENTALTO ARAGÓN!!



viernes, 20 de agosto de 2010

Pasmo 31: Eso de la Memoria histórica.

Ya sé que me voy a meter en un jardín muy chungo, que me van a dar por todos los lados, que me van a tachar de insensible o incluso de fascista. Pero es que no lo puedo evitar. Quizás sea por mi "filosofía vital" un tanto desapegada pero hay cosas (de esas que se dan por hechas e indiscutibles) que no acabo de entender, que me dejan PASMADO vamos.

Me refiero en este caso al tema de las exhumaciones de los muertos en la Guerra Civil (preferentemente los de uno de los bandos)

Aquí nos encontramos con expresiones como "enterrar de manera digna", "devolver a las víctimas los restos de sus antepasados fusilados","compasión"...

Claro, así es muy difícil cuestionar nada sin quedar como un auténtico cerdo. No lo sé, quizás lo soy. Para empezar me importa un bledo donde están enterrados mis abuelos, no se me ha ocurrido nunca ir a visitar la tumba de nadie como no sea el día del entierro. Imagínense si es un abuelo (como la mayoría de los casos de los que hablo) al que ni siquiera conocí.

No creo que unos huesos tengan nada que ver con quien en vida fue un ser querido. Eso tiene que ver, al decir de algunos comentaristas, con una tradición católica que yo no comparto. Otras culturas tradicionalmente han quemado a sus muertos y a correr.
De nuevo en este caso nos encontramos con la cuestión subjetiva de los sentimientos de cada cual. Pero como ya saben mis cuatro lectores, en mi opinión, las leyes de un Estado no deben ser condicionadas por los "sentimientos" de los ciudadanos sino por cuestiones objetivas y medibles.

El gobierno de lo sentimental

No sé, yo cuando pienso en este tema me planteo un caso hipotético pero, creo, bastante realista.

Imaginemos que, con base a una cierta documentación o a la denuncia de un familiar, se sopecha que en lugar determinado hay enterrados muertos de la Guerra Civil.

En este caso creo (si no corríjanme) que la iniciativa debe partir de la autoridad judicial. La excavación posterior no se puede hacer con excavadoras, evidentemente. Hay que contar con equipos forenses, arqueólogos,... Habrá que coger TODOS los huesos que haya ahí y hacerles pruebas de ADN comparando con TODOS los familiares reclamantes, hasta identificar TODOS los restos posibles.

En el mejor de los casos se entregará a los familiares un saquito con unos cuantos huesos y se les dirá: "Ahí tiene usted a su abuelo". Estos echarán la lagrimita -en la mayoría de los casos, repito, el abuelo era un desconocido-, los enterrarán (de nuevo pero en otro sitio o quizás los quemarán y esparcirán) y aquí paz y después gloria.

¿Tienen idea del coste que conlleva esto? Yo desde luego no, pero en tiempos de crisis, con una justicia saturada, cuando los crímenes ACTUALES tardan un montón de tiempo en resolverse por falta de medios (tanto económicos como humanos) ¿vale la pena todo este dispendio? ¿No sería mejor poner una placa "in memoriam" y dejar las cosas como están? (como han hecho en una sima con muertos del bando franquista de la que no he encontrado la referencia).

Como casi siempre, no tengo la respuesta, sólo tengo dudas ante temas que se plantean como indiscutibles.

En todo caso me parece sintomático como se escaquea la responsable de justicia de la Junta de Andalucía cuando se le plantea el tema, basándose en las dificultades técnicas y económicas. La teoría está muy bien, pero cuando se pasa a la práctica parece que mis dudas no son tan descabelladas.
ADDENDA: Después de escribir mi entrada me encuentro con que la escritora Carmen Posadas también está de acuerdo conmigo. No habla de los muertos de la Guerra sino de otro cadáver "mediático" pero creo que lo que dice es extrapolable (espero que ella también lo considere así) y coincide plenamente con mi postura. (aunque en el caso del que habla la Sra. Posadas estaría más justificada la búsqueda por temas judiciales). Y si no lo creen, lean, lean:

"...En estos días, por ejemplo, se pone en marcha por cuarta o quinta vez la búsqueda del cadáver de Marta del Castillo. Hasta el momento, y según cálculos nada optimistas, se llevan gastados en dicha búsqueda varios millones de euros. Todo el mundo sabe que la niña está muerta, todo el mundo sabe también que el asesino ha confesado la autoría, pero por lo visto no es suficiente. Cada vez que el caso languidece, la familia logra movilizar a la opinión pública para que se reanude la búsqueda en un sitio distinto sin que nadie, con un mínimo sentido común, diga que eso es una necedad. Que argumente por ejemplo, algo tan elemental como que, a pesar de que en caso policial siempre es mejor recuperar el cadáver, nada devolverá la vida a Marta. O que el dolor de unos padres y su deseo de recuperar el cuerpo de su hija son muy comprensibles pero que no justifican gastos tan desmesurados. Y por fin tampoco se esgrime el argumento más evidente de todos: que ese dinero podría emplearse en otras causas, en otras búsquedas, en paliar el dolor de tantísimas familias en circunstancias parecidas cuyos hijos también están desaparecidos pero, a diferencia de Marta, tal vez sí estén vivos". (La negrita es mía)

miércoles, 4 de agosto de 2010

Pasmo 30: El Pais Vasco III. Por qué votar al PNV


Como todos mis amables lectores saben, el PNV ha estado en el gobierno vasco ininterrumpidamente desde el principio de nuestra etapa democrática. Tan sólo ha sido desalojado en las últimas elecciones y eso gracias a unas circunstancias bastante anómalas como son el pacto entre el PP y el PSOE (¡¡Inaudito!!) y la prohibición (justa y adecuada en mi opinión) de una opción político-terrorista, que de haber asistido a las elecciones hubiera cambiado el panorama político en Euskadi.

¿Esta amplia preponderancia del PNV quiere decir que la mayoría de la sociedad vasca comulga con las tesis nacionalistas?

No lo sé, pero habiendo pasado unos días por esas tierras (ya ven si me está cundiendo) se me ocurren otras razones para votar al PNV.

He visto calles limpias y bien cuidadas, espacios infantiles extensísimos e impecables, con juegos para los niños chulísimos que en Aragón yo jamás he visto, centros cívicos-deportivos enormes con montones de servicios gratuitos o a precios simbólicos... Y así podría continuar.

En general se percibe un ambiente de riqueza y prosperidad, una riqueza y prosperidad aplicada además al disfrute del ciudadano. Esto, ya se lo digo yo, no se ha conseguido en el poco tiempo que llevan gobernando PSOE-PP (de hecho me dicen que uno de los principales cambios ocurridos en el gobierno vasco es la proliferación de esos extraños bichos llamados "asesores" -¿les suena?-). Esto viene de antes. ¿Es de extrañar que mucha gente "de la que no se mete en política" vote a un partido que les hace vivir mejor que en otras comunidades?

De hecho posiblemente han sido las propias tesis nacionalistas extremas del PNV (plan Ibarretxe y demás) las que han acabado por hartar a la población. Pero, ¿conseguirán el PSOE-PP con su gestión del dinero público que el PNV vuelva al gobierno más fortalecido que nunca? Al tiempo.

domingo, 1 de agosto de 2010

Pasmo 29: El Pais Vasco II. ETA y la memoria histórica


En la conversación que comentaba en la anterior entrada tuve un "dejà vu". Estaba teniendo un debate que me era familiar pero con distintos actores. Y lo que me dejó pasmado: yo mismo estaba teniendo posiciones opuestas a las habituales.

Mi oponente hablaba de dejar pasar, de reconciliación, de que no se puede vivir siempre mirando al pasado, de olvidar, de pensar en el futuro...

Yo en cambio defendía que las heridas no se pueden cerrar en falso, que hay que depurar responsabilidades,...

¿les suena? Para mi está claro. Es muy similar al debate que hemos tenido en España últimamente respecto a la tan traida y llevada "Memoria histórica"

Está claro que si comparamos a ETA (una banda fascista y criminal) con el franquismo (un regimen fascista y criminal) las similitudes son evidentes.

Entonces, ¿por qué me encontraba yo defendiendo posturas opuestas a las habituales? ¿Soy un maldito hipócrita, soy un incoherente, soy un franquista? (Todo esto me lo han llamado alguna vez o sea que igual tienen razón).

Como a nadie le gusta reconocer que es ninguna de estas cosas me he puesto a reflexionar sobre el final de ETA y el final del franquismo y sus diferencias, que justifican mi distinta postura en cada uno de los casos.

1. El franquismo se acabó hace más de 30 años y su última etapa fue bastante "ligth" de forma que tanto víctimas como victimarios están muertos hace tiempo, así como sus familiares más cercanos. Las compensaciones y homenajes llegan tarde y posiblemente hacen más daño reabriendo viejas heridas y polémicas que el bien que puedan hacer. Es como otras actuaciones como cambiar nombres de calles, etc... Sinceramente, 30 o 40 años del fin de ETA ¿de qué serviría quitar el nombre de un etarra de una calle? Cuando ya nadie se acuerda de quién era ese señor ¿ganamos algo con el cambio? ¿Tiene sentido? En cambio ahora, cuando sus víctimas o familiares más cercanos caminan por esa calle, cuando hay gente que enaltece la figura del canalla... Ahora es cuando esas actuaciones tienen sentido y no nos debe temblar la mano al realizarlas. 40 años después de finalizado el conflicto..., me suena a lavar conciencias culpables y querer llegar (tarde y sin riesgo personal alguno) a una lucha a la que la cronología les impidió asistir y que consideran fundamental para profesar una determinada ideología.

2. La Ley de Amnistía que para muchos acabó con el franquismo de una manera vergonzante que ahora hay que rectificar, fue CONSENSUADA. Es cierto que a muchos "valientes" que por su juventud no estuvieron allí eso no les gusta y que afirman que "si ellos hubieran estado allí" no lo hubieran consentido. A eso en mi pueblo se llama hablar "a toro pasado" o ser un torero de salón. Es muy fácil hablar de lo valiente que hubieras sido 30 años después de que ocurrieran los hechos.
El caso es que en la transición, incluso las víctimas (representadas por los partidos de izquierdas) acordaron acabar con aquello mediante una amnistía (quizás, no lo sé, porque a algunos tampoco les convenía que se revolviera mucho su pasado).
Algunos dicen que aceptaron esas condiciones por el miedo a la extrema derecha y a los militares. No lo sé. Pero cuando leo el histórico discurso de Marcelino Camacho a mi me parece sincero.
Y les recuerdo que cuando quiero decir consensuado, quiero decir que también los franquistas aceptaron dejar el poder, sus pretensiones totalitarias y dejaron de ejercer la coherción y la violencia. ETA no ha dado ninguno de estos pasos, por lo tanto pedirles a las víctimas (a toda la sociedad) que realicen un acto de generosidad y olvido como el que se realizó en la transición, que olviden y perdonen, es poco menos que una burla cruel.

Pues eso es lo que hay. El veredicto lo tienen ustedes. ¿Soy un hipócrita? ¿un franquista quizás? ¿o mi tratamiento diferente de ambos temas está justificado? No sé, no sé...

jueves, 29 de julio de 2010

Pasmo 28: El Pais Vasco I. El tufo de la equidistancia


He estado unos días de vacaciones por el Pais Vasco y querría mostrar aquí algunos de los pasmos que me han asaltado durante mi estancia. Son sólo algunas pinceladas filtradas, inevitablemente, por mi visión subjetiva. No pretendo hacer ninguna crónica social objetiva ni rigurosa; ni conozco el tema ni sabría hacerlo.

Durante parte del viaje nos sirvió de guía una amiga de mi mujer. Una señora de entre 30 y 50 años (no quisiera ser indiscreto), culta, con estudios, razonable e inteligente. Hablamos de muchas cosas y hubiera firmado tranquilamente el 99% de sus opiniones.
El problema vino cuando salió el tema de ETA. Juro que traté de evitarlo, no es el tema más agradable para tratar con un vasco pero al final, no sé cómo, salió. Plasmaré aquí, lo más fielmente que pueda, algunos retazos de la conversación.

Había salido el tema de forma tangencial y yo estaba dispuesto a eludirlo prudentemente pero una frase me hizo el mismo efecto que un trapo rojo a un toro:

- "Hombre, puestos a perder a un hijo, mejor que te lo mate ETA, menudo chollo" (aludiendo a las ayudas a las víctimas).

Me pareció de un mal gusto y de una falta de sensibilidad increible, pero la cosa siguió por esos derroteros. Siguió comparando a las víctimas del terrorismo con las víctimas de un accidente de tráfico cosa que a mi me parecía bastante alucinante: - "Total, al que pierde un hijo, que más le da".

También, por supuesto, alegó que la prohibición de presentarse a las elecciones a los herederos de Batasuna era un atentado contra la libertad de expresión y de pensamiento:

-"Al que no opina lo políticamente correcto se le castiga".

Traté de hacerle ver que eso no era cierto, que lo que se castigaba era la connivencia con la violencia. Como prueba está Aralar que es un partido de izquierda abertzale perfectamente legal gracias a que se ha desvinculado de forma explícita de la violencia. Su respuesta me desconcertó:

-"Ah, pero esos ni siquiera son de aquí." ¿¿?? (si alguien me lo puede aclarar...)

No seguí por ahí. Ustedes disculparán mi falta de habilidad dialéctica, pero tener a la señora de uno dándole patadas por debajo de la mesa para que cambie de tema no es lo más adecuado para mantener un hilo coherente.

La tesis general de esta moza parecía ser que ETA estaba virtualemente disuelta, que en Euskadi ya nadie se preocupaba de este tema ¿¿¿??? y que sin ningún paso más había que olvidarse del tema, dejar que todo el mundo se presentara a las elecciones y todos tan amigos.

Entonces le recordé que la cosa no era tan fácil, que aún quedaba gente amenazada por ETA que tenían que vivir con escolta contínua. Su respuesta fue también desconcertante por lo insensible:

- "Bah, mucha gente ha sacado muchos réditos de estar amenazada ¡¡¡¿¿¿???!!! Además el de las escoltas es un negocio que mueve mucho dinero"

Nota: Unos días después vi al artista Agustín Ibarrola en las cercanías de su bosque pintado. Iba caminando por un sendero entre los árboles con dos acompañantes y 3 metros por detrás, a 3 km/hora, iba un coche con el que me imagino sería su escolta. Supongo que el señor Ibarrola estará encantado de salir a pasear por el bosque con sus amigos con un cochazo detrás. Seguro que todas las mañanas da las gracias a ETA por hacerle vivir tan grata experiencia.

En ningún momento esta amiga admitió la necesidad de que los herederos de Herri Batasuna condenen de forma inequívoca y sin matices la violencia. Alegó cosas como que no se puede estar condenando todo el día (A mi con que lo hagan una vez me vale), nombró al GAL, al cierre ilegal de Egunkaria,... Todo con tal de no admitir la necesidad de un alejamiento total e inequívoco de los planteamientos violentos.

Era, en todo su esplendor, la expresión de la equidistancia más repugnante. El comparar los errores y excesos del Estado democrático (que los hay, sin duda) con la voluntad firme y constante de matar para conseguir fines políticos, me parece un argumento tan torpe e inmoral que no tengo palabras. Pero parece que aún queda mucho de este tipo de pensamiento en el Pais Vasco. Dirán que ETA está acabada pero a mi me parece que queda mucho trabajo.

Bueno y ya vale, esto es más o menos lo que recuerdo de la conversación. Confieso que me dejó pasmado y por eso lo deposito aquí, esperando que con sus opiniones y matizaciones puedan aclararme un poco este estado de confusión mental que me caracteriza.

sábado, 17 de julio de 2010

Pasmo 27: ¡¡Pero no me digan que el tío no es bueno!!

He de confesar que la única parte que he visto íntegra del debate sobre el estado de la nación es el discurso de Rosa Díez y las réplicas y contraréplicas correspondientes. El resto me lo imaginaba y por lo que dice la prensa, no andaba muy desencaminado en mis previsiones.

Vean aquí abajo la primera réplica de ZP a Rosa Díez.



¡¡NO ME DIGAN QUE EL TÍO NO ES BUENO!!

Calmado, tranquilo, razonable, con una cara de póker alucinante... Cualquiera que le oiga pensaría que todo va bien, que todo está controlado, que Rosa Díez es una especie de fanática que busca atacar sin razón a este ser benevolente y justo que sólo pretende el bien de todos los españoles.

Sólo la terquedad de los hechos, lo que estamos, viendo cada día, nos puede sacar de esta especie de encantamiento del que muchos españoles no se han liberado aún.

Aquí tienen el resto de este minidebate

Y lamento decirlo porque admiro a Rosa Díez, pero creo que en ningún momento consigue descolocar realmente al Sr. ZP. Es correoso como pocos. Supongo que en debate de verdad, cara a cara el resultado podría ser diferente, pero así...

Me temo que el pobre Rajoy, mucho menos brillante que Díez, no tiene nada que hacer, dialécticamente hablando contra este individuo.